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jueves, 10 de mayo de 2018

Aviso


Aviso

Algunos lectores nos han preguntado acerca del Segundo Encuentro con el  Libro cubano Exiliado. No se sabe la fecha exacta. Pero lo que se quiere aclarar que el Encuentro no tiene nada que ver con la Feria del Libro que se presenta en la Universidad de Miami, o en otro lugar.




martes, 1 de mayo de 2018

CONVOCATORIA DEL PEN CLUB CUBANO EXILIADO

ACTIVIDADES DE NUESTROS MIEMBROS


El poeta y ex preso político Ernesto Díaz Rodríguez, autor de uno de los libros más singulares (por su temática de literatura infantil) escritos dentro de la prisión, La campaña del alba, será la figura central de “Conversatorio con Ernesto Díaz Rodríguez”, un evento convocado por Patria de Martí, el Pen Club de Escritores Cubanos en el Exilio, Plantados hasta la Libertad y Democracia y Alpha 66.

Durante el encuentro se hará la presentación de una nueva edición de su libro Rehenes de Castro.

Panelistas: Ángel de Fana, Ángel Cuadra, José A. Albertini y Frank Rodríguez.

Fecha: Miércoles 2 de mayo, a las 6:30 pm

Lugar: Altamira Libros, 219 Miracle Mile, Coral Gables, 33134.
 Entrada gratis.

Bienvenidos a Pensamiento


Segundo Encuentro "ANUNCIO"


                      



Editorial Universal - Radio Martí - Editorial Cubana

CULTURA


Foto: Tomado de La Palabra Abierta



Carlos Benítez Villodres

Málaga (España)



No es novedoso escribir que un número significativo de medios de comunicación está manipulado al máximo, ni que los actos culturales, que se llevan a cabo en cualquier localidad de nuestro país, a veces no son aireados y difundidos, como se merecen, por dichos medios. Determinadas vías mediáticas, aunque se hallen impregnadas de una ideología cualquiera, nunca deben ningunear aquellos acontecimientos que están dentro del círculo de la Cultura (con mayúscula).

El ciudadano sabe que la Cultura no es patrimonio de ningún partido político, ya se encuentre en el poder o en la oposición. Nadie debe olvidar que las distintas empresas periodísticas tienen el deber de informar, no siempre lo hacen, como ya he referido, sobre los actos organizados por instituciones y organismos, tanto públicos como privados, precisamente, para acrecentar el caudal cultural del pueblo. “La libertad, refiere Miguel de Unamuno, no es un estado sino un proceso; sólo el que sabe es libre, y más libre el que más sabe. Sólo la cultura da libertad. No proclaméis la libertad de volar, sino dad alas; no la de pensar, sino dad pensamientos. La libertad que hay que dar al pueblo es la cultura”.

Las empresas mediáticas que obvien, a nivel local o nacional, sobresalientes acontecimientos culturales están cometiendo una de las más graves injusticias contra la comunidad a la que sirve. La indiferencia y el silencio que mantienen estos medios de comunicación, ante eventos culturales de gran trascendencia para la población, se los impone el partido al que pertenecen, aunque voceen a los cuatro vientos que son, políticamente, libres e independientes. “La culpa del asno, manifiesta Miguel de Cervantes, no se le ha de echar a la albarda”. A buen entendedor con pocas palabras le basta. Por desgracia, determinadas voces mediáticas se han habituado, el orbe idiotizado lo exige, a imputar “a la albarda” los yerros u omisiones del asno.

El gran Menéndez Pidal dijo, en una reunión de amigos políticos y literatos, que el lema de la República (hoy de la Monarquía) debe ser: “Cultura”. Sí, Cultura, porque sólo los hombres que se cultivan pueden dar soluciones satisfactorias a los muchos y variados problemas que pesan, como una losa de dimensiones cósmicas, sobre la sociedad actual. La Cultura debe hallarse muy por encima de las ideologías políticas, de los poderes económicos, de las sociedades de consumo, de los seres mecanizados, de las estructuras ya conocidas, de los credos sin vida…, pero, desgraciadamente, la realidad es bien distinta.

Tengamos, pues, siempre presente que el hombre es un ser cultural, es decir, la Cultura mana del ser humano, ya que es él quien hace posible, desde el lugar que ocupa en la sociedad, su propio desarrollo en la vida y la transformación constructiva de la humanidad.

1968, el año en que Fidel Castro acabó con la quinta y con los mangos



Cuba 1968


No recuerdo la fecha, pero cuando al cine Roosevelt, en Monte y Fernandina, decidieron ponerle Guisa tuve una corazonada: de que con el cambio del nombre se iría todo lo que había a su alrededor.

Hace ya 50 años, el 13 de marzo de 1968, cuando Fidel Castro pronunció aquel discurso en la escalinata de la Universidad de La Habana, y que marcó el inicio de la llamada Ofensiva Revolucionaria, yo tenía 25 años, trabajaba como maestra, estaba casada y era madre de dos hijos, de 3 y 4 años.

1968, cine y juicio en Cuba

En 1968, Cuba despedía a dos grandes de la cultura nacional: el 8 de abril a la pintora y escultora Amelia Peláez y el 17 de julio al músico y compositor Sindo Garay. El 19 de agosto, el ICAIC estrenaba Memorias del subdesarrollo, del cineasta Tomás Guitérrez Alea.

Menos 'cinematográfico' fue el informe que en enero de 1968, Raúl Castro había leído ante las cámaras de televisión. A los implicados en el proceso denominado 'la microfracción' se les acusaba de ser "agentes de la CIA" y de llevar a cabo una campaña sistemática de calumnias y difamaciones contra el Partido Comunista de Cuba y en particular contra los hermanos Castro Ruz.

La purga política había comenzado el 1 de octubre de 1967, con detenciones, juicios sumarios y elevadas condenas a militantes del Partido Socialista Popular (PSP). El supuesto 'cabecilla', Aníbal Escalante Dellundé, fue sentenciado a 15 años de privación de libertad. A numerosos ex militantes del PSP se les impusieron penas de 3 a 12 años de prisión. Otros fueron expulsados de sus puestos de trabajo y enviados a laborar en la agricultura.

Las tétricas UMAP (Unidades Militares de Ayuda a la Producción) dejan de existir. Surge la canción protesta y el Movimiento de la Nueva Trova. Uno de sus integrantes, Pablo Milanés, había sido 'huesped' de uno de los campos de concentración que las UMAP tuvieron en Camagüey. Es época de máxima alerta y represión contra "toda manifestación de diversionismo ideológico": cabellos largos en los hombres, pantalones de pata ancha, oyentes de jazz y rock por emisoras onda corta y seguidores de los Beatles.

La "Ofensiva Revolucionaria"

A la Ofensiva Revolucionaria del 13 de marzo de 1968, le había precedido otra 'ofensiva', esta vez en los campos. Cinco meses antes, el 27 de octubre de 1967, Fidel Castro le dio el pistoletazo de salida a la Brigada Invasora Che Guevara, que causaría graves daños al medio ambiente, la fauna y la flora. Medio siglo más tarde, muchas frutas siguen ausentes en las mesas cubanas.


A partir de 1968 todo se volvió mucho más difícil, sobre todo para las amas de casa, madres y abuelas.


Entre los negocios privados que todavía quedaban en La Habana de 1968, se encontraba la bodega de Leopoldo, uno de los dos hijos de los españoles que vivían al lado de nuestro edificio, en Romay entre Monte y Zequeira. Leopoldito, como le decían, y su mujer, eran dueños de una bodega cerca del Estadio del Cerro. Después que en 1968 la intervinieron, decidieron marcharse a Estados Unidos. Posteriormente se iría su hermano Manolito y su familia.

Desde marzo de 1962, en Cuba se habían implantado dos libretas de racionamiento: una de abastecimientos (alimentos) y otra de productos industriales (ropa y calzado, entre otros). Y si más o menos la gente había podido ir tirando, gracias a la existencia de comercios particulares (fondas, cafetines, puestos de fritas y timbiriches de café, entre otros). Con 0.40 centavos podías comer un pan con tortilla y tomar un batido de trigo.


A partir de 1968 todo se volvió mucho más difícil, sobre todo para las amas de casa, madres y abuelas. Los contactos con familiares y amigos en el extranjero estaban prohibidos. Era casi un delito, al estar ellos oficialmente catalogados de "traidores y desertores". De afuera, si acaso, lo que algún viajero procedente del campo socialista te trajera o vendiera o lo que con un marino mercante pudieras conseguir, aunque éstos solían traer artículos innecesarios como pañuelos de cabeza de nailon y gafas de sol. Hasta que los descubrieron, parientes de Miami en cartas y postales dentro de sobres, incluían cuchillas de afeitar, cadenitas, cositas livianas.

Vestir y calzar a un niño se convirtió en un verdadero dolor de cabeza (en 2018 todavía lo sigue siendo). Por suerte, quedaban algunas costureras. Le llevabas un vestido tuyo, ella lo descosía y de ahí sacaba una batica o una camisita. Las que sabían tejer a crochet eran muy solicitadas, porque tejían medias para niños, más baratas si le llevabas el hilo, más caras si ella lo tenía que poner. Cuando a mis hijos les quitaba los zapatos -botas negras y duras para ir al círculo infantil y 'kikos' plásticos para salir-, en los pies les quedaba incrustado el tejido a crochet.


Cerrando negocios en una cuadra de El Pilar


Luego del machetazo de Fidel en el 68, de mi cuadra en el barrio El Pilar, no solo se fueron los hijos de nuestros vecinos españoles, también el asturiano Fermín tuvo que cerrar su carbonería, en Romay y Zequeira (una gran pérdida para mi madre, que aún cocinaba con carbón). Delia, la portuguesa, residente en la primera planta de nuestro edificio y que una de las cuatro habitaciones que tenía el piso la alquilaba por horas a parejas adúlteras, en lo adelante arrendaría solo a familias. Los dos negocios chinos dijeron adiós: el tren de lavado (así le decían a las lavanderías y tintorerías que los chinos montaban en muchas barriadas y que por sus módicos precios, las amas de casa llevaban sábanas, frazadas, manteles), y el puesto frente a la carbonería, donde podías comprar viandas, helados naturales de coco, mamey u orejones (frutas secas), frituras, mariquitas, majúas y chicharrones de viento o de tripitas.


La carnicería y las dos bodegas que teníamos en la cuadra dejaron de ser administradas por sus dueños. La peletería y las cinco tiendas que había en el tramo comprendido entre Monte y Fernandina, con la salida de sus propietarios comenzaron a caer en el desabastecimiento y el abandono. De aquellas tiendas, recuerdo la de un polaco que tenía una tiendecita dedicada a la venta de tejidos, quedaba al lado de un solar que aún existe y donde vive el abogado independiente Julio Ferrer Tamayo. También la quincalla de Chela, de origen libanés, donde yo solía comprar material escolar. Uno de los establecimientos más grandes era La Casa Mimbre, mueblería situada en Monte entre Romay y San Joaquín. Después, en el amplio local, venderían cualquier cosa. En 1977, allí adquirí el primer televisor que tuvimos, un Krim-218 soviético, en blanco y negro. Lo pude comprar gracias a un bono que me gané en mi trabajo y que te daba la facilidad de pagarlo a plazos. El banco que quedaba en la esquina de Monte y Romay de la noche a la mañana fue desmontado y en su lugar pusieron un taller de artesanía. La quincalla al doblar igualmente se esfumó.

No recuerdo la fecha, pero cuando al cine Roosevelt, en Monte y Fernandina,decidieron ponerle Guisa tuve una corazonada: de que con el cambio del nombre se iría todo lo que había a su alrededor. Y así pasó: fueron desapareciendo las dos cafeterías, la panadería-dulcería, el puesto de fritas y hasta una casona que vendía máquinas de coser Singer. El cine de mi infancia ya no existe: se fue cayendo a pedazos, como casi toda la ciudad donde nací el 10 de noviembre de 1942. En la Esquina de Tejas, a dos cuadras de nuestra casa, quedaba el cine Valentino, que los miércoles ofrecía tandas a diez centavos. Junto con el Valentino a bolina se fueron la valla de gallos, tres vidrieras-quincalla y los dos bares existentes en una las esquinas habaneras más famosas y donde por 0.50 centavos podías comer un sandwich de pan fresco de flauta con jamón, pierna asada y queso, o por 0.35, una medianoche de pan suave.

En El día que Fidel Castro eliminó las empresas privadas, publicado en CubaNet en 2014, el economista venezolano Baldomero Vásquez Soto escribió: "Una encuesta del Partido Comunista sobre las pequeñas empresas en La Habana, arrojó datos sobre la legalidad y condiciones higiénicas de los negocios, pero también de sus propietarios: cuántos tenían solicitud de salida del país y cuántos atendían directamente sus empresas. Los datos no avalaban la expropiación salvaje que se hizo de todos los negocios: 72% actuaba legalmente, 50% estaba en buenas condiciones higiénicas, solo 5.8% había solicitado permiso de salida del país y el 88% de los propietarios trabajaban en su negocio. Pero nada de eso importaba porque la decisión del 'Dueño de Cuba' estaba tomada.


"Esta razzia comercial ha sido la principal causante de la pauperización que el pueblo vive hasta hoy y no el famoso embargo del 'imperialismo yanqui', como manipuladamente denuncia la propaganda castrista. El 13 de marzo de 1968 representó el despegue definitivo del trágico viaje, sin boleto de retorno, que llevaría a los cubanos hacia el totalitarismo socialista, hacia el infierno de miseria y opresión en la que hasta hoy viven. Durante décadas, también se harían sentir las catastróficas consecuencias sobre la economía nacional de las medidas que aquel día anunciara e implementara Fidel Castro y que arrasaron con el tejido productivo de la pequeña propiedad urbana en toda la Isla".

En 1968, por suerte, ya teníamos refrigerador. Mi padre lo había comprado de uso por 100 pesos. Era de la marca Frigidaire y estuvo funcionando hasta el 2000. Terrible hubiera sido que en el 68 tuviéramos que seguir comprando a diario una piedra de hielo, que Andrés, empleado de la nevería situada en Infanta casi esquina a Zequeira, repartía a domicilio, a 5 centavos la piedra de hielo pequeña y 10 centavos la mayor. Ya bastante duro había sido para mi madre haber tenido que dejar de cocinar con carbón, cuando Fermín tuvo que cerrar la carbonería y empezar a hacerlo con luz brillante (kerosene), combustible dañino para la salud y que todo lo tizna de negro.

En 1968, cuando Fidel Castro acabó con la quinta y con los mangos (bueno, en realidad ya para esa fecha miles de matas de mangos, aguacates, guayabas, naranjas, chirimoyas, guanábanas, anones, tamarindos... habían sido derribadas por la Brigada Invasora Che Guevara), Cuba entró en un estado de coma que se agravó con el disparate de la Zafra de los Diez Millones en 1970, que si algo dejó que valga la pena recordar fue la creación de Los Van Van en 1969 por Juan Formell. En 2011, tres años antes de su fallecimiento, Formell aclaraba que cogieron el nombre de la consigna "de que van, van", porque era corto y pegadizo, pero no en apoyo de la fracasada zafra.

Hacia 1980, con el surgimiento de un incipiente cuentapropismo en los sectores agropecuarios y artesanales así como la creación del Mercado Paralelo, una red de establecimientos que vendía productos por la libre a un precio superior a los distribuidos por la libreta de racionamiento, parecía que marcarían el inicio de una etapa menos angustiosa para las familias cubanas, en particular las habaneras. Pero la mejoría en alimentos, ropa y calzado no duró demasiado.

A partir de 1990, con el desmoramiento de la Unión Soviética, llegaría el Período Especial en Tiempos de Paz, igual o peor que la Ofensiva Revolucionaria de 1968. De modo que los nacidos en los 60, como mis hijos Iván y Tamila, quienes de niños habían padecido las consecuencias de aquella etapa (aunque no la recordaran porque era muy pequeños), en los 90, ya jóvenes, les tocaría vivir un nuevo desastre de una revolución incapaz de alimentar a su población, por su incapacidad -valga la redundancia- para desarrollar con eficiencia la agricultura, ganadería y pesca, tres ramas fundamentales de la economía en una isla tropical como Cuba.

Recordando a Julio A. León

(I) René León, Julio A. León (†)
año 1943

Julio A. León ( 1934-83 ) (†) Cuba. 

Paso por las prisiones en Cuba. Elegido profesor del año 1976 en la Universidad Johnson C. Smith. Ganador del ter­cer premio de poesía en el concurso 1976 de la revista "Entre Nosotros." Sus trabajos literarios salieron publicados en América, de la O.E.A. Círculo y Círculo Poético del C.C .P.CARIBE, University of Hawaii al Manoa. Explicación de Textos Literarios, California State University de Sacramento . Diario las Américas, Miami, Fla. Spanish To­day, Panorama, Círculo y Círculo Poético, Charlotte, NC. Fue presidente de la Sociedad Cultural Hispana. Fundador del Capítulo de Charlotte, CCP. Participo en diferentes congresos literarios. Su especialidad el tema afrocubano.

Entre sus publicaciones se pueden hacer mención: 


El Orlkí Yoruba: Una poesía olvidada. 

El teatro primitivo africano Yoruba 
La poesía de la Sociedad Abakuá 

La poesía del Mundo Negro

El último capítulo del colonialismo en Cuba 
El Chinatown de La Habana 

En las anteriores también aparece como coautor René León 


Poemas y Cartas de los Deportados Cubanos en la isla de Fernando Poo (1976) 



Los condenados de la isla de Fernando Poo (1977) 





Vol. VI Publicación del Año 1977 
Círculo de Cultura Panamericano
Sánchez-Boudy, José. Aché, Babalú Ayé (Retablo afrocubano), Miami: Editorial Universal, 1975, 86 págs. 


En toda la producción literaria de José Sánchez Boudy se encuentra ese sentimiento nostálgico, esa constante literaria de rememoración de un ayer histórico y popular que es parte de nuestra vida socio-económica cubana anterior a 1959. En su producción con la temática negroide, el autor ha pintado fiel­ mente el cuadro popular habanero con pinceladas únicas. Es en su último libro Aché, Babalú Ayé en donde se encuentra con más vigencia y fuerza los elementos folklóricos característicos de nuestro mundo popular encerrado en la vida del "solar" y en la celebración de fiestas religiosas católicas. El autor ha logrado en este libro plasmar en imágenes plásticas lo más legítimo y bello de nuestras tradiciones populares. Su imagi­nación de poeta y pintor literario del tema folklórico nos hace pasear por la calles de nuestra querida ciudad de La Habana, en épocas y en momentos. en que la calle era el tablado sobre el cual desfilaban los más pintorescos elementos de nuestra vida popular. 

Las voces de los anónimos personajes que hablan dentro del diálogo criollísimo nacen del, alma de un pueblo que supo reír, cantar, sudar y bailar al son de nuestro rítmico son. En donde la lágrima que se derramaba era muchas veces de alegría y regocijo y no de dolor y luto ... 

La fuerza y vitalidad de su obra estriba en la pincelada real, vivida, arrancada al tiempo en el momento preciso en que el corazón de un pueblo latía con amor y alegría de vivir, cuando el odio era planta rara en nuestro jardín tropical. 

Dentro de la poesía del literato latinoamericano que es Boudy, se encierra el sincretismo de dos creencias: la católico y la africana. De esa unión religiosa nace la fe del pueblo cubano, creencia mulata con ritmo, música y fervor africano. Describe el autor la procesión religiosa del Día de San Lázaro, en la cual el pueblo habanero iba a rendir tributo a la imagen milagrosa en su santuario habitual: 

La noche como un latido ha 
caído en el rincón, 
el guaguancó rompe un son 
de melcocha con canela. 
El bongó la mano pela. 
La orquesta bate su güiro. 
Por el campo, como un tiro, 
vuela extraviada rabiche; 
el pueblo, ron y palmiche, 
agrupado en procesión 
detrás de su Babalú 
hace natillas de prú. (p. 56) 

Se refiere el autor al culto que se le rendía en Cuba, a nuestra Patrona la Virgen de la Caridad del Cobre, culto popular y como popular muy cubano, teñido con esa negritud enraizada en nuestra tradición criolla: 

Al toque de bongó los pies hirsutos 
en un ronco menear acaimansado 
rompen a pasillo el empedrado 
en el solar preñado de atributos. 
De la Virgen del Cobre 
que se empina en el medio del patio: luz de luna, 
y la maraca, con su ritmo, acuna 
una rumba majeante: golosina. (p. 32) 

Otra estampa muy popular es la manifestación colectiva que el pueblo habanero, principalmente, rendía todos los años a la celebración religiosa del Día de la Virgen de las Mercedes. El santuario estaba en los barrios más antiguos de la ciudad de La Habana, en lo que era conocido por las afueras de la Muralla de La Habana en épocas de la colonia. Dice así el autor: 

El blanco del collar toca un derroche; 
que la Merced es dueña de la noche. 
Por el quitrín de sombras de La Habana vieja 
el rezo tumba el polvo de las tejas. (p. 40) 

Y en otra parte continúa el autor: 

Cuba mulata de Cristo y babalao 
el veinticuatro de septiembre bailador, 
Cuba de blanco cundiamor. (p. 45) 

Esta obra de Sánchez-Boudy deja vislumbrar un camino más abierto y positivo hacia el culto de la temática popular .Y negroide como forma muy criolla de expresión literaria. Vale muy bien el tiempo que se emplee en leer el presente libro porque nos acerca, posiblemente más que nunca, a conocer de cerca ese ambiente callejero, bullanguero y criollo de lo que fue hace tiempo una Habana vestida de dril cien y con olor a albahaca y mejorana. 



JULIO A. LEÓN (†)

Johnson C. Smith University N. C. 

EN EL DIA DE LAS MADRES .RECORDANDO A VICTOR MUÑOZ

Foto tomada de: norfipc.com
Cada año el segundo domingo del mes de mayo, se celebra el "Día de las Madres". Es un día especial para todos, donde le rendimos homenaje al ser más querido. La Madre. En este día unos llevarán una flor roja o blanca en el pecho. La blanca es la pureza, símbolo del dolor, que puso luto en nuestros corazones. La roja, simboliza la alegría que nos da, el tener al ser más querido con nosotros. Aunque ambas flores, significa algo muy grande que llevamos muy dentro de nuestro corazón, que no la olvidamos. El recuerdo de caricias y mimos que nos regalaba cuando niño. El cuidado y las atenciones, que recibimos de ellas, hasta llegar a la juventud y convertirnos en adultos. Este es una fecha de recuento, de días felices al lado de nuestras madres. En lo material, respeto para el ser querido. En lo moral, el recuerdo para la que fue a descansar para siempre. 


Víctor Muñoz, era Concejal del Ayuntamiento de La Habana. El 27 de abril de 1921, propuso que se rindiera homenaje a "Las Madres", y escoger el segundo domingo de mayo, como el día señalado. La idea tuvo gran receptividad en todos los sectores del país. Todas las agrupaciones sociales, los obreros, el público en general, acogió la idea con entusiasmo. 


Víctor Muñoz, era un hombre corpulento. De voz fuer­te y clara. Había sido elegido Concejal del Ayuntamiento de la capital, sin haber gastado un solo centavo en propaganda electoral. Campechano, alegre, cariñoso y servicial. El cariño que le tenía el pueblo de La Habana,era grande. Debido todo a su labor en la prensa como perio­dista del "El Mundo", y como comentarista deportivo de la radio de la capital. Cultivando la crónica deportiva , señalando pautas y fabricando frases. Sus deportes favoritos, el baseball y el jai-alai. 


Era un gran gastrónomo, según aquellos que lo cono­cieron. Iba a los mejores restaurantes, como a la más humilde fonda. A saborear la buena comida cubana, su arroz blanco, con frijoles negros, carne de puerco, plátanos fritos, y una buena cerveza fría. Gustaba de menús exquisitos. 


En su juventud a finales del siglo pasado, cuando las huestes de la revolución cubana contra España, se levan­taron en arma , cogió el camino del exilio.Emigró a Cayo Hueso y luego a Tampa. Allí fue lector de las tabaquerías. Su voz llamaba la atención. Primero el leía las noticias que aparecían en los periódicos revolucionarios y luego es­cogía algún libro de algún autor famoso, o cubano, para su lectura diaria. Allí los obreros conocerían la famosa novela de Cirilo Villaverde· "Cecilia Valdés". Ayudaba con lo que ganaba a los fondos que se recogían semanalmente entre los obreros, para el sostenimiento de la guerra contra España. Al ser derrotada España en su guerra con­tra Estados Unidos. Regresaría a su Cuba querida. 


Víctor Muñoz fue un cubano que adoraba su país. Su Habana, como el decía. Y sentía devoción por su madre. Aquella maravillosa idea suya, nunca será olvidada por los cubanos. El ayuntamiento de La Habana en mayo de 1946, por iniciativa del periodista Gustavo Parapar, se colectó el dinero necesario para levantar en el Cementerio de Colón de la Habana, un panteón, obra del escultor Boada, para guardar los restos de Víctor Muñoz. La figura que sobresalía, simboliza a las madres. 


Tenemos que tener presente, que las flores, no importa el color que sea, se marchitan. Pero lo que nunca se puede es dejar de querer a nuestras madres, y rendirle, no solo en este día un homenaje a ellas, si no to­dos los días de incontados años. 

René León

Poemas Dedicados a Las Madres visiten Pensamiento Poetico

¡Qué pena Habana mía!

Por Alfredo A. Ballester

Dicen mis padres y los registros civiles que nací entre los años 1949-1955, en La Habana, Cuba.

–– ¡Qué de falso! ––susurré.

Yo recuerdo cuando el español Diego Velázquez de Cuéllar, el día 16 de noviembre de 1519, fundaba la Villa de San Cristóbal de la Habana y me dijo:

––“En 14 días ven a celebrar tu cumpleaños acá”.

–– ¡Claro que sí vendré! ––le grité desde la multitud.

No sé por qué ahora me pongo a pensar si hacía como 4 años atrás dieron por fundada esta villa. Quizás ya los años me están haciendo perder la memoria, porque incluso hay versiones que en 1915 Santiago de Cuba fue fundada por el propio Diego Velázquez como la sexta Villa de Cuba donde Hernán Cortés fue el primer alcalde antes de salir a la conquista de México.

Por supuesto le tomé la palabra. El día de la celebración de mi natalicio estuve a punto de hacerle una pregunta, por las dudas que tenía, pues aún no sé si el nombre de Habana proviene del cacique taino Habaguanex, del arahuaco “sabana”, o quizás de la locura de la india Guara de la palabra “abana”. Luego me dije:

–– ¡Qué va! El gobernador va a pensar que no sé nada de Historia de Cuba. ¿Cómo yo siendo cubano de pura ceiba a saber menos que él que estaba asignado por la Corona Española?

Mi orgullo es ser cubano, debo haber nacido entre el Cabo de San Antonio y la Punta de Maisí. Mis antecesores pudieron haber llegado desde la cuenca del Orinoco, Centro América o tal vez con el indio Hatuey desde la isla La Española.

Seguro mis raíces son “americanas”, mis ancestros no vinieron ni de España, Francia, Inglaterra, Holanda, África y mucho menos de Asia.

¡Cuánto hubiera querido trabajar donde se quitó aquella ceiba donde se dio la primera misa y se construyó El Templete que conmemora la fundación de esta sexta villa!

Al vivir por esos años corría muchos riesgos pero por buena suerte pude salvarme de: ataques de corsarios y piratas, epidemias traídas del extranjeros, invasiones francesas e inglesas u otras, pero aún así, la suscribieron como la “Llave del Nuevo Mundo” por su posición geográfica.

¿Ven el orgullo de ser cubano y no solo habanero?

Los ingleses tomaron La Habana, ahí pensé aprender su idioma pero nos cambiaron por la Florida. ¡Desde cuando pude haber aprendido ese idioma inglés!

–– ¡Heyyyyy you!, Where do you live? ––me preguntó un militar.

––No sé qué usted me dice ––le contesté.

Me había virado y dado la espalda al militar y sentí en ella algo que me pinchó. Al virarme, el soldado con la bayoneta de su fusil me había tocado mi espalda.

–– Where are you going? Where can I find a nice cuban chick?

–– ¿Qué? ––le contesté.

Como no sabía que me estaba hablando, solo salí corriendo y me perdí por uno de los callejones de la Habana Vieja.

¡No puedo creer que yo tenga más de 495 años de edad! y haber visto a La Habana resurgir varias veces de escombros y cenizas, ocasionado por corsarios y piratas allá por el siglo XVI hasta que España decide construir fortificaciones de defensa, que después de 400 años guardan tristes recuerdos.

En 1837 puedo trasladarme desde La Habana hasta Güines en ferrocarril y comer azúcar gratis. Este ferrocarril fue quinto en el mundo y el primero de los de habla española y latinoamericana. Y aunque no soy muy amante al teatro, de vez en cuando por esa época entré a los teatros: Tacón, uno de los más lujosos del Mundo; el Liceo Artístico y Literario, y teatro Coliseo.

Se desarrolla por los años 1850 la industria azucarera, ferrocarril y tabacalera. Desde entonces fumo cigarrillos.

Y no solo La Habana, Cuba es uno de los países más rico del mundo, en ese entonces. Por supuesto hoy en día no es así y si los cubanos de aquel entonces duraran como yo, cerca de cinco siglos, estarían muy tristes al ver cómo Cuba atrasó su desarrollo de 400 años, en tan solo medio siglo. A mí sí me ha tocado vivir las verdes y las maduras.

Al principio yo temía a esas guerras de independencia pues creía que todo sería otra vez escombros y cenizas, pero gracias a éstas vivimos los últimos tiempos de colonización española. Nos liberamos, ¡pero por muy poco tiempo! A veces pienso que hubiera sido mejor seguir como íbamos.

Qué susto cuando aquel buque El Maine fue hundido; enseguida los americanos...aprovechan el pretexto para invadir la Isla. El cambio de siglo transcurre en La Habana, el 20 de mayo de 1902 pasan los poderes a los cubanos, y se iza la enseña nacional en el Castillo de los Tres Reyes del Morro.

Yo había estado recluido en esa fortaleza por los finales de la década del 60 del siglo XX. Después de pasar más de 40 años regresé a visitarla ya que la habían convertido en un museo.

–– ¿Y estas celdas para qué eran? –– pregunté a una joven guía turística.

––Ahí estuvieron presos patriotas cubanos como Julio Sanguily y Juan Gualberto Gómez.

–– ¿Quiénes más? porque ese cartel dice que esta fortaleza fue prisión desde el año 1967 al 1977 ––señalando a la pared.

––Presos comunes.

––No sé por qué me dice eso, esta cárcel fue Prisión Militar Nacional.

No supo que contestarme, yo había estado preso allí considerado como traidor a la Patria por haber desertado al no querer ir a pelear a una guerra por allá en Asia o África. Y las celdas en cuestión no eran más que las capillas blancas o ardientes donde encerraban a los que serían fusilados. Así es nuestra Historia de Cuba, llena de recovecos y laberintos.

Ya había disfrutado los años 1930 y tantos, cuando nuestra Habana crece y puedo hospedarme en el Focsa, el Habana Hilton y el Nacional, no necesitaba dólares, nuestro peso cubano estuvo a la par de la moneda norteamericana.

Y hoy, entre los años de 1960 al 2014 ¿cómo está nuestra Habana? también entre escombros, no por daños de corsarios y piratas. Hoy mi Habana a los 495 años de su fundación, es una Habana “libre” de españoles, franceses y americanos (a no ser turistas), una Habana supuestamente libre. Lo único interesante en este período es que su casco histórico fue declarado por la UNESCO en el año 1987, Patrimonio de la Humanidad.

Así es mi Habana después de 495 años de fundada donde aquellas construcciones de los siglos XVIII, XIX y XX están apuntaladas sin saber si caminar por debajo de ellas, a riesgo de que te caiga encima un pedazo de techo, o ir por el medio de la calle sin perder de vista la altura porque puede venir un cartucho lleno de excremento lanzado por quienes tienen los sanitarios tupidos por mucho tiempo. Es hermosa mi Habana viendo a los médicos viajando en sus bicicletas chinas o al taxista que hay que preguntarle para dónde va. Una Habana que en pleno siglo XXI está infectada de enfermedades como: el dengue, cólera, leptospirosis y hasta brotes de tuberculosis.

Nuestra Habana tiene su historia, celebremos su fundación que yo seguiré recorriendo el tiempo con la esperanza de volver a ver aunque sea la época de aquel año 1519.

Yo prefiero a los españoles, franceses, ingleses o norteamericanos que, aunque fueron colonizadores o invasores, dieron luz y abono a nuestra Habana, floreciéndola y no marchitándola como hoy, dirigida por nuestros mismos cubanos.

No soy Anexionista pero el ser Independentista solo me permite decir:

––“¡Qué pena Habana mía!”

La Primera Misa Celebrada en Cuba

René León
octubre 1990

Trinidad fue una de las primeras villas fundadas en Cuba, por Diego Velázquez, situada en la costa Sur de la provincia de Las Villas, en 1514.

Todo el que visitaba a Trinidad, se quedaba asombrado de su belleza, todo en ella estaba intacto, nada había cambiado. Aquel caserío que fuera en el siglo XVI, a orillas del caudaloso Guaurabo, se había transformado para dar paso a hermosos palacetes, plazas, conventos, iglesias; trofeos de un pasado oculto entre el verdor de sus campos y montañas.

Sus empinadas calles, llenas de vetustos caserones, y de recuerdos de un pasado esplendoroso. En algunas de ellas se veían tarjas de nombres ilustres y lugares de contenido histórico. Remembranzas de hermosos amores y leyendas, inspiración de poetas.

En el año de 1944 se celebró el III Congreso Nacional de Historia en la ciudad de Trinidad, y otra vez se volvería a celebrar el Sexto Congreso, del 8 al 12 de octubre de 1947. Presidido por José A. Martínez-Fortún y Foyo y un gran número de personalidades de la Sociedad Cubana de Estudios Históricos e Internacionales. Siendo invitado de honor el Excmo. Sr. Nelson García Serrato, Profesor de Historia de la Universidad de Montevideo y Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de la República del Uruguay en Cuba.


Manuel J. Bécquer, Presidente de la Asociación Pro-Trinidad, presentó un trabajo titulado "Razones demostrativas que el Río Guaurabo de Trinidad fue denominado por Colón de las Misas". En él explicaba que el Almirante a su regreso a La Española había tocado con sus naves "San Juan", "Cardera" y "La Pinta", en el Guaurabo el 7 de julio de 1494, celebrándose una misa para dar gracia a Dios. Bécquer aportaba datos de historiadores colombinos sobre la estancia de Colón en el área cerca de Trinidad, pero sin fijar ellos el lugar exacto.

Los miembros del Congreso el domingo 12, salieron para el lugar donde partió Hernán Cortés a la conquista de México. Develando una tarja en el lugar que se decía había desembarcado Colón en su segundo viaje. En dicho lugar la Dra. Hortensia Pichardo, Profesora del Instituto de la Víbora (La Habana) y miembro de la Sociedad Cubana de Estudios Históricos e Internacionales, haría uso de la palabra, para rendir tributo al río Guaurabo. Su trabajo estaba titulado, La Historia Legendaria del Guaurabo. Ella decía: "El Guaurabo es un río cargado de tradiciones y de realidades históricas. Él no ha sido ajeno totalmente a ninguna de las grandes jornadas en que puede dividirse el pasado de Cuba."

Hacía una descripción del segundo viaje de Colón, y donde iban haciendo escala para reponer provisiones y hacer indagaciones sobre los nativos del país, y poder demostrar que Cuba era tierra firme y no una isla. Más adelante dice: "Después de sortear unos peligrosos cayos y bajos que hay unanimidad entre los colombistas, el Almirante, según Bermúdez, "surgió en un río para surtir sus naves de agua". Encontraron que la tierra era montañosa y fertilísima y gente mansa en gran manera. En este lugar decidió Colón celebrar el santo sacrificio de la misa". Más adelante dice: "Colón determinó poner a este río, en recuerdo de aquella trascendental ceremonia religiosa, con la que acaso creyó él haber conquistado para Cristo al primer apóstol de la tierra visitada, el nombre de Río de las Misas".

He tratado de buscar entre diferentes historiadores de los viajes de Colón, lo que pudiera facilitar datos fijos sobre el lugar donde se celebró la misa. Don Ignacio de Urrutia y Montoya, dice: "...no se designa con claridad el paraje de la costa de Cuba en que se celebró este primer incruento sacrificio del Cordero."(p.54)

Fray Bartolomé de las Casas, no nos dice el lugar exacto. Como todos los anteriores nos da la fecha del 7 de julio de 1494, y nos cuenta la historia del cacique. Don Hernando Colón, nos dice sobre el particular: "...tornó a acercarse a la isla de Cuba por Oriente, donde habían hecho su primer camino. Allí lo mismo que en su anterior visita, salía un olor como de flores de grandísima suavidad. El 7 de julio bajo a tierra a oír misa". (p.173)

John Boyd Thacher, dice: "A few days afterward he found himself again in the region of Jardín de la Reina, opposite which he landed on the soil of Cuba, on Monday, July 7, 1494, and has mass said". (Vol.III, p.334)

Samuel Eliot Morrison, miembro de la Expedición de Harvard-Colombus, siguiendo las cartas de navegación de los viajes del Almirante, trató de reconstruir los viajes, desde su salida de España, al continente americano, nos dice que:"This mountain must have been the Sierra de Trinidad, which rises bodly from the coast between Casilda and Cienfuegos; for that is the westernmost point on the south coast of Cuba where high mountain come close to the sea... next morning entered one of the drowned river mouths that occur there, probably the Río San Juan,which Colombus revisited on the turn voyage and then named Río de las Misas". (p.458)

La Dra. Pichardo, termina diciendo: " Si llegara a demostrarse que ese suceso ocurrió aquí, el Guaurabo resultaría un río triplemente favorecido de la historia de América: Velázquez y Cortés".

En el libro publicado por Morrison, aparece un mapa preparado por el cartógrafo Erwin Rainzs, donde él marca el lugar del Río de las Misas, en lo que es el Río San Juan. La diferencia de distancia no es muy grande, desde allí al Guaurabo.

El mismo autor nos dice en su libro de que el Almirante había estado frente a Trinidad, por haberle impedido los bajos de fondear en Casilda, cuando se dirigía al poniente.

Estudios de todo tipo se han preparado todos los años cuando llega la fecha del Descubrimiento de América, todos muy interesantes. Ahora el planteamiento de Bécquer, nos ha venido a la memoria. Con exactitud nadie nos puede asegurar que esto no pudo haber sido. La tarja está allí en el caserío del río Guaurabo.

En Trinidad, cada casa, templo, calle, tiene su historia. El tiempo ha decursado y la villa fundada por aquellos intrépidos hombres, se mantiene levantada entre las montañas del Escambray. Cuando de lo alto de las lomas cercanas se mira hacia la ciudad, hace meditar, invita al recuerdo. Han pasado muchos años desde la última vez que visité a Trinidad. Pero sé que el tiempo se ha detenido en sus rincones más pintorescos, porque ella vive el presente, sin olvidar el pasado cargado de misterio. Trinidad se puede decir, es leyenda y tradición.

A continuación aparece la lista de los hombres que acompañaban a Colón, cuando se ofreció la misa.

Carabela La Niña: 

Cristóbal Colón
Pedro de Terreros, ayudante de Colón
Iñigo Lopéz de Zuñiga, criado de Colón 
Diego Tristán, criado, vecino de Sevilla
Francisco Morales, criado, vecino de Sevilla
Fernando Pérez de Luna, escribano público
Francisco Niño, piloto, vecino de Moguer
Alonso Medel, maestre de la carabela, vecino de Palos
Juan de la Cosa, maestro de hacer cartas, vecino del puerto de Santa María
Johan del Barco, vecino de Palos
Morón, vecino de Moguer
Francisco de Lepe, vecino de Moguer
Diego Beltrán, vecino de Moguer
Domingo Ginovés
Estefano Veneciano
Juan de España Vizcaíno
Goméz Calafar, vecino de Palos
Ramiro Pérez, vecino de Lepe
Mateo de Morales, vecino de San Juan del Puerto
Gonzalo Vizcaíno
Alonso de Huelva
Francisco Ginovés, vecino de Córdoba
Rodrigo Molinero, vecino de Moguer
Rodrigo Calafar, vecino de Cartaya
Alonso Niño, vecino de Moguer
Juan Vizcaíno

Carabela San Juan

Bartolomé Pérez, piloto, vecino de Rota
Alonso Pérez Roldán, maestre, vecino de Málaga
Alonso Rodríguez, contramaestre, vecino de Cartaya
Johan Rodríguez, vecino de ciudad
Rodrigo Sebastián de Ayamonte
Diego del Monte, vecino de Moguer
Francisco Calvo, vecino de Moguer
Juan Domínguez, vecino de Palos
Juan Albarracen, vecino de Puerto de Santa María
Nicolás Estefano, Mallorquín
Cristóbal Vivas, vecino de Moguer
Rodrigo de Santander
Johan Garcés, vecino de Bear
Pedro de Salas, portugués, vecino de Lisboa
Hernand Lopéz, vecino de Huelva

Carabela Cardera

Cristóbal Pérez Niño, maestre, vecino de Palos
Fenerin Ginovés, contramaestre
Gonzalo Alonso Galeote, vecino de Huelva
Juan de Jerez, vecino de Moguer
Francisco Corral, vecino de Palos
Gorjon, vecino de Palos
Johan Griego, vecino de Génova
Alonso Pérez, vecino de Huelva
Juan Vizcaíno, vecino de Cartaya
Cristóbal Lorenzo, vecino de Palos
Francisco de Medina, vecino de Moguer
Diego Leal, vecino de Moguer
Francisco Niño, vecino de Palos
Tristán, vecino de Valduerna

  Estos hombres fueron los que bajaron a tierra con Colón. Por eso el Guaurabo es legendario. En Trinidad, cada casa, templo, calle , tiene su historia. El tiempo ha decursado y la villa fundada por aquellos intrépidos colonizadores, da paso a nuevas generaciones.

Cuando de lo alto de las lomas cercanas, se mira hacía abajo, la ciudad hace meditar, invita al recuerdo. Han pasado muchos años desde la última vez que vi a Trinidad. Pero se que el tiempo se ha detenido en sus rincones pintorescos y en sus fachadas coloniales. Ella vive el presente sin olvidar el pasado cargado de encantador misterio. Trinidad es, leyenda y tradición

René León

BIBLIOGRAFIA

Boyd Thacher, John.Christopher Columbus. His Life His Work, His Remains.Vol.11.G.Putnam's Sons, New York and London, The Knickerbocker Press, 1903.p.334.

Casas, Bartolomé de las. Historia de las Indias, To­mo I, Biblioteca Americana, Cronistas de Indias,Fondo de Cultura Económica,México,1951.

Colón Cristóbal. Los cuatro viajes del Almirante y su testamento. Edición y prólogo de Ignacio B. Anzoatequi. Colección Austral, Espasa-Calpe, S.A. Madrid,1982.

Colón,Hernando.Vida del Almirante Don Cristóbal Colón.  Escrita por su hijo Don Hernando. Biblioteca Americana, Fondo de Cultura Económica, México, 1984, p. 173.

Morison, Samuel Eliot. Admiral of the Ocean Sea Little, Brown and Co. Boston, 1942, p. 458.

Urrutia y Montoya. Ignacio de Teatro Histórico, Jurídico, Político,Mi litar de la Isla Fernandina de Cuba y principalmente de su capital la Habana. Comisión de la Unesco, 1963, p.54.