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lunes, 1 de septiembre de 2014

Bienvenidos a Pensamiento

Salvación
Jorge A. Cancio (Cuba)
1993

La Batalla del Lago Erie:

"Commodore Perry deja la Lawrence pasa al Niagara : 
en la Batalla del Lago Erie"

Guerra de Estados Unidos de América y Reino Unido
10 de septiembre de 1813

René León

  En los países hispanos se conoce muy poco sobre la guerra de 1812 y 1815 entre Estados Unidos, el Reino Unido y su colonia canadiense. Ella serviría para la expansión de la nación americana hacia otras tierras.
Gran Bretaña había establecido un bloqueo a las mercancías americanas hacia Europa. Motivo que tenía a la nueva nación bloqueada de extender sus productos, no solamente hacia Europa, sino también a otras naciones del globo. Los ingleses habían armado a los indios en la frontera con Canadá y en la Florida. Las fuerzas americanas luchaban contra éstos continuamente, hasta que al fin, a la muerte del jefe de ellos Tecumseh, fueron derrotados los indios Creeks en la Batalla de Horseshoe Bend el 27 de marzo de 1814 por el general Andrew Jackson, lo que hizo que aquéllos perdieran fuerza por la enorme pérdida de hombres y facilitó la colonización de Mississippi.

La batalla del Lago Erie

Tomado de Wikipedia
  La batalla del Lago Erie tuvo lugar el 10 de septiembre de 1813, donde se enfrentaron la armada de Gran Bretaña formada por seis barcos con 63 cañones al mando del Comodoro Robert Heriot Barclay y la de Estados Unidos mandada por Oliver Hazard Perry, con nueve embarcaciones y 54 cañones. Dicha batalla terminó con el triunfo de la estadounidense.
Los ingleses contaban sólo con dos barcos al momento de declarar la guerra, el Royal George y el Earl of Moira y dos goletas en el Lago Ontario, un bergantín, y un barco de transporte en el Lago Erie. Mientras que los americanos sólo contaban al momento de iniciarse la guerra con el bergantín Oneida y un barco de transporte armado con dos cañones. El presidente James Madison ordenó a la marina construir lo más rápido posible más embarcaciones. Se adaptaron otros barcos y goletas para la guerra. El 8 de noviembre ya se contaba con el Oneida y seis barcos adaptados. Motivado por el invierno las operaciones navales por ambos bandos fueron suspendidas.
Los ingleses construyeron 30 fragatas de 30 cañones y dos corbetas. Estados Unidos construyó la corbeta Madison de 24 cañones e hicieron reparaciones en las otras embarcaciones. En el Lago Erie los estadounidenses tenían el Lawrence y el Niágara, cada uno con 20 cañones, y siete barcos adaptados con muy poco armamento. Los ingleses habían podido mover para el Lago Erie el Queen Charlotte de 18 cañones y el Lady Precost de 12 cañones.
Tomado de: The White House Historical Association
En los Estados Unidos se esperaba una guerra larga, los ingleses estaban mejor preparados y sus soldados eran experimentados, mientras que las fuerzas de los estadounidenses no contaba con un ejército disciplinado. Los ingleses penetraron en territorio enemigo, y amenazaron el estado de Maine y Washington D.C.; la Casa Blanca y otros edificios importantes fueron quemados. La invasión por parte de los Estados Unidos al Canadá resultó en un fracaso, ya que fueron rechazados. Al ser derrotados los indios por las fuerzas americanas, la guerra dio un gran cambio. Los indios que habían sido armados en el noroeste y el sureste del país, habían sido derrotados.
El almirante Oliver Hazard Perry cruza el río Detroit para provocar a la marina inglesa. La escuadra inglesa dirigida por Robert Heriot Barclay, veterano de las guerras navales en Europa, había perdido un brazo en la batalla de Trafalgar. Mientras que Perry nunca había estado en combate.
El 10 de septiembre Barclay ordena a su escuadra enfrentarse a la de Perry. Su barco el Caledonia, es averiado y es hundido, y casi toda su tripulación pereció, sólo sobrevivieron Perry y ocho de sus bravos marinos que con un solo cañón se enfrentaban al enemigo. Logra trasladarse al Niágara, pudiendo pasar en un bote frente a los barcos ingleses, que no lo hirieron. El Niágara, al cambiar el viento se situó entre dos barcos ingleses, disparando sus cañones a derecha y izquierda, secundados por las pequeñas naves americanas. Los integrantes de la oficialidad de los barcos ingleses estaban muertos o heridos.
Al final el Almirante Barclay se rindió, y hubo que llevarlo a tierra por sus heridas. Fueron tomados prisioneros más de 600 supervivientes incluidos los heridos.
La última batalla de esta guerra fue la de Nueva Orleans, ganada por Estados Unidos.
Un dato importante: el fervor del país por la nueva nación creció, y se oyó por primera vez The Star-Spangled Banner, el himno de la gran nación, escrito por un abogado de Washington, Francis Scott Key, mientras observaba el bombardeo de Baltimore, y que ha permanecido el símbolo nacional hasta el día de hoy, “Tio Sam”.

Bibliografía

Batalla del lago Erie, Wikipedia, la encyclopedia libre
Historia ilustrada de los Estados Unidos de América, G.P.Quckenbos, 1866
Oliver Hazard Perry, Bibliography
Batalla del Lago Erie, WWW.puntadelanza.net
La batalla de 1812, enusa about.com



Real Cárcel de La Haabana


La Real Cárcel de La Habana.
Zulueta e/ Cárcel y Ave. del Prado, La Habana Vieja.
La Real Cárcel de La Habana fue construida entre los años 1835-1839, durante el gobierno del Capitán General Miguel Tacón.

Demolida en 1935 conservando sólo la capilla y unas cuatro celdas, se le llamó “Cárcel nueva”, ubicada en la ciudad de extramuros, junto al paseo del Prado, cercano al castillo de La Punta, en el año 1835 y su arquitecto fue: Miguel Pastor.
En ese establecimiento penitenciario guardaron prisión o fueron ejecutadas numerosas personalidades políticas de la colonia, cuyo recuerdo se perpetúa en el pequeño templete que formó parte de la edificación, y del cual se conservan lo que fuera la capilla y las cuatro celdas bartolinas. Entre esos patriotas, figura en primer término José Martí, que guardó prisión en una de sus celdas durante varios meses de los años 1869 y 1870, mientras tenía que realizar en las Canteras de San Lázaro los terribles trabajos forzados. 
Dentro de las grandes obras de arquitectura llevadas a cabo durante el período de Tacón, sobresale la de esta cárcel, construida en el extremo final de la “Alameda del Prado” cuya obra comenzó en el mes de marzo de 1835 y el proyecto recayó en el Coronel de Ingenieros Don Manuel Pastor. El edificio tenía sus fachadas de líneas rectas y formas renacentistas, siguiendo el estilo que imperaba en la arquitectura de estos años.
El edificio que inicialmente contaba con dos plantas hacia la calle Zulueta y una hacia el Prado, tuvo entre 1863 y 1900 diversas ampliaciones.
”Esta Cárcel es un paralelogramo rectángulo de 240 pies de frente y 420 de fondo, en cuyo primer cuerpo, sin necesidad de emplear prisiones y atendiendo a la debida separación de sexos, clases y colores, pueden contenerse 2,000 personas: el primer plano para la construcción de este edificio señalaba a la segunda de aquellas dimensiones trescientos pies, pero se creyó conveniente darle el aumento de 120 para el mayor desahogo y capacidad.
El segundo cuerpo la parte que daba a la calle Zulueta era un hermoso cuartel que puede alojar cómodamente 1,200 hombres de tropa, con los correspondientes pabellones o aposentos separados para jefes y oficiales.

Reflexiones sobre la socialización a la luz de Ortega y Gasset Eliana Onetti Ocampos

Ortega y Gasset.


Allá por la primera mitad del pasado siglo XX -¡qué lejano suena eso del pasado siglo incluso para el que, como quien suscribe, nació por esas fechas!-, por esas fechas, repito, Ortega y Gasset, sentando cátedra como siempre, nos dejó esta perla: “La socialización del hombre”. Su línea de pensamiento, intemporal como la naturaleza misma del objeto de su análisis, sigue teniendo vigencia cuando discurre:
“…La existencia privada, oculta o solitaria, cerrada al público, al gentío, a los demás, va siendo cada vez más difícil… La calle se ha vuelto estentórea… El que quiera meditar, recogerse en sí, tiene que habituarse a hacerlo sumergido en el estruendo público, buzo en océano de ruidos colectivos… No se sabe cuál será el término de este proceso… Desde hace dos generaciones la vida… tiende a desindividualizarse. Todo obliga al hombre a perder unicidad y a hacerse menos compacto. Como la casa se ha hecho porosa, así la persona y el aire público -las ideas, propósitos, gustos- van y vienen a nuestro través y cada cual empieza a sentir que acaso él es cualquier otro… Hay una delicia epidémica en sentirse masa, en no tener destino exclusivo. El hombre se socializa…
La socialización del hombre es una faena pavorosa. Porque no se contenta con exigirme que lo mío sea para los demás -propósito excelente que no me causa enojo alguno-, sino que me obliga a que lo de los demás sea mío… Prohibido todo aparte, toda propiedad privada, incluso esa de tener convicciones para uso exclusivo de cada uno… La Prensa se cree con derecho a publicar nuestra vida privada, a juzgarla, a sentenciarla. El Poder Público nos fuerza a dar cada día mayor cantidad de nuestra existencia a la sociedad. No se deja al hombre un rincón de retiro, de soledad consigo…
Ahora, por lo visto, vuelven muchos hombres a sentir nostalgia del rebaño. Se entregan con pasión a lo que en ellos había aún de ovejas. Quieren marchar por la vida bien juntos, en ruta colectiva, lana contra lana y la cabeza caída. Por eso, en muchos pueblos de Europa andan buscando un pastor y un mastín…
El odio al liberalismo no procede de otra fuente. Porque el liberalismo, antes que una cuestión de más o menos en política, es una idea radical sobre la vida: es creer que cada ser humano debe quedar franco para henchir su individual e intransferible destino.”
Valga recordar que, para Ortega, los conceptos de liberalismo y de democracia son diferentes:
“Democracia y liberalismo son dos respuestas a dos cuestiones de derecho político completamente distintas.
La democracia responde a esta pregunta: ¿Quién debe ejercer el poder público? La respuesta es: el ejercicio del
Poder público corresponde a la colectividad de los ciudadanos…
El liberalismo, en cambio, responde a esta otra pregunta: Ejerza quienquiera el Poder público, ¿cuáles deben ser
los límites de este?
La respuesta suena así: el Poder público, ejérzalo un autócrata o el pueblo, no puede ser absoluto, sino que las personas tienen derechos previos a toda injerencia del Estado. Es, pues, la tendencia a limitar la intervención del Poder público” (El Espectador V, 1927).
Hechas estas salvedades de rigor, y dando por sentado que se me permitirá pensar -y decir sin ambages lo pensado- sin incurrir en la cólera irreflexiva o la descalificación arrebatada del lector apasionado, la coherencia de Ortega me reafirma en la convicción íntima de que es absolutamente necesario poseer una parcela intocable de mundo interior para crecer intelectual y espiritualmente. El hombre, como ser pensante, necesita de la introspección en soledad para poder conocerse y conocer a los demás. Y es de este conocimiento íntimo y relevante que fluye la capacidad de reconocerse y recrearse.
La renuncia -parcial o total- de nuestra intimidad en favor de lo público, que suele ser insustancial y baladí, resulta en merma de nuestro albedrío, en detrimento de nuestras capacidades de análisis y en deterioro de nuestro potencial creativo.
Somos seres sociales y precisamente por eso a la sociedad debemos un esfuerzo sostenido de crecimiento moral, ético y filosófico que revierta en beneficio de los demás; nunca el sacrificio de la individualidad, que es base de la creatividad.
Desdeñar “pastor y mastín”, que es como decir dueño y carcelero, es una obligación insoslayable para todo individuo responsable de su cometido social. Lo contrario es evadir esa responsabilidad, convertirse en “apagado bruto” y recomenzar la escala universal.
Cuando los pueblos, en su ignorancia o su desesperación, escogen el camino equivocado de sumisión al poder a cambio de migajas de seguridad, cuando voluntariamente depositan su presente y su futuro de libertad en manos de una “promesa fantasma de bienestar”, cuando aceptan con entusiasmo esperanzado que pondrán fin a sus privaciones por el solo hecho de denigrar su individualidad y convertirse en meros engranajes de la maquinaria social, caen, irremisiblemente, en las garras del monstruo feroz que habrá de devorarlos.
Desdichadamente, los pueblos tienen la mirada fija en el suelo que les brinda alimento y abrigo y no alzan la vista al cielo y a la luz. Por eso es tan fácil engañarlos, tan sencillo acorralarlos, tan simple utilizarlos en la consecución de fines inhumanamente autoritarios. Pero también es cierto que esos mismos pueblos son capaces, cuando hartos de yugo, de levantarse y reclamar los fueros que les corresponden por derecho propio. ¡Esa es la luz de esperanza que alumbra la humanidad!
(Escrito en 2006)
Eliana Onetti Ocampos (La Habana, 1944).
Profesora y escritora cubana transterrada en 1979 a España.
Fundadora y Presidenta de la Asociación Literaria Calíope (1996).
Traductora e Intérprete (de español, inglés y francés) de la Embajada de la República Árabe de Egipto en La Habana (1969-1975).
En España publicó varios libros de poesía y relatos (“En clave de Mujer”, “Surco y Hontanar”, “Nekione, flor de dolor”, “Al arrimo de mi otero”, entre otros).
Dirigió durante muchos años la publicación madrileña La Gaceta de Arroyomolinos.
Falleció en Murcia, España, en 2008.


Nota:

Estimados amigos e igualmente preciados compatriotas:

    El sitio de Internet de la revista CONVIVENCIA sigue creciendo, a ojos vista, no solo en extensión sino en calidad, así como en la hondura de sus análisis y apreciaciones, sin que por ello merme la ecuanimidad en sus juicios de valor, haciendo evidente que la reivindicación de los valores de humanismo y libertad que ha sido una constante en los pensadores cubanos de formación cristiana no resulta más convincente ni más eficaz recurriendo a la estridencia o a la imprecación: basta con que sea clara, directa y justa -lo que, en definitiva, es la aplicación a nuestro caso concreto del antiguo refrán "lo cortés no quita lo valiente"-.

    Agradecemos mucho la reproducción en el número 39 del artículo de nuestra extinta compatriota y escritora Eliana Onetti, en el que se alude de manera categórica al axioma -asentado desde antiguo en la doctrina social cristiana- de que los derechos humanos están consagrados en el Derecho Natural, y por lo tanto son anteriores a toda norma de Derecho Positivo. Su existencia no requiere de ninguna proclamación en Carta Otorgada, Constitución o cuerpo jurídico escrito alguno, por lo que su violación por cualquier persona, Gobierno o Régimen incurre en censura y condena (que es la conducta inveterada, merecedora de todos los reproches, en que ha perseverado la casta politico-militar que lleva enseñoreando a nuestra Patria durante el largo paréntesis histórico abierto en 1959).

    Con un saludo cordial, y la enhorabuena por la magnífica labor de todo el equipo editorial de CONVIVENCIA,

    -Roberto Soto Santana

    Secretario del CENTRO CUBANO DE ESPAÑA 

Meditaciones en época de crisis

Foto tomado de: Talleres
Dr. Antonio A. Acosta

Estamos viviendo tiempos difíciles; la crisis en general es galopante.
Hasta la naturaleza nos agrede con ponzoñosos dardos. En el espacio
humano la envidia nos corrompe. Los diferentes “ismos” nos
encierran en oscuros paréntesis, y todo parece limitar nuestras
posibilidades de triunfo.

Entonces, ¿qué hacer?

Digámosle NO al derrotismo. Somos entes pensantes con la
inteligencia y determinación suficientes para destruir todo el
negativismo que nos acecha.

Los seres humanos estamos hechos para ser independientes dentro
del marco de las leyes establecidas democráticamente y así crear
armonía, paz y bienestar para todos los pueblos del mundo.

No somos ovejas de corral y tenemos la capacidad para forjar nuestro
propio destino. Pues siendo así que se abra en luz el firmamento.


Fallece Tito Hernández:

 Quien mantuvo “vigente el tipo de sátira política y social
que se usaba en la Cuba de ayer”
Considerado por los críticos como el tercer mejor imitador de Latinoamérica en su tiempo

Por María Argelia Vizcaíno
www.mariaargeliavizcaino.com

  Nos informó el cantautor Michael Méndez del lamentable fallecimiento hace unas semanas del gran humorista e imitador Tito Hernández, a quien describe como un “genio total en sus caracterizaciones considerado por los críticos como el tercer mejor imitador de Latinoamérica en su tiempo”.
  Como todos los cubanos exiliados que abogamos por la conservación de la historia cultural y defendemos la verdadera historia, el trovador Michael Méndez le “molesta enormemente que una figura de esta talla fallezca en el anonimato y que ni siquiera le hayan dedicado una nota en un diario de esta ciudad”. Algo que se está haciendo una penosa costumbre desde hace casi una década, y que hemos señalado en más de una ocasión, como una falta imperdonable de los llamados comunicadores actuales.
  Por eso es que nos damos a la tarea de rescatar la historia que los comunistas y sus aliados pretenden que se omita, y les adjuntamos todo lo que hemos podido recopilar de tan significante talento cubano en el exilio.

Tito Hernández. – Actor, humorista, imitador, guionista, productor. Nació el 26 de septiembre de 1927 en Morón, Cuba. Es su nombre completo Raúl F. Hernández Blanco, hijo del matrimonio compuesto por Pedro Hernández, de profesión periodista nacido en Cienfuegos y de Margot Blanco nacida en Cárdenas (quien falleció en Miami en el 2003), que junto a su único hermano Pedro conformaron su hogar, mudándose para La Habana a los tres años de nacido. Siempre se distinguió por su capacidad de imitar voces, lo que motivado y apoyado por su padre visitaban con frecuencia emisoras de radio, relacionándose con el elenco artístico.

Teatro
  Comenzó su carrera profesional de la mano de Rosendo Rosell, con quien mantuvo una amistad entrañable hasta el fallecimiento del polifacético talento, quien lo contrató para que sustituyera al imitador de moda Luis Etchegoyen, participando en la inauguración de un teatro en Cruces, Las Villas, que posiblemente se llamó “La Tertulia”, junto a los ya consagradosRosell, la vedette Luisita Alfonso “El Torbellino Tropical”, la tanguista Nilda Espinosa, y el Trío de Servando Díaz.

Radio
  Después de su gran éxito en el teatro de Cruces, comenzó a trabajar en la radio. Se presentó primero en Unión Radio, emisora propiedad de Gaspar Pumarejo que comenzó en septiembre de 1947, el programa “Buscando Estrellas”. Rosell lo invitó para que participara como invitado en una emisora que recién había comprado junto al maestro Eddy Léster y Rolando Alcover, que radicaba en Agua Dulce y que trasmitía los sábados desde el cabaret “Topeka” con la orquesta de Eddy.

Televisión
  Fue pionero de la televisión cubana y dentro de la misma trabajó en programas que marcaron la primacía de su estilo, como el programa “Los Cuatro Grandes”, emitido desde el 6 de noviembre de 1950, de 8.30 p.m. y luego a la 1 p.m., que fue de los primeros programas dramatizados (o hablados como era conocido entonces) que era una versión televisiva de su homónimo radial, que se transmitieron simultáneamente por una temporada. Junto a Carlos Más y Adolfo Otero quien debutó en uno de sus protagónicos, dirigidos por Clara Ronay, con libretos de Carlos Robreño Permaneció en pantalla hasta julio de 1951. Desde su primera edición participó con otras figuras del vernáculo cubano en el programa “La tienda de Don Venancio”, transmitido desde el 6 de abril de 1951, así todos los viernes a las 9 pm, siendo también una versión televisiva del programa radial que se escuchaba de lunes a sábado a las 11 a.m. En mayo de 1951 cambió a los miércoles de 8 a 8. 20 p.m. Su escritor era Álvaro Suárez, habitual guionista de Alberto Garrido y Federico Piñeiro en la radio y en el cine.  

  A finales de 1951 comenzó a transmitirse “Títeres criollos”, posiblemente el primer programa de televisión con títeres, donde aparecía unos muñecos de papel maché que representaban al presidente saliente Ramón Grau San Martín, al presidente actual Carlos Prío Socarrás y otras figuras políticas de la época, como Eduardo Chibás, Fulgencio Batista, y Liborio el símbolo de los cubanos. Se transmitía diariamente, al mediodía, a la hora del noticiero por 15 minutos, en vivo, frente a un telón. Maruja García y Vicente Revuelta manipulaban los muñecos mientras que Tito Hernández hacía todas las voces, sin tiempo para ensayar, sin embargo fue un programa muy exitoso que duró varios años. En 1953 participó en el programa “Cita con René Cabell”, el reconocido “Tenor de la Antillas”. Casi todos en CMQ-Televisión canal 6, de los hermanos Mestre. Además, estuvo en el primer programa de televisión en Cienfuegos, el 13 de mayo de 1951, cuando se promovió una prueba en circuito cerrado, patrocinado por Unión Radio Televisión que presidía Gaspar Pumarejo en el que participaron grandes talentos como el maestro Ernesto Lecuona, el caricaturista Armando Roblán, Trío La Rosa, el tenor Carlos Gárate, el cantante Rolando Leyva, el grupo de mambo Las Mamboletas, los caricatos españoles Gaby, Fofó y Milike, la Orquesta de Lino Roselló, entre otros. Trabajó en el popular programa “Casino de la Alegría”, junto a figuras estelares como Otto Sirgo, Jack Espinosa, la bailarina Elena del Cueto. Pero quizás el personaje más recordado de Tito Hernández es “Prematura”, la niña precoz, a la que le daban "palpitaciones" (y en Puerto Rico “Don Julián Memoria”). 

Cine 
  Protagonizó la película cubana “La vuelta a Cuba en 80 minutos”, dirigida por el fotógrafo cubano Manuel Samaniego Conde, filmada entre 1957-58 con la participación de los principales actores cubanos de la época como: la pareja de bailes Misuko y Roberto, Olga Lidia Rodríguez, Raquel Revuelta, Enrique Santiesteban, Enrique Almirante (el botones del Hotel Havana Riviera), Luis Alberto Ramírez, Joaquín Monserrat, Luis Oquendo (el recepcionista del Hotel Havana Riviera),César Carbó, Vicente Salgado, el cantante Manolo Fernández
, Romancito Veloz, Rolando Ochoa, Lilia Lazo, y la intervención del mexicano Pedro Vargas.
  El drama se ideó después de la proyección y éxito mundial del filme “La vuelta al mundo en 80 días”. La temática trata sobre un joven cubano que se da a la tarea de hacer algo similar, con la ayuda de un supuesto director de cine (Tito), y comienzan a rodar la película por toda la isla, recogiendo preciosos lugares, dentro de la comedia con enredos propios y cómicos, que es una lástima que sea en blanco y negro. El guión estuvo a cargo de Alberto Cuevas y la fotografía por Gregory Sandor. En la misma se escuchan los temas "Lagrimas negras" por el Trío Matamoros; "Ábreme la puerta por favor" del cuarteto Los Armónicos Dulzaides, y vemos una imitación que hace Tito del internacionalmente conocido Cantinflas. La película completa se puede ver visitando http://www.youtube.com/watch?v=Ul-kePkihcM 

Exilio 
  Salió al exilio el 17 de abril de 1960,acompañado de su primera esposa Xiomara Núñez y su hijo Mario Hernández, de 3 años de edad, de la cual se separó años mas tardes. En 1962, integró la compañía de ¨Todos Estrellas¨ del comediante y empresario Alberto Garrido y se presentaban en el Teatro Radio Centro de la Flagler y en el Teatro Casino de Tampa, junto a otros grandes talentos como Rosendo Rosell, Lolita Berrio, Nobel Vega, Dinorah Ayala, Olga Lidia Rodríguez, y los payasos españoles Gaby, Fofó y MIliky en la obra “El Circo”, de Álvaro de Villa. Del mismo autor representaron “Gusano Motel”; “LO que el churre se llevó”; ¿Guasimara Míster Kennedy?”;”El sueño de Chicharito”; “Estampas habaneras”; y “La historia del Sauwest” que fue una parodia de “West Side Story”. El 2 de febrero de 1962 participó en “Las Noches Cubanas”, en el Carnegie Hall de New York, que por algo le llaman “El Templo Mundial de la Fama”, junto a grandes figuras artísticas como Celia Cruz, Aida Pujol, el maestro Baserva Soler, Eduardo Davidson, Estelita Santaló, Enrique de la Torre, Eulogio Peraza, Gisela García, Hilda Lee, Gloria Díaz, Hermanitas Pérez, Otto Sirgo, María R. Ankerman, Roberto Ledesma, Yayo el Indio, Mirtha de la Uz, Marta Casañas, Marta Pérez, Raquel Mata, y las orquestas de Belisario López y la de Machito con Mario Bauzá, bajo la producción de Mario Agüero y Diego González. Participó en el primer teatro cubano que funcionó en Miami, el antiguo “Teatro Flagler” rebautizado en 1962 por “Teatro Radio Centro”, en la calle Flagler y la Avenida Tercera, estrenando la obra “Hay ambiente mi gente”, frase que pegó Rosendo Rosell en la Cuba republicana. Dentro del elenco de esta naciente compañía teatral se encontraban además de Rosell y Tito, Federico Piñeiro acabado de llegar, su hijo del mismo nombre y apodado Pipo, Osvaldo Calvo, Ana Margarita Martínez Casado, Luisa María “La India de Oriente”, Mercy Lara, Olga Lidia Rodríguez, Pedrito Román, Bobby Fernández, Los Continentales, Rosita Alfonso, etc. (el teatro tuvo su última función el 31 de marzo de 1965, y al otro día fue demolido). 
  Viajó por muchos países de habla hispana y vivió una corta temporada en Venezuela, igual en Puerto Rico, alrededor del año 1968, regresando a Miami 1982. En Puerto Rico, además de actuar en televisión, radio y teatro puso un negocio de cantinas (comidas a domicilio) y contrae matrimonio por segunda vez con una cubana, después de separarse de su primera esposa, su tercera esposa fue una puertorriqueña. 
  En el año 1987, el 24 de diciembre, en la ciudad de Miami contrae matrimonio por cuarta vez con Carmen de Varona, que adoptó el apellido de su esposo convirtiéndose en su compañera definitiva durante casi 27 años. En la radio fue protagonista, junto a Armando Roblán, del exitoso programa "El noticiero la Mogolla", que escribía Alberto González. Por años produjo, dirigió y actuó en su propio programa por Radio Mambí 710 AM, en Miami, “El show de Tito”. Entre sus últimas apariciones en público se cuenta la gala por el aniversario del periódico “Ya!” del periodista José Arenal, y en la celebración de los 70 años de carrera artística y 90 años de vida de Rosendo Rosell, en el teatro Manuel Artime el 1ro de junio de 2008. 

Discografía 
  Grabó en 1963, producido por Guillermo Álvarez Guedes bajo su sello Gema, el LP “La última familia”, totalmente en español y una versión en inglés “The last family”, donde Tito hace todas la voces. Por ejemplo, en una entrevista satírica al tirano Fidel Castro es representado como favoreciendo a la "Cruz Roja y los rojos de Cincinnati, y juega béisbol en el "campo izquierdo" y no roba bases, las confisca. La portada es una buena muestra de los personajes que caracteriza. 

Reconocimientos 
Sus huellas fueron de las primeras 40 expuestas en el Paseo de la Cultura Cubana en Hialeah, gracias a su creador el cantante Pedrito Román. Ganó la estatuilla Agüeybaná de Oro, como “El hombre de las mil caras”, réplica al Oscar de Hollywood, que se concede anualmente en Puerto Rico a los artistas más destacados de cada año, premio instituido por su compatriota Osvaldo Agüero Fernández desde 1955 en la Isla del Encanto. Como bien lo ha descrito Andrés Rivero en su libro “De Patria, Amor y Libertad (Colección de Artículos periodísticos)”: “El único que ha mantenido vigente el tipo de sátira política y social que se usaba en la Cuba de ayer”. Que pena que los comediantes cubanos actuales en su mayoría no usan la sátira política y social que tanto deleita al público por sentirse apoyados y comprendidos, porque el humorista teme no ser aceptado por los gobernantes totalitarios, sus simpatizantes, o por mantener la doble moral que inculcó el castrismo. Al menos todavía quedan en Miami los talentosos Eddy Calderón y Los Fonomemecos, que son bloqueados por los que manejan los canales de televisión por no aceptar que se critique a los personajes que representan la represión. Esta misma censura la sufrió Tito Hernández también en Miami por parte de los agentes que trabajan para el gobierno genocida de los Castro, por ser firme en sus ideales democráticos y amor a una Cuba libre, y que reflejaba en su trabajo artístico. 

Funeral 
El temido Mal de Alzheimer hizo que se alejara de la escena. A principio del mes de abril de 2014, después de 19 días de hospitalización en varios centros médicos, fallece en el Hospicio del Jackson Memorial Hospital el 19 de abril (a dos días de cumplir 54 años de exilio) a las 7.30 de la mañana. Su velorio se realizó en la Funeraria Memorial Plan de Coral Gables. Sus restos fueron cremado por decisión propia y descansan sus cenizas en un nicho del cementerio Memorial Plan Flagler Memorial Park, de la calle Flagler, en la ciudad de Miami. (La web de la funeraria recoge como fecha de deceso el 20 de abril de 2014 y el servicio fúnebre el 21 de abril). Le sobreviven su esposa Carmen de Varona, a la que enviamos nuestras condolencias, y a su hijastro Roger Baranda, el cual crió desde que tenía 16 años, y a quien quiso como un hijo que ayudó a formar, más su único hijo Mario. 

(Recopilación de María Argelia Vizcaíno, con la asistencia de Arturo M. Del Monte que entrevistó personalmente a Violeta de Varona Vda. de Hernández. Fuentes consultadas: Los cinco tomos de “Vida y Milagros de la Farándula de Cuba” de Rosendo Rosell; artículos de Mayra Cué; archivo de María Argelia Vizcaíno). 

www.mariaargeliavizcaino.com 
  
Por favor, no omita el nombre del autor ni la fuente de dónde fue publicado cualquier escrito que copie y distribuya. Hay que respetar los derechos de los autores, que es respetarnos a nosotros mismos. Gracias. 
María Argelia Vizcaíno 


Breve reseña de Pasión de la Reina


Por María Eugenia Caseiro

La nube los destroza / y la mosca gobierna / el ritmo que se goza / en una sola pierna.” Lezama

Margarita García Alonso, artista multifacética que ha realizado interesantes y a veces controversiales obras de la plástica contemporánea cubana que se edita fuera de la Isla, no sólo es dueña de un estilo indiscutiblemente dinámico y de aspectos muy destacables dentro de dicha labor, sino de una pluma ciertamente atrevida y a veces insolente como nos demuestra en su novela La pasión de la reina era más grande que el cuadro (Editions Hoy no he visto el paraíso, 2012). Tal vez el atrevimiento no sea otra cosa que esa manera audaz y ya madura que tienen los artistas de enfrentarse a la crítica, siempre imprevisible, la mayoría de las veces áspera. En tal atrevimiento está implícito el riesgo, el riesgo que es además un reto, y no hay artista que no saboree de antemano el reto y al que no le invada la temeridad del riesgo.
Nuestra autora toma el camino del riesgo, del reto que ella misma se impone con esta novela, narrada en primera persona, “la reina”, quien nos deja caer por el barranco de una faramalla monofásica y personal en que una sola idea fija fundamenta toda la trama y para la cual, Margarita García Alonso, la mujer siempre detrás del personaje, o detrás del color, ha tenido que fabricar el protagonismo. La reina es simplemente un peón del verdadero y único protagonista. Nuestra autora se ha valido de su pericia al aderezar la substancialidad, poniendo a “su reina”, al servicio del verdadero y único protagonista de su novela, la fijeza.
Con gradaciones blanquinegras sobre un tapiz monocromo y, ayudada por toda una serie de ingredientes psicosomáticos que se compendian en lo que la propia autora llama “neurastenia”, dispone una descarga que, yendo un poco más allá de lo individual, coloca al interlocutor imaginario en el estribo de su propia realidad dentro de otra de percepciones contrapuestas.
La reina crea universos de maquinaciones y la intriga es capaz de alcanzarnos en nuestra butaca a punto intentar tasar los diferentes universos creados por ésta que, a pesar de su realidad, concebida desde enfoques paralelos de la misma, hace de todos ellos una amalgama que por momentos pareciera querer a toda costa agotar la paciencia de su consabido e imaginario interlocutor. Y es que Platón dijo alguna vez “Donde reina el amor sobran las leyes”. Es precisamente en esos momentos en que la autora, al decir de Lezama: “La nube los destroza / y la mosca gobierna / el ritmo que se goza / en una sola pierna.”, representa también desde su estrato de invisibilidad, un personaje maldito detrás de su reina, y va saboreando el riesgo, sacando entramados de debajo de la manga, siempre girando sobre la fijeza, la misma fijeza que se renueva una y otra vez para regresar al punto de partida.
La obsesión infra-prismática de la reina creada por Margarita García Alonso, es un cúmulo de estados de fatiga amorosa, una red de sentimientos que a su vez encarna la parálisis a nivel evolutivo de esos sentimientos en una especie de encierro de quien ha sobrevivido el cañoneo y lucha a su manera, aunque esa lucha vaya en contra de sí mismo, pero que convierte en una especie de juego, obsequioso, de la suspensión de los mundos paralelos para poder recrearlos a su antojo y navegando en contra de su propia corriente de eufemismos, se abandona a una psiquis de propensiones abstrusas.
La Pasión de la reina era más grande que el cuadro, es un reto que la autora pone a disposición de la crítica, pero sobre todo, que ha sido destinada a lectores que habiendo vivido lo suficiente como para que la ensambladura de un mundo creado no sea un tropiezo, vean en sus páginas de obstinadas y discursivas aleaciones la puerta que un ser, a pesar de toda contradicción, auténtico, ha dejado entreabierta para explorar y conceptualizar un campo minado de fijezas.

Sobre: Maria Eugenia Casiero

Narradora y poeta cubana. Reside en Miami. Miembro de la Unión de Escritores y Artistas del Caribe, de la Unión Hispanoamericana de Escritores, de la Asociación Caribeña de Estudios del Caribe y Miembro Colaborador de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE). Integra la Muestra Permanente de Poesía Siglo XXI de la Asociación Prometeo de Poesía y el Consejo Editorial de La Peregrina Magazine. Ha participado como jurado en certámenes literarios. Ha obtenido reconocimientos por dedicación a la difusión de la cultura. Premio José María Heredia 2007, Primer Premio Narrativa Artesanías Literarias 2008, Primer Premio Poesía Carta Lírica 2011, entre otros. Ha publicado “Nueve cuentos para recrear el café” en versión bilingüe, español y francés, “ESCAPARATE, el caos ordenado del poeta”, que reúne varias épocas de su poesía, y “Arreciados por el éxodo”, en Imagine Cloud Editions 2013.


Sobre la autora: Margarita García Alonso.

Matanzas, Cuba, desde 1992 reside en Francia. Periodista, poeta, y artista visual. Autora de diez poemarios, cuatro novelas y de cuadernos de arte. Licenciada en periodismo de la Universidad de la Habana. En Francia obtuvo el Máster en Industrias gráficas. Posee numerosos premios de pintura, artes visuales y literatura. Aparece en más de cinco antologías y variadas revistas. Premio de la Taberna de poetas francesas en el 2006. Premio de la Fundación cultural Miguel Hernández por su creación gráfica Pájaros azules para el poeta, 2014. Su trabajo en el arte contemporáneo es considerado Patrimonio de la Normandía. Ha sido facturada en la Colección “Spotlight on France”, de la galería Saatchi- on line, de Londres. Dirige la poco rentable, desconocida pero histórica Editions Hoy no he visto el paraíso.

Sabrosones y bravucones

Ese calificativo de sabrosones y bravucones lo aplicó ya en 1604 Agustín de Rojas, en suViaje Entretenido, a los que entraban sin pagar en el teatro y después hablaban mal de la comedia.
Aunque Constantino Suárez en su recomendable Vocabulario Cubano define la botella como «sinecura, sueldo que se cobra del Gobierno sin trabajar», y explica que «es modismo nacido durante el Gobierno del general Menocal», ya vimos en otras Habladurías publicadas hace meses que Fernando Ortiz remontaba el origen de la botella a los tiempos mismos de la conquista y colonización castellanas en la América, señalando como el primero de los botelleroshispanocubanos a don Fernando Colón, el hijo predilecto del Descubridor, a quien el rey le asignó una pensión de quinientos pesos anuales sobre la isla de Cuba. Como se ve, ya en tan lejanísima fecha comenzó a sufrir esta ínsula los estragos y malandanzas de los botelleros, que en los tiempos republicanos se han transformado en plaga más nocivamente destructora que aquella de hormigas, que según la leyenda motivó el traslado de la villa de La Habana de la costa sur a la norte de la región india de ese nombre. 
Si la fecha en que aparece en Cuba el primer botellero es muy anterior al desgobierno menocalista, las actividades botelleriles no se han limitado al simple y a veces casi inocente disfrute de un puesto público, sin dar un golpe, sino que se extienden a todas cuantas formas, maneras, cosas, etc., etc., sean susceptibles de ser convertidas en dinero efectivo, o en objetos, granjerías o esparcimiento que no supongan la inversión de cantidad alguna. 
Así, botelleros son todos aquellos que viven y medran a título de sabrosones y bravucones lo mismo el político prominente que el infeliz picador, el que ocupa una Secretaría o un alto puesto sin tener capacidad alguna para desempeñar aquélla o éste como el que logra entrar gratis en un espectáculo o asistir de guagua a alguna fiesta. 
Ese calificativo de sabrosones y bravucones lo aplicó ya en 1604 Agustín de Rojas, en su Viaje Entretenido, a los que entraban sin pagar en el teatro y después hablaban mal de la comedia. Los faranduleros de esa divertidísima loa se quejaban amargamente de esos botelleros, exclamando: «¿Pues si eso no fuera, había otra para la comedia como Sevilla? Porque de tres partes de gente, es la una, los que entran sin pagar, así valientes como del barrio. Y estorbárselo, no tiene remedio». Y entonces, como ahora, llegó a considerarse un honor, señal inequívoca de distinción y poderío, el ser botellero, aunque no fuese más que en los espectáculos: «No sólo quien no paga se contenta –hace decir Rojas a los cómicos– con hacernos tan sólo un solo daño, sino que quien lo escucha se deshonra, y toma el no pagar por punto de honra. Pero lo que espanta en Sevilla es que haya tanta justicia, y no tenga remedio esto de la cobranza. Muchas diligencias se han hecho y no han aprovechado, porque el hombre se acostumbra a entrar de balde, si le hacen pedazos, no han de poder resistirle. Muchos autores lo han querido llevar con rigor, y no es posible. Antes si riñen con uno es peor. Porque ha de entrar aquel con quien riñen y otros veinte que a hacer las amistades se ofrecen». Como bien dice Fernando Ortiz, al ilustrar con este ejemplo de Agustín de Rojas, su definición de la botella en Un catauro de cubanismos, «han pasado más de tres siglos, y en Cuba seguimos como en Sevilla».
Si Fernando Colón fue el primer botellero hispanocubano, después, durante la colonia, padecimos centenares de millares de funcionarios y empleados civiles y militares que vivieron regaladamente a título de sabrosones y bravucones, que esta maltratada hija tenía que soportar a su ex madre, la España monárquica de los generalotes Vives, Tacón, Concha, O'Donnell, Weyler, y tantos otros. Y nuestra República, colonia superviva, lejos de acabar con lossabrosones y bravucones, los endiosó, estableciendo para ellos y para sus parientes, amigos y correligionarios, toda clase de garrafonesbotellonesbotellas y botellitas, sobre todo a partir de la administración del General José Miguel Gómez, cuya época marca, en realidad, el inicio del apogeo botelleril, cuya esplendorosidad lograron Zayas, Menocal y Machado, sin que haya decaído, ni mucho menos, en nuestros días. 
La historia recoge y guarda, como típicos del primero de dichos períodos presidenciales, a aquellos pintorescos y aprovechados personajes que fueron conocidos por los motes de paúlesde Gobernación, inspectores de bachescafeteristas imaginarios de Sanidad, y disfrutadores de los gastos secretos de Gobernación y Palacio. Y fue también en aquella época cuando nació la Renta de Lotería, que más tarde iba a convertirse en Gran Fábrica Nacional de Botellas, y se creó uno de los más jugosos garrafonesque se han conocido en los anales botelleriles de Cuba: el cargo de Historiador Oficial de la República con el sueldo de $500.00 mensuales, cargo que desempeñó cerca de ocho años el doctor Alfredo Zayas, sin haber escrito durante todo ese tiempo mas que dos o tres capítulos de la Historia de Cuba. 
Cuando las tres letras simbólicas del lema que como gancho electoral llevó el general Menocal a la presidencia –H. P. T. – se convirtieron, de HonradezPaz y Trabajo, en Harina Para Todos, llegamos al pleno apogeo de la botella, en el cual vivimos todavía. Entonces, en todas nuestras clases sociales se produce una fiebre loca, un frenesí, por vivir a costa del Estado, sin trabajar. Los políticos no se conforman con ocupar altos y pequeños puestos, sino que necesitan y exigen, además, botellas para completar y redondear sus entradas mensuales y para repartir entre sus parientes y amigos; los periódicos reciben crecidas subvenciones para sus directores, y entre los redactores y reporteros se establece un verdadero pugilato para ver quien logra reunir mayor número de botellas, conseguidas en las distintas Secretarías y oficinas públicas; y hay periodistas que llegan a acaparar seis, siete, diez botellas, que a veces representan hasta mil pesos mensuales. Las familias se lanzan también en pos de la botella, y no solo las familias pobres, sino asimismo las ricas, porque hay botellas que sirven para comer y otras que se emplean para alfileres. En los días de santos de amigos o amigas, en lugar de objetos, regalan los políticos y gobernantes, botellas. Y la moda impone como el más exquisito y refinado regalo de bodas, una botella para el novio, o una comisión que permita a los recién casados realizar sabrosamente su viaje de bodas a los Estados Unidos o a Europa. 
Durante el Gobierno de Zayas la botella y sus ramificaciones llegaron a adquirir caracteres tales de inmoralidad y desbarajuste que dieron motivo a ingerencias e intervenciones norteamericanas de todas clases y a la demanda formal del Gobierno de Washington, a través de su representante diplomático en La Habana, para que el Presidente Zayas saneara las Secretarías, arrojando de ellas a los secretarios que las ocupaban y sustituyéndolos por otros que fueron denominados popularmente «el Gabinete de la Honradez», aunque no a todos les cuadrara justamente dicho calificativo. 
Y Machado, grande, inmenso, egregio… en barbaridades, llegó a límites inconmensurables a lo que a la botella se refiere. Eso sí, los sabrosones y bravucones machadistas se repartieron monstruosos garrafones de centenares y millares, y hasta de millones, de pesos, camouflageados por fantásticas obras públicas, tales como la carretera central, el Capitolio, etc., etc., que luego han pesado sobre la economía nacional en forma de empréstitos y financiamientos. 
A costa de ríos de oro fue que pudo sostenerse –apuntalada– la tiranía machadista. Unos malgastaban el dinero, viviendo sabrosamente al día, y otros, más listos, supieron guardar para el mañana, y gracias a eso viven hoy espléndidamente en el extranjero, o han regresado a Cuba disfrazado de pordioseros, para inspirar lástima y ver si se les tolera y se olvidan sus latrocinios del pasado, hasta que puedan ponerse en el mismo tren de vida rumbosa que antes llevaron. Otros, más bravucones y sabrosones, continúan haciendo ostentación del dinero que robaron al Estado, y hasta lo han acrecentado con nuevos puestos y negocios actuales. 
Que hoy los sabrosones y bravucones no han disminuido, sino que, por el contrario, se han multiplicado, lo prueban bien a las claras las estadísticas que publiqué hace tres semanas, de los actuales, elevadísimos, presupuestos burocráticos de la República. 
El sistema botelleril contemporáneo se ha perfeccionado. A unos nombres han sucedido otros; pero el dinero del Estado –o mejor dicho del pueblo– siguen distribuyéndose, sin que el pueblo lo disfrute, entre los sabrosones y bravucones de nuestros días. Estos no se conforman ya con puestos y negocios, sino que aspiran –y lo logran– a que la vida los resulte totalmente gratis o sea, que no les cueste un solo centavo de su bolsillo, ni siquiera el desembolso de los sellos de correo, ni de los muebles para su casa o de los aparatos y mercancías para el desenvolvimiento de sus negocios. En efecto, no hay funcionario o ciudadano con algo de autoridad que no goce de franquicia postal y telegráfica utilizada, desde luego, para franquear su correspondencia privada y política y la de sus amigos y correligionarios. Y amparándose en el precepto que establece el no pago de derechos arancelarios por parte del Estado, las Provincias y los Municipios, ¡cuántos efectos y mercancías de todas clases entran libres en nuestras aduanas, con el pretexto de que son destinados a utilizaciones oficiales, pero que después podrían fácilmente ser halladas en casas y negocios particulares! Y así, ayer como hoy, seguimos mal viviendo bajo el imperio de los sabrosones y bravucones botelleriles.

Emilio Roig de Leuchsenring
Historiador de la Ciudad desde 1935 hasta su deceso en 1964.

Estrellas sobre Alabama

José Bernardo Pacheco

Estrellas sobre Alabama, Ediciones Cuzcatlán, San Francisco, Ca, 2006.
A modo de presentación Tres palabras para el pintor-escritor José Bernardo Pacheco

Doctor Odón Betanzos Palacios España ()

Director de la Academia Norteamericana de la Lengua Española

Estrellas sobre Alabama es –fue- una pieza musical de “jazz” que entusiasmó a miles de salvadoreños en su juventud y mocedad y, más que a ninguno, a José Bernardo Pacheco. Y es el caso que todavía sigue emocionando a este valioso pintor-escritor. El título de la canción a que nos referimos viene a influir en el título de un cuento, dándole vida al mismo tiempo que lo iluminaba con su recuerdo. Y en el cuento, como en la canción, los jóvenes en amistad completa; la ilusión en todos ellos, hecha como el espíritu protector; escuelas que purifican intenciones y estudios; pueblo vivo, latiendo y respirando ansias en superaciones; visión en la esperanza; aleteos en el disfrute de estar vivos y sintiendo en el seno de las familias que entienden su bien.. Por allí, por el ámbito de la patria salvadoreña flota en esencias la musicalidad de aquel “jazz” que marcó las mentes y los sentidos de la juventud de aquel tiempo.
Ese “jazz”, Estrellas sobre Alabama, desapareció como por encanto de las tiendas de música de El Salvador y de Estados Unidos de América, mundo donde vino a recalar, buscando nuevos horizontes, el pintor-escritor, José Bernardo. El hilo de la música-cuento, Estrellas sobre Alabama, lo marca esa desaparición, ese anhelo de completar una música ida –mejor, evaporada- y que se desea encontrar en el cuento. En el deseo de descifrar el misterio de lo perdido, de alcanzar la música que los ilusionaba; de poder encontrarla por la memoria, estaba –, estaba está todavía- en la ambición de esa generación salvadoreña.
Tiene ese cuento corto unas ansias, una premura, un deseo de búsqueda y recuperación, un írsele de la mente aquellas notas que fueron dándole matiz, sentido y ánimo a una juventud en su más ilusionado despertar. Esperamos que la insistencia del pintor-escritor pueda ganar al tiempo y soplar sobre los aires el deleite de la música pero mostrándole la cara de la esperanza.

viernes, 15 de agosto de 2014