Bienvenidos a Pensamiento

¿Cómo se celebra el Día de la Madre alrededor del mundo?


Mayo es reconocido alrededor del mundo como el mes de las madres. Sin embargo, en cada cultura se celebra de manera diferente. Entérate de algunas tradiciones y ¡no te pierdas algunas curiosidades sobre este día!

Llegó el mes en el que se rinde homenaje a una de las personas más importantes para la construcción de una sociedad: las madres. Aunque esta festividad podría estar relacionada con algunos acontecimientos religiosos, en cada rincón del mundo en donde se celebra, se hace bajo una manera, motivación e historia diferente.

Por eso te invitamos a conocer cuáles son las más destacadas y cómo podrías hacer de este día, el mejor para tu mamá.

Las celebraciones más populares: 



México

Sin importar si es domingo o no, el 10 de mayo es uno de los días más importantes para el comercio y restaurantes de este país. Tradicionalmente, el Día de la Madre se celebra con flores, serenatas de mariachis y por supuesto, mucha comida, entre la que se destacan los tamales.
En 1922 esta conmemoración fue instaurada oficialmente y entre los mejores planes para celebrarla se encuentran asistir a cantinas y restaurantes, o reunirse en un hogar a pasar la tarde. Lo más importante de esta fecha para los mexicanos es compartir en familia.

Panamá

A diferencia de muchos países, la celebración no se lleva a cabo en mayo, sino el 8 de diciembre, debido a que culturalmente es el Día de la Inmaculada Concepción y es cuando rinden honor a la Virgen María. Sin embargo, en esta fecha, los panameños toman el día para compartir con sus madres.
Además de las festividades religiosas, en Panamá las personas acostumbran a dar regalos y flores a las madres más allegadas a la familia. En el caso de los niños, en los colegios se preparan para hacer actos y manualidades que les rindan homenaje.

Japón

Al igual que en Colombia, en este país se celebra el Día de la Madre en el segundo domingo de mayo y recibe el nombre de ‘Haha no hi’. El regalo por excelencia de esta jornada es el clavel, puesto que es una flor símbolo de la fuerza maternal en Japón. Asimismo, no puede faltar el sushi, ni las tarjetas pintadas a mano. Aunque los claveles son los más regalados, las familias también tienden a entregar lirios, ya que además de ser una muestra de respeto, significa que en épocas pasadas las madres solían plantar este tipo de flores en sus jardines cuando sus hijos abandonaban el hogar.

Rusia

Cuando existía la antigua Unión Soviética, compartían la celebración del Día Internacional de la Mujer y era en ese momento en el que honraban a las mujeres, entre ellas a las madres. Sin embargo, fue hasta el año 1998 en donde, bajo el mandato de Borís Yeltsin, cuando se institucionalizó el último domingo de noviembre como el día de las madres.
Esta conmemoración recibe un gran valor para este país, puesto que además de querer enaltecer a uno de los seres más importantes, fomenta los principios fundamentales de la familia y en especial, el de la crianza.

Colombia

Aunque se podría pensar que en todos los rincones del país se celebra el segundo domingo de mayo, esto no sucede así. Cúcuta, es la única ciudad del país en la que esta fecha no se celebra a principios de mes sino a finales, debido a la gran influencia que recibe de Venezuela.
Tradicionalmente, uno de los planes más acostumbrados para celebrar el día en Colombia es ir en familia a un restaurante. Así que si todavía no tienes un lugar para llevar a tu mamá, debes saber que no hay mejor opción que uno tipo trattoria como el Restaurante DARE, en donde por un presupuesto razonable pueden disfrutar varios miembros de la familia.
Pero si estás pensando en salir de la rutina, recuerda que en Compensar pueden pasar una tarde increíble en la boleraminigolfbeneficios y descuentos o en el
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PERSONALIDAD



La Mascara
Por: Frida Kahlo
Tomado de: fridakahlo.org
      
Carlos Benítez Villodres
Málaga (España)
  
         ¡Cuántas veces hemos escuchado que un individuo tiene doble personalidad! La doble personalidad consiste en un trastorno disociativo de la identidad del “yo”, por el cual una persona posee dos personalidades distintas, es decir, tiene dos formas de ser diferentes, con sus respectivas estructuras, pautas de conducta, criterios y formas de reacción que condicionan su forma de actuar. Asimismo, dependiendo de diversas circunstancias, generalmente, debido a situaciones de tensión psíquica, se pasa de una personalidad a otra, por lo que también se le ha denominado a este trastorno “personalidad alternante”. En algunos casos, si existen tres, cuatro o más personalidades, se habla de "personalidad múltiple". 
En la mayoría de ellos, las diversas personalidades tienen características opuestas entre sí, tal como en la novela de Robert Louis Stevenson “El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde”. Del mismo modo, el poeta Fernando Pessoa tuvo muchos heterónimos. Estos son pseudónimos para los cuales los autores les inventan toda una personalidad y biografía completa. Parece ser que en el caso de Pessoa los creía reales. 
La personalidad múltiple fue llevada al cine por primera vez con la película “The three faces of Eve” (“Las tres caras de Eva”) en 1957. Luego se utilizó infinidad de veces, como suele hacer Hollywood con una idea que cada día aumenta la recaudación taquillera. 
Por consiguiente, cuando los rasgos de personalidad de un individuo se hacen extremos y condicionan toda la conducta de la persona, provocando dificultades en la adaptación social, se suele hablar de la existencia de un trastorno de la personalidad. La persona que sufre este tipo de trastorno, generalmente, no es consciente del mismo, es decir, no considera que el problema se halle en su forma de ser. 
Además, de lo brevemente expuesto, hay individuos que tienen doble personalidad o múltiples personalidades, cuando les conviene. Estas personas poseen la imagen de sociable, aunque parezca una paradoja, y encantadora, educada y simpática, conciliadora y erudita…, y en el fondo son todo lo contrario, es decir, son unos felones, unos hipócritas, sin conciencia, sin sentimientos y valores nobles, que les gustan cómo son, y tienden a buscar gente que lo adulen para alimentar su ego envidioso y egoísta, manipulador y con un afán desmedido de protagonismo. Este tipo de personas, normalmente, está más cerca de nosotros que lo que podemos creer y pensar: compañeros de trabajo, amigos, vecinos, incluso se da en la pareja. En teoría, se muestran como los más vivos e inteligentes, pero son una lacra, un pozo repleto de falsedades, traiciones y codicia. En definitiva, estos sujetos conocen muy bien su personalidad, pero poseen la habilidad de esconderla para aparecer con la que más les interesa.

¡QUISIERA NACER DE NUEVO!


Madre: 

Emilio J.León(†)

Quisiera nacer de nuevo y con tus manos divinas
apartaras los abrojos de la senda de mi vida;
asirme otra vez a tu saya escondiendo mi cara sucia
y ver en tu rostro santo el manantial de la sonrisa;

revolotear siempre a tu lado en inocente dicha
al reclamo de tu voz para que no corra de prisa;
sentir el beso de tus labios en mi rosada mejilla
y salir brincando gozoso con tu agradable caricia;

dormirme al tibio regazo de tu mama ambarina
recitando del poeta su romántica rima;
contigo ir de paseo sosteniéndome mi manita
sintiendo fluir tu sangre corno el reloj su arena fina;

ante mi lecho de enfermo mordido por la Pica-Pica
socorrerme muy afanosa y rezan o una plegaria;
bondadosa recibir de tí del arnaiz su fresca harina
mezclada con blanca leche y una tajada de piña;

adentrarme en la palangana con el agua algo tibia
tú frotándome el cuerpo y haciéndome cosquillas;
que festejes mi cumpleaños y también por Navidad
recibir juguetes de los Reyes y una bolsa con golosinas;

a veces me abandonabas y con mi padre te ibas
de fiesta y jolgorio en el día de la Caridad;
a la mañana siguiente, pálida y aún dormida,
me acostaba a tu lado y me mordías la barbilla;

¡cuántas incontables cosas, Madre, me faltan desde tu ausencia!
¿de qué sirven Gloria y Honor,sin tí,madre amantísima?
bajo tu felino amparo fuerte y saludable crecía
sin que me hiriera la aguda y punzante espina;

¡sin tu escudo protector hoy me lacera la vida!
¡hecha para aliviar dolores busco tu dulce mirada!
¡Madre,quisiera tenerte a mi lado y con esas manos divinas
acariciaras mi coraz6n y la áspera barbilla...!





Lydia Cabrera

 20 de mayo de 1899 -19 de septiembre de 1991

Hija del historiador cubano Raimundo Cabrera. Se educó en La Habana. Así mismo, se inició en el folklore afrocubano.

En 1913 comenzó a escribir la crónica social de la revista Cuba y América bajo el seudónimo de Nena. 2

En 1927 pasó a residir en París, donde publicó, traducidos al francés por Francis de Miomandre, sus Contes nègres de Cuba (París, Gallimard, 1936), basados en relatos oídos de viva voz, que constituyen tanto un aporte al conocimiento del folclore negro como una recreación poética.3​ Es muy conocida la frase de Lydia Cabrera en la que expresa que descubrió a Cuba a orillas del Sena. Al parecer, los once años que pasó en París fueron decisivos para ahondar en sí misma y en sus objetivos profundos.4

De regreso a Cuba continuó en esta labor que cada vez se fue alejando más de la ficción literaria para derivar hacia un estudio de la cultura afro-cubana, en sus aspectos lingüísticos y antropológicos.

Fue asesora de la Junta del Instituto Nacional de Cultura bajo la dictadura de Batista. Trabajos suyos fueron publicados en las revistas francesas Cahiers du Sud, Revue de Paris y Les Nouvelles Litteraires, y en las cubanas Revista Orígenes (1945-1954), Revista Bimestre Cubana (1947), Lyceum (1949), Lunes de Revolución, Bohemia.

Su libro Por qué... cuentos negros de Cuba fue también traducido al francés por Francis de Miomandre (París, Gallimard, 1954). En El Monte (1954) se dedica por completo a estudiar los orígenes de la Santería, nacida de la mezcla de las deidades de Yoruba con los santos católicos. Anago:Vocabulario Lucumi, es un estudio del lenguaje Lucumi y su adaptación al español.

En 1955 publicó su recopilación de Refranes de negros viejos (La Habana, Eds. CR, 1955). Al triunfo de la Revolución se marchó del país.3

En sus primeros libros etnológicos, publicados entre 1954 y 1958, comenzando con El Monte; la autora recoge los más importantes fundamentos antropológicos, religiosos y culturales del legado afrocubano. Para ello tiene que ganarse la confianza de sus informantes, los cuales guardan celosamente el secreto de sus rituales, mitos y costumbres. Por otra parte tuvo que desarrollar una profunda investigación de campo que la llevó a moverse por numerosos pueblos y ciudades, sobre todo de La Habana, Trinidad, Las Villas y Matanzas. Para ella, lo importante consistía en desentrañar "la huella profunda y viva que dejaron en esta isla, los conceptos mágicos y religiosos, las creencias y prácticas de los negros importados de África durante varios siglos de trata ininterrumpida".

Tomado de: Wikipedia

La revista Cuban Studies rinde homenaje a Víctor Batista Falla (1933-2020)

Víctor Batista Falla (1933-2020)
  El domingo 12 de abril, en la tarde, falleció Víctor Batista Falla en el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí de La Habana. A principios de marzo, el importante intelectual y editor cubano había viajado por primera y única vez a la isla, después de seis décadas de exilio. La pandemia del coronavirus lo sorprendió en la ciudad donde nació en 1933.
  Batista Falla perteneció a una de las familias más ricas de la Cuba anterior a 1959. Su padre, Agustín Batista y González de Mendoza, era dueño de uno de los mayores bancos de la isla, The Trust Company of Cuba, y su madre, María Teresa Falla Bonet, fue una de las herederas de la fortuna azucarera del santanderino Laureano Falla Gutiérrez. Ambas familias de banqueros, empresarios y hacendados católicos eran conocidas por sus obras filantrópicas y culturales: construyeron el oncológico Hospital Curie del Vedado y financiaron la Orquesta Filarmónica de La Habana, el Patronato Pro Música Sinfónica y la Sociedad Pro-Arte Musical.
  A fines de los 50, Víctor Batista ingresó a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de La Habana y, junto a su hermano Laureano, un intelectual católico cercano al núcleo fundador del Partido Demócrata Cristiano, comenzó a frecuentar los círculos literarios y artísticos de la isla. Por las tertulias de su casa pasaron algunas de las figuras centrales del debate intelectual cubano de aquellos años como Jorge Mañach, Cintio Vitier, Luis Aguilar León y Guillermo Cabrera Infante.
  Al producirse la radicalización socialista de la Revolución, los Batista Falla, que no simpatizaron con el régimen batistiano, se exiliaron como tantos jóvenes católicos de su generación. En su primer destino de exilio, Nueva York, Víctor Batista financió y fundó, junto con el escritor Raimundo Fernández Bonilla, la revista Exilio (1965-1973). En aquella publicación, ilustrada con los grabados op art de Waldo Díaz Balart, colaboraron algunos de los mayores escritores y pensadores cubanos en el exilio: Eugenio Florit, Lydia Cabrera, Gastón Baquero, Lino Novás Calvo, Humberto Piñera Llera, José Mario, Lorenzo García Vega.
  Batista mostró desde muy joven un gran interés en la historia política y las ciencias sociales de la isla. De ahí que abriera su revista a la producción académica que comenzaban a realizar profesores cubanos instalados en importantes universidades de Estados Unidos. Un número de Exilio, editado en la primavera de 1970, recogió ensayos de varios de los miembros fundadores del Instituto de Estudios Cubanos: Lourdes Casal, María Cristina Herrera, José Ignacio Rasco, Luis Aguilar León, Mercedes García Tudurí y Carmelo Mesa-Lago. A fines de la década, Batista fundó otra revista, hoy de culto entre la nueva generación de escritores latinoamericanos: escandalar (1978-1984). Dirigida por el poeta, narrador y ensayista Octavio Armand, con Batista encabezando la lista de “Asesores” y un Consejo de Redacción de lujo (Octavio Paz, Guillermo Cabrera Infante, Severo Sarduy, Salvador Garmendia, Julio Ramón Ribeyro, Helena Araújo, Mark Strand…), escandalar propició algunos de los debates centrales de la producción literaria latinoamericana desde Nueva York. Allí se leyeron inéditos de José Lezama Lima y Virgilio Piñera, Lydia Cabrera escribió sobre medicina popular afrocubana, Antonio Benítez Rojo discurrió sobre el Caribe y la plantación azucarera, Natalio Galán describió la “psicosis guarachera”, Julio Miranda habló de los “cubanos invisibles” y Heberto Padilla publicó sus “apuntes sobre Paradiso”.
  A mediados de los 80, Víctor Batista se trasladó a Madrid, donde se reencontró con una colonia de exiliados a la que lo unían viejos lazos: Gastón Baquero, Martha Frayde, Mario Parajón, Anabelle Rodríguez, Pío Serrano, Felipe Lázaro… Su gran amistad y colaboración con el erudito Mario Parajón dejó un legado tangible : los ocho volúmenes de las Obras Completas (1995-1999) de Jorge Mañach, que siguen siendo de consulta obligada para quienes se tomen en serio la historia de las ideas en Cuba.
  Aquella colonia madrileña creció entre fines de los 80 y principios de los 90, cuando arribó a España una nueva generación de intelectuales cubanos: Jesús Díaz, Manuel Díaz Martínez, Carlos Espinosa Domínguez, Rafael Zequeira, Carlos Cabrera, Iván de la Nuez. El encuentro de esas dos generaciones de exiliados produjo la que sería la publicación cultural emblemática de la diáspora de los 90: Encuentro de la Cultura Cubana (1996-2009). Víctor Batista fue uno de los referentes de aquella publicación fundada, en Madrid, por Jesús Díaz.
  De la experiencia de los primeros años de Encuentro, una revista que siempre concedió un lugar central al ensayo, la historia y las ciencias sociales, surgió la idea del proyecto al que Batista entregaría los últimos años de su vida: la editorial Colibrí. Pensada como una plataforma editorial donde dar cabida a la producción ensayística y académica cubana, fuera de la isla, pero capaz de intervenir en los grandes debates económicos y políticos, culturales y sociales, literarios y artísticos de la nación, Colibrí lanzó una amplia convocatoria a académicos y críticos de todas las generaciones de la diáspora.
  Una parte considerable del trabajo editorial, que Víctor Batista encabezó con Helen Díaz Argüelles, tuvo que ver con la traducción al español de clásicos de la producción académica cubana en Estados Unidos. Fue así como aquella pequeña imprenta de Madrid dio a conocer las únicas ediciones en castellano que existen de libros refereciales de Marifeli Pérez Stable, Carmelo Mesa Lago, Roberto González Echevarría, Jorge I. Domínguez, José Manuel Hernández, Rafael Fermoselle, Gustavo Pérez Firmat, Enrico Mario Santí, Alejandro de la Fuente, K. Lynn Stoner, Anke Birkenmaier y Robin Moore, por sólo mencionar algunos.
  Desde un inicio, la editorial también se abrió al campo más propiamente ensayístico, como muestra la hermosa antología de escritos del músico Julián Orbón, La esencia de los estilos (2000). Ese flanco se desarrolló mucho más en los últimos años de la editorial con autores como Antonio José Ponte, Jorge Luis Arcos, Jorge Ferrer, Wilfredo Cancio Isla, Ernesto Hernández Busto, Duanel Díaz, Sergio Ugalde Quintana, Enrique del Risco, Alexis Jardines, Orlando Jiménez Leal o Manual Zayas.
  Las decenas de volúmenes que conforman el catálogo de Colibrí, así como los más de veinte años años que Batista dedicó a revistas como Exilio, escandalar y Encuentro, conforman un testimonio estremecedor de la entrega de este intelectual exiliado a su cultura. Una cultura que siempre entendió de manera incluyente, sin desconocer la centralidad de la isla en un territorio que intelectualmente la desbordaba. Quienes lo conocimos sabemos que la interlocución de Batista, en Madrid, con académicos e historiadores de la isla, fue permanente. Muchos de ellos pueden dar fe de lo anterior.
  También sabemos de sus constantes esfuerzos, como de los de Jesús Díaz con Encuentro, por enviar ejemplares a la isla e incorporar autores residentes en Cuba. Muchos de esos esfuerzos se frustraron, pero a juzgar por la producción intelectual cubana de las dos últimas décadas, no pocos número de Encuentro y libros de Colibrí llegaron a las manos que debían. Constatar que sus libros eran leídos por jóvenes historiadores de la isla fue uno de los mayores orgullos de Víctor Batista al final de su vida.
  La revista Cuban Studies rinde homenaje a este gran cubano, a este editor exiliado, cuyo epitafio podría ser: “por sus libros lo conoceréis”. A propósito de los impresores de libros en Estados Unidos, escribió José Martí: “Una pistola hace temblar… Un libro, aunque de mente ajena, parece cosa como nacida de uno mismo, y se siente uno como mejorado y agrandado con cada libro nuevo”. Esa herencia invaluable nos deja Víctor Batista Falla: sus libros.
Rafael Rojas (autor), Alejandro de la Fuente y Lillian Guerra (editores) y miembros del Comité Editorial de Cuban Studies: Michael Bustamante, Odette Casamayor Cisneros, Julio Antonio Fernández Estrada, Ada Ferrer, Luis Miguel García Mora, Mario González Corzo, Yvon Grenier, Jennifer Lambe, Carmelo Mesa-Lago, Robin Moore, Lisandro Pérez, Enrico Mario Santí y Ricardo Torres

Gerardo Piña Rosales -Reseña Sobre Eliana Onetti

El escritor y filólogo Gerardo Piña-Rosales (gaditano de nacimiento y estadounidense por naturalización) es el Director de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE) desde 2008, cuando fue elegido para suceder en el cargo al crítico, poeta y novelista Odón Betanzos Palacios (1925-2007).
La infancia y juventud de Piña-Rosales transcurrieron en Tánger. En 1973 estableció su residencia en Nueva York, cuyo City University Graduate Center  le otorgó el Doctorado en Lengua y Literatura Españolas, y en cual centro universitario hubo de desempeñar la docencia durante muchos años.
Además de su distinguido desempeño al frente de la ANLE, es Académico Correspondiente de la Academia de Buenas Letras de Granada y de la Real Academia Española. Entre sus obras figuran las siguientes: 

Hablando bien se entiende la gente, 2010; Escritores españoles en los Estados Unidos, 2007; Desde esta cámara oscura, 2006 (novela); Odón Betanzos Palacios: la integridad del árbol herido, 2004; Hispanos en los Estados Unidos: Tercer pilar de la hispanidad, 2004; España en las Américas, 2004; Acentos femeninos y marco estético del nuevo milenio ), 2000).

Piña-Rosales mantuvo correspondencia literaria con la escritora cubana Eliana Onetti Ocampos (La Habana,1944-en el Exilio, España,2008), quien ​colaboró hasta su óbito en las páginas de PENSAMIENTO y otras publicaciones patrocinadas por ese gran mecenas de la Literatura que fue René León –quien en vida fue Miembro de la Academia de la Historia de Cuba (Exilio) Editor de Pensamiento,  Miembro del Círculo de Cultura Panamericano, Miembro del Colegio Nacional de Periodistas Cubanos en el Exilio, de la Academia Poética de Miami y del Club Cultural “Atenea” de Miami, entre otras muchas entidades culturales-.
En fecha no lejana van a cumplirse veinte años de un exigente pero laudatorio análisis de la obra de Eliana Onetti por el actual Director de la ANLE. Como homenaje de evocación de dicha físicamente desaparecida poetisa, ensayista y animadora cultural cubana, se reproduce a continuación el texto que le dedicó D. Gerardo Piña-Rosales.
LA POESÍA DE ELIANA ONETTI
 D. Gerardo Piña Rosales, en Columbia University

Mentiría si me vanagloriase ahora de ser gran amigo de Eliana Onetti o de conocer a cabalidad su importante obra poética. No; ni lo uno ni lo otro. Aunque tal vez no debería ser tan categórico. El caso es que de Eliana Onetti me habló hace ya unos años René León, ese cubano trasplantado a Tampa, historiador y amante de las Musas (las de las Artes y las de carne y hueso), siempre dispuesto a tender una mano amiga, desvelándose por difundir en revistas y periódicos de las Américas lo que escriben sus amigos. No cabe mayor generosidad. Si mal no recuerdo, fue León (que de fiero sólo tiene el nombre), quien, después de haber leído el manuscrito de mi libro Desde esta cámara obscura, me animó a escribirle a Eliana Onetti. “Ponte en contacto con Onetti”, me urgió León en una de sus frecuentes llamadas telefónicas desde Florida; “podrías publicar tu libro en la Editorial que ella dirige, la Editorial Calíope”, me sugirió. Así lo hice. No llegué a enviarle a Onetti el malhadado texto, aunque sí recuerdo haberle escrito, para indagar las posibilidades de su publicación. Con puntillosa puntualidad, Eliana Onetti, no sólo acusó recibo de mi carta sino que me informó con todo lujo de detalles de cuál sería el camino a seguir en caso de que me decidiese a publicar en su editorial mi flamante novela. Por razones que no vienen a cuento, pasó el tiempo, y mi libro siguió y sigue inédito (tal vez por mi bien y el vuestro).
 De Eliana Onetti me llegaban esporádicas noticias a través de nuestra común amiga Estrella Betances de Pujadas, de René León, y de algún otro, quienes tuvieron la amabilidad de enviarme algunos de los poemarios de la poetisa cubana. A los pocos meses, recibí de la misma Onetti, dedicado y todo, su hermoso poemario En clave de mujer. Abrumado como estoy siempre de trabajo y compromisos, me temo no haberle acusado recibo de su espléndido regalo. 
Transcurrió el tiempo (ese monstruo que no se sacia nunca), y pasaron por mis manos algunas publicaciones de la Editorial Calíope, como el delicioso libro de Betances de Pujadas, que presentamos en Teachers College, Columbia University, hace unos meses.
Y de pronto, la noticia, de boca de la misma Estrella Betances: que dentro de unos días vendría a Nueva York Eliana Onetti en persona, que deberíamos organizar algún acto en su honor, tal vez un homenaje, y que yo debería ser uno de los participantes, pues para algo era el presidente del CEPI (y a quién no le halaga que le llamen “presidente”, aunque lo que presida no pase de ser  un modesto e inofensivo grupúsculo de escribidores). Así que, engatusado por el verbo almibarado de Estrellita, acepté, de buenísma gana, escribir unas líneas sobre la obra poética de Eliana Onetti.
Huelga decir que no era yo el primero en escribir sobre  la poesía de Onetti. Ya lo habían hecho, con mayor o menor enjundia, personas como la misma Betances de Pujadas, u otra querida amiga, la escritora colombiana Leonora Acuña de Marmolejo.
     Se suele decir que la verdadera biografía de un escritor está en sus escritos. Y es verdad, pero también es cierto que el poema, el cuento, la novela no han salido de la nada, que detrás de cada texto no se esconde una muda máquina enigmática, sino un ser de carne y hueso. Todavía hay críticos que se emperran en acercarse a la obra literaria como si ésta hubiese nacido como por arte de birlibirloque. Insisto, sacrificar al autor por un malentendido prurito cientificista me parece poco menos que abominable. Yo les confieso que cuando un artista me apasiona, sea escritor, músico, pintor o fotógrafo, acuciado por un sentimiento más amoroso que intelectual, no descanso hasta haber devorado todo cuanto de él o de ella se haya escrito. Y no digamos si contamos con sus memorias, con sus diarios o con su correspondencia. ¿Cómo seguir leyendo del mismo modo a Dostoyewski después de conocer sus Memorias del subsuelo? ¿Cómo no crisparse ante las cartas que  Lezama Lima dirigía, desde Cuba, a su hermana en el exilio? ¿Cómo no admirar aun más a Kafka sabiendo lo que nos cuenta en sus diarios de su angustiada y tortuosa vida?
   Por todo ello, no pude menos que maravillarme al saber que Eliana Onetti, mujer polifacética, políglota, de múltiples oficios y talentos, le robaba horas al sueño para escribir poesía. Y cómo no admirarse y enternecerse al leer en una de sus cartas hablando sobre su salida de Cuba: “salí de casa con 20 kilos de ropa usada en una maleta vieja y sin una peseta”. ¿Cómo entender el dolorido sentir que traspasa muchos de sus poemas sin pensar en el exilio que le tocó vivir? Fijémonos bien: “ropa usada en una maleta vieja”. ¿Cabe símbolo más adecuado para el destierro? Una maleta, una vieja maleta con unos cuantos libros  y una petaca de tabaco rancio, como la que arrastraba el pobre Antonio Machado, cruzando a pie, bajo una tormenta de nieve, los Pirineos, para refugiarse en Francia, y morir, ligero de equipaje, fuera de una patria embarrada por la troglodítica casta militar, no muy diferente a la que años después iba a desarbolar el destino del pueblo cubano.
Abramos ahora otra maleta, la que contiene los versos de Eliana Onetti, versos viajeros, versos del éxodo y del llanto. En 1995 aparece en Madrid su poemario Surco y hontanar. El título no puede ser más significativo: nos remite a la feracidad de la tierra misma, de donde todo surge y en donde todo acaba. No es capricho que ya en el pórtico mismo del libro se evoque a una figura señera de las letras femeninas hispánicas: Gabriela Mistral. “Soy mujer como tú y soy maestra”, le dice Eliana a la Mistral, resumiendo y asumiendo así su condición femenina y su noble oficio. Baste como botón de muestra el espléndido soneto —de quevedesco tono— “Ayer, hoy, mañana”:
 
 
Cuando casi diez lustros he cumplido,
acuso en cuerpo y alma la fatiga
de una brega vital controvertida
con la que casi nada he conseguido.
  
Vuelvo la vista atrás y me acoquino;
me duelen mis presentes desengaños;
presiento por venir duelos y daños
que harán más azaroso mi camino.
  
Ha tiempo que busqué, sin encontrarlo,
refugio para mi ego maltratado
en un austero y digno pesimismo.
  
Hoy sé que mi destino está trazado.
Yo misma me encargué de cincelarlo
con cuitas, soledad y escepticismo.
 
 
Nos hallamos ante un momento de reflexión en medio del camino de la vida. No es el respirar satisfecho de quien cree haberlo logrado todo, sino de la persona insatisfecha, como son siempre los verdaderos artistas, inquietos, descontentos frente a la obra misma, porque no se trata ya de lo que se ha realizado sino de lo que todavía nos queda por realizar, por alcanzar, por culminar. El presente no ofrece más que desengaños; el futuro : “duelos y daños”. La poeta (lo de la voz poética es un camelo) se enfrenta aquí con una de las grandes interrogantes: ¿Qué es el destino? Si vivir consiste en decidirse a cada instante, ¿somos nosotros o son nuestras circunstancias las que determinan el rumbo de nuestra vida? Y esta vida: ¿es el sueño de un loco o el milagro de Dios?
En ese mismo año de 1995 ve la luz otro poemario de Eliana Onetti: Nekione, Flor de Dolor. Betances de Pujadas señala con agudeza que en este libro de Onetti “la angustia surge de dos disconformidades: una, la incertidumbre de poder regresar algún día a una Cuba liberada; la otra, por la interferencia de la ceguera, que le impide a la modestia y al idealismo aquilatar el valor de una obra”.
        Yo destacaría dos poemas de este libro: el VIII y el XII. En el VIII asistimos, desde la protectora platea de un teatro innominado, al implacable combate entre el Bien y el Mal, entre Ormuz y Ahrimán. Se oyen los marciales clarines de Darío:
 ……………………………………………..
Batalla
Refulgen las armas bajo el sol incierto.
Chocan las espadas con sonido intenso.
                                    Combaten con cierto heroico pavor,
                                                Se lanzan impávidos. Enfrentan la muerte.
                                    Es dueño del campo Ares, el feroz.
 
Se oyen los dolientes suspiros de Bécquer:
                                    ……………………………………..
Huyó el enemigo. ¡Ha vencido el Bien!
                                    La paz de los muertos invade la faz de los vivos.
                                    ¡Dantesco es el triunfo de frutos de horror!
   
El poema XII es un verdadero canto a la maestra, a aquella anciana mujer que era capaz de “equidad en el juicio y mesura en la palabra”.
 En 1997 publica Eliana Onetti el que es hasta ahora su mejor libro: En clave de mujer. Acuña de Marmolejo compara a este poemario a una carta abierta. Y tiene razón, pero abierta para quienes sepan leer más allá de la insólita metáfora, del sonoro retruécano, de la hipnotizante rima, del cadencioso ritmo. La poesía de Eliana Onetti es, en palabras de Acuña de Marmolejo, “un grito existencial doliente, pero no de derrota sino por el contrario de lucha airosa por el triunfo”. Acerquémonos a este libro singular.
 Ya en el umbral del libro, nos asalta una sugestiva imagen: un óleo del pintor Vergara, “La Hora del Angelus”: una hermosa mujer de melancólica mirada, su desnudez entrevista tras el exótico kimono, reclinada sobre haces de heno, parece contemplar una cornucopia de suculenta fruta; a su espalda, un labrantío —la tierra abierta en surcos y besanas— se extiende hasta el horizonte; a lo lejos, se divisan un bosquecillo y unas torres. De nuevo, nos hallamos ante una alegoría de la vida misma, vertebrada en sus ciclos y estaciones. En la Primavera, la mujer-niña, como la Venus de Botticelli, surge de las aguas primigenias, canturreando una inocente canción infantil. Carpe Diem: goza de tu cuerpo, de tu belleza, porque todo es efímero, parece querer decirnos la poeta. En el Verano, donde la niña es ya joven mujer, convertida ahora en irresistible atracción para la lúbrica mirada del hombre. En el Otoño, donde la mujer alcanza su plenitud y su armonía. En el Invierno, donde la mujer es espejo de los surcos indelebles del tiempo y de la vida.
 
Nada mejor para terminar estos breves comentarios sobre la poesía de Eliana Onetti que la lectura de uno de los poemas más logrados de En clave de mujer, el titulado “Ocaso”:
 
    Se viste de naranja el horizonte.
La luz que se va haciendo imperceptible
se asoma todavía tras el monte…
    Desdibujando formas y perfiles,
la sombra va incautándose de predios
que fueran bajo el sol claros pensiles…
    En hito sombra y luz se dan la mano
un solo instante de mágica simbiosis
que tiene el sobrio encanto de lo arcano…
    Y muere en un temblor inesperado,
sublime en su silencio de agonía,
el Día, a quien la Noche ha traicionado.

COFRADÍA MARÍA SANTÍSIMA DE LOS DOLORES Y MESIRICORDIA, DE PIZARRA, MÁLAGA, (ESPAÑA)

Tomado de: cofradiaveracruz.files.wordpress.com


En esta Cofradía, las cuestiones,
por amor, las resuelven los hermanos
que caminamos sumamente ufanos
hacia la luz de óptimas acciones.

Laboran a destajo, con razones
vitales, que, con Dios, a los humanos
regalan sus trabajos cotidianos
al ritmo de sencillos corazones.

Oh Cofradía, hombres y mujeres
imprimen, en las almas, sus diamantes
donados por la luz de amaneceres.

Son almas de prodigios abundantes
que nutren al amor, con sus poderes,
y a quienes nunca están siempre distantes.

Carlos Benítez Villodres
Málaga (España)

GRANDE ENTRE LOS GRANDES UN ESCRITOR CON MAYÚSCULAS

Lola Benítez Molina

  Si tuviese que hablar de una manera objetiva del escritor Carlos Benítez Villodres, pero con pleno conocimiento de su persona, destacaría su marcada bondad. Esa bondad lo lleva a empatizar en demasía con cuanto acontece a su alrededor. Quizá sea su alma de poeta y esa sabiduría innata y ese don que le fue dado lo que lo caracteriza. 
  Conocedor profundo de todos los estilos, maneja con maestría el soneto. De extremada sensibilidad, sabe captar el sentimiento y el sufrimiento ajeno como propio. Tiene el alma pura y limpia y eso lo lleva a rozar el cielo y, a la vez, a sucumbir ante la desgracia, como si se le desgarrase la vida en ello. Su nombre brilla entre los grandes, no en vano, ha sido comparado con Baudelaire o con Walt Whitman. Ampliamente reconocido, en la cuna de la tierra que vio nacer a los grandes escritores, tras su larga trayectoria.
  Actualmente, pertenece al Consejo de Redacción del Periódico "Granada Costa" Proyecto Nacional de Cultura, como coordinador cultural y editorialista; a la Fundación “Granada Costa”; a la Academia de las Ciencias, de las Bellas Artes y de las Buenas Letras “Granada Costa”; a la Sociedad Brasileña de Poetas Aldravianistas, Mariana, Minas Gerais (Brasil); al Club Universal de Poetas y Escritores, Bogotá (Colombia), como Asesor Cultural en España; a la Cátedra Libre de Cultura Andaluza de la Universidad Nacional de La Plata (Argentina), como corresponsal de prensa en Málaga; al Equipo de redacción de la Revista de Poesía “Arboleda”, de Palma de Mallorca; a REMES (Red Mundial de Escritores en Español), como Responsable Local para Andalucía; a la Asociación Mundial de Narradores y Poetas, con sede en Montreal (Canadá)…
  Es miembro honorífico de ASOLAPO (Asociación Latinoamericana de poetas, escritores y artistas), Buenos Aires, (Argentina). También es miembro de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles (AEAE); de C.E.D.R.O.; de la Asociación Colegial de Escritores (ACE); de la Asociación Andaluza de Críticos Literarios (AACL); de la Asociación Humanismo Solidario; del Grupo Málaga; de la Asociación de Poetisas y Poetas, Taxco de Alarcón, (México); de la Academia de Letras, Artes e Ciências, de Mariana, Minas Gerais (Brasil); de la Asociación Iberoamericana de Amigos de la Décima “Espinel-Cucalambé”, Las Tunas, (Cuba); de la Casa de la Décima “Celestino García”, de Pinar del Río (Cuba); de "Poetas del Mundo", cuya sede principal se encuentra en Santiago (Chile); etc.
  Uno de los certámenes de poesía de la Fundación “Granada Costa” (dedicado al soneto) lleva por nombre “Poeta Carlos Benítez Villodres”. A este año 2020 le corresponde la 8ª. edición de dicho certamen. 
  Le fue concedido, entre otros, el Primer Premio del IV Concurso Internacional de Poesía sobre la Paz "Ramón Lull" (Raimundo Lulio) 2005, de Palma de Mallorca; el Premio a la Cultura 2006 (Granada Club Selección-Granada Costa). Fue Finalista del Premio Andalucía de la Crítica 2008 y 2009 con los libros LOS PUENTES DEBILITADOS y SINFONÍA A DANA, respectivamente. Primer Premio del I Certamen Internacional de Poesía “Granada Costa” 2010,  con el libro SINFONÍA A DANA. Premio de la Crítica Literaria “Granada Costa” 2015, de Molvízar, Granada.  Primer Premio “Poesía Mística”, “Granada Costa” 2017, de Molvízar, Granada, Primer Premio VII Certamen Internacional de Poesía de la Universidad Nacional 2018, de Puenteáreas (Costa Rica) con el libro EN MEDIO DE LA SELVA, Primer Premio con el libro “Molvízar, paraíso de la Costa Tropical”, “Granada Costa” 2019, de Molvízar, Granada.
  Colabora con artículos y/o poemas en los periódicos y/o revistas "El Faro de Málaga", de Alhaurín de la Torre, Málaga (España); "Águilas Noticias", de Águilas, Murcia (España); “Pensamiento”, de Tampa (EE UU), “Enfoque 3” de Miami (EE UU); “Aristos Internacional”, de Alicante (España), “Carta Lírica”, de Miami (EE UU), “Oriflama”, de San Lorenzo de El Escorial” (España), etc.
Sería larga la lista de cuantas acreditaciones así lo avalan. De su extensa obra literaria, publicó 29 libros.
  Por si fuese poco, todo lo que hace lo realiza con esa grandeza que da la sabiduría. Amante del verso hasta la médula, Carlos Benítez Villodres es creador del Bevietto (poema que toma su nombre de las dos primeras letras de sus apellidos, así como del Modietto, nombre tomado de las dos primeras letras de los apellidos de su esposa, su secretaria, su incondicional y, también poeta.
  Carlos Benítez Villodres posee la locura de los genios, pero, a su vez, la cordura de dilucidar los cauces de la gallardía de espíritu. Palabras suyas son: Quien con su amor, generosidad y sabiduría engrandece e ilumina a los seres humanos, eternamente vivirá en el corazón de los tiempos y de los hombres nacidos para dar lo mejor de sus cosechas”. Palabras publicadas en su reciente ANTOLOGÍA POÉTICA editada por la Editorial Granada Club Selección con una calidad excepcional, gracias a D. José Segura Haro y a Antonio Segura Venegas. Es un compendio que recoge su prolífica obra desde 1964, aunque con siete años ya escribió su primer poema a la Virgen de Zamarrilla de su ciudad natal, Málaga. En dicha Antología, en la que aparecen además de sonetos, décimas y sus creaciones Beviettos y Modiettos, nos muestra su profundo amor a esta su tierra, pero además a su amada Granada, y así lo manifiesta con esta frase: “Tengamos siempre presente que pasear en Granada es hacerlo por el corazón de la belleza más pura”. “En cada una de mis muertes, en Granada comenzaba una nueva vida”, palabras que recogí en mi novela “La soledad del cuerdo” y en la que quise rendirle mi más amplio homenaje.
  En su poema titulado HOY, ASÍ SOY YO dice: “Juego con las palabras. Y mi mente / brumosa es hoy un río sin campanas. / ¿Dónde está aquel jardín que tú engalanas? / ¿Por qué la mar me baila indiferente?” // En EL MAR, LA MAR: “Dialogo con el mar desde mi estrella / rebelde que acaricia su oleaje / con sus crestas de plata y su mensaje / para el hombre que en él deja su huella. / En sus aguas intrépidas destella / la savia del amor en homenaje / al lucero que vive, con coraje, … //. 
Se podría escribir mucho más porque su palabra es luz y aliento, conocimiento del ser humano con sus virtudes y sus falacias. 
  Rey de poetas, grande, donde los haya, porque la generosidad y la bondad enaltecen y, si, además, van acompañadas de sabiduría el éxito está asegurado.

NOSTALGIA

La Rampa,el Vedado,año 1950,Habana.
Foto tomado de: Pinterest

Por: René León(†)

Nostalgia para mí,
es evocar el pasado,
nuestras tradiciones y cultura.
De nuestros pueblos,
de tranquilas calles,
de interminables llanuras.

Nostalgia del viento
que hacía sonar las viejas campanas
de la iglesia.
De nuestras playas,
del mar embravecido
que deja las olas rotas en espumas.

Nostalgia de nuestras palmas,
campos, bohíos y valles.
De la luz del sol,
de la luna,
de la estrellas.

Nostalgia infinita que me invade,
al saber que partí de mi patria,
para no volver jamás.



Gracias

Gracias por su visita a
Pensamiento Digital,
La próxima publicación será
junio1ro.