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Hoy en este día recordamos a Rembrandt van Rijn


Cien Años de Inseguridad, a manos de piratas y filibusteros, en la Villa de la Santísima Trinidad

Roberto Soto Santana

            El fraile dominico Juan de las Cabezas Altamirano, tras su nombramiento por el Papa como Obispo de Cuba y su consagración en Madrid el 15 de abril de 1602, llegó a Cuba en 1603. Fue el involuntario protagonista de su secuestro en Bayamo por el pirata francés Gilberto Girón y su liberación, ochenta días después, por una partida de vecinos de dicha villa –la segunda fundada por el Adelantado Diego Velásquez en la Isla, precediendo a Trinidad en el orden de establecimiento de las siete primeras poblaciones cubanas- .En esquela fechada el 22 de septiembre de 1608, el Obispo Altamirano le dio cuenta al monarca Felipe III de que, partiendo de La Habana, “No hay otro pueblo hasta la ciudad de Trinidad, que vendrá a ser otro pueblo de 40 a 60 casas a lo más, y está a 90 leguas de este puerto y ciudad. Hay allí gente que tiene corrales de ganado menor y con el trato que tienen con este puerto por tierra, que por el mar el ir y venir es trabajo, por haber de doblar el cabo de San Antón, en que se tarda muchos días y aún suele suceder meses. Tienen algún caudal; hatos, si no es uno o dos de ganado mayor no entiendo que los haya y cuando se saquen cada año1.000 cueros ha de ser todo lo del mundo…Fue aquella iglesia consagrada, según dicen, de cinco obispos que iban para Nueva España y debió ser a lo que he visto, muy poblada de número de indios, antiguamente.”
            Según las cifras calculadas por el Gobernador Ruiz de Pereda (que ocupó el cargo entre 1608 y 1616), la población de Trinidad, que era de 1,000 habitantes en 1610, se desplomó a apenas 150 en 1620, y todavía en 1688 no pasaba de 1,500 cabezas. En relación con este último año, según un informe preparado por los Oficiales Reales, en respuesta a una Real Cédula de 12 de octubre de 1686, se informaba que los trinitarios “Viven en sus estancias por temor del enemigo, de quien son muy infestados y saqueados” y que en esa demarcación se “Labra mucho tabaco y tiene en mucho su saca y venta, en la que fundan su utilidad. Tiene un río donde entran barcos de Cartagena para conducir sus frutos”.

            A punto estuvo Trinidad de ser despoblada de Real orden en época del Gobernador Juan de  Salamanca (1658-1663), cuando éste propuso “que la ciudad de Trinidad, que será de cien vecinos y está cada día padeciendo invasiones de los enemigos, por tener mala situación, no capaz de hacer defensa, pase con su vecindad a poblar…Jagua”. Este proyecto  recibió el respaldo de la Junta de Guerra del Consejo de Indias, encomendándose su ejecución “al Virrey de Nueva España por medio de tan práctico soldado como es Don Juan de Salamanca…y si no…el que le sucediera en el gobierno”. A la postre, nada se hizo, y Trinidad permaneció donde estaba.
            Todavía en 1675, en carta del Capitán Diego Peñalver Angulo fechada el 25 de octubre, se informaba que “Desde que se pobló, Trinidad ha sido saqueada de los enemigos 3 veces, y la última en…1675 se ejecutó con tanto rigor, que dieron muerte a varias personas, sin reserva aún de los niños…Los vecinos con tanto temor…los más se han huido a los montes”.
FUENTES:
1- Archivo General de Indias, Santo Domingo, 150 (A.A.).
2- Cuba: Economía y Sociedad. Vol. III. Dr. Leví Marrero. Editorial Playor (1975).
3- Archivo General de Indias, Contaduría, 1160 (A.A.)     
4-Archivo General de Indias, 110.
5-Archivo General de Indias, Santo Domingo, 414

6-Historia elemental de Cuba. Dr. Ramiro Guerra Sánchez, Capítulo X. Cultural, S.A., La Habana, 8ª edición, 1940.

Atras... Quedaba Todo - Comentarios

   Wednesday, February 06, 2013 (2).jpg

Luis González-Cruz, doctor en Literatura Hispánica, Profesor Emérito de Penn State University. Narrador, poeta, novelista y crítico literario Opina:
“Termino de leer el libro conmovido. El final (o sea, el capitulo “En este tiempo: y el “Epílogo”) es extraordinario por muchos motivos literarios y temáticos. Aquí se resume la agonía del hablante  y se hace un claro resumen de los motivos (o sub temas) que has ido presentando…”   “En general, hay pasajes que, además de estar muy bien escritos, estremecen por la presentación de la cruda realidad que le ha tocado vivir a nuestro país. Es interesante también en ellos, que nunca deja de estar presente el elemento personal y existencial del narrador.”

José A. Albertini,  Novelista y periodista. Autor de cinco novelas, conductor por WLRN Canal 17,  del  programa “CUBA Y SU HISTORIA”, y miembro del Pen Club de Escritores Cubanos en el Exilio opina sobre ATRÁS… QUEDABA TODO:
 “El autor describe esta historia de fácil lectura, de tal manera y claridad, que las distintas situaciones de la trama el lector; más que imaginarla, puede verla como imágenes cinematográficas”.

Toulouse-Lautrec:

Un pintor de talento


René  León
  Henry Toulouse-Lautrec nació el 24 de noviembre  de 1864 en el Hotel de Bosc, de Albi. Heredaría una  gran fortuna, por ser su familia una de las más importantes de Europa, los Tolosa (Toulouse). Desde pequeño se dio cuenta de las diferencias  entre sus padres, que se habían casado sólo para conservarla fortuna de ambas familias. Henry se vuelve arisco, lleno de inseguridad. Las pocas veces que ve a su padre es cuando viene de cacería o a descansar. El recibía toda la atención de su madre. Desde pequeño le llama la atención la pintura. Era hablador, poseía un gran ingenio.
  Su primer maestro en pintura fue René Princetau, cuya especialidad eran los temas de caza. Estudió también con John Lewis y Jean Louis Forain. Cuando conoce a estos pintores sólo tenía ocho años. Estudió en Lyceé Fontanes. Al terminar, su madre al ver que cada día iba desmejorando su salud, se lo llevó a los baños de aguas medicinales de Amélie-les-Bains a principios de 1875. Ella le pone un tutor para que no saliera de la casa, durante estos años no comparte con ningún niño de su edad. Tiene dos caídas que lo dejaron paralítico de ambas piernas. Sus momentos de libertad y de expansión son aquellos que dedica a la pintura. La madre lo llevó a diferentes países tratando de buscar algo que ayudara a su hijo. El afrontaba todas estas tragedias con entereza.


   Los años van pasando y en 1881 pinta un retrato de su madre, que llamó mucho la atención. Empieza a pintar a miembros de la familia. Se gradúa de "baccalairéat" en Toulouse, y es enviado a París a estudiar en 1882, en el Colegio de Beaux-Arts, bajo la supervisión de León Bonnat.. Después pasa al estudio de Cormon y trabaja con Emile Bernard. Cada día va aprendiendo más,, visita los otros estudios de la gran ciudad. Sus lugares preferidos eran cerca del Montmatre nocturno, los "cafés-chantant", Moulin Rouge. En ellos produjo sus mejores creaciones. Iba y dibujaba a las parejas bailando, las coristas y a todos aquellos que lo visitaban.
  Conoce a Van Gogh, y se relaciona íntimamente con Emile Bernard y con ellos descubre una vida escondida para él. Sus pinturas se venderían al pasar los años en millones de dólares. Los extranjeros iban a estos lugares en busca de diversiones y la encontraban. El Moulin Rouge se hizo famoso y Toulouse-Lautrec también.
Vivió su vida intensamente, sabía que ninguna mujer se enamoraría de él, pero eso no le importaba. En sus últimos años de aquella vida le fue afectando, y su salud se fue deteriorando. Es internado en un hospital de dementes (los únicos hospitales que existían eran los de dementes) en 1899, pero él no lo estaba, saliendo a finales del año pero ya no era el mismo. Fallece el 9 de septiembre de 1901. Tenía treinta y siete años.
  Este período de estilo de pintura fue conocido como Arte Nuevo, que dio comienzos en 1890 y terminaría antes de la Primera Guerra mundial. Los artistas trataban de crear un estilo nuevo, que se diferenciara del Realismo e Impresionismo. Ellos no querrían pintar para unos pocos, sino para la gran mayoría. Se puede decir que son ellos los iniciadores de la técnica de la litografía moderna, usando la impresión gráfica, y así poder hacer cientos de copias. Su color preferido el blanco y el negro, aunque utilizaban otros colores.
  Los carteles se pondrían de moda. Se considera a Toulouse-Latrec como el iniciador de la concepción moderna del cartel, que revolucionaría el arte en aquella época, y que tantos vemos hoy en día. Al mismo Picasso, su amistad con él, le sirvió para romper los viejos vínculos con el realismo. L. y E. Hanson, dice obre  Lautrec: "Hoy es conocido por millares de personas de todo el mundo, como "Henry", el solitario y nunca bien querido enano, que pintaba cuadros de la vida nocturna de Montmatre". La crítica lo ha situado entre los grandes de los dibujantes, detrás de Ingres, Degas y Picasso.


Así era el Corazón



Mercedes Torrens de Garmendía †) (Cuba)


Era un molino; era una rueda;
giraba hasta no más;
molía trigo y avena
sin cesar.

Un día se paró la negra rueda;
no quiso girar más
y no molió ni el trigo ni la avena,
ya nunca, nunca más.

Así mi corazón, la hora tras hora
¡ay! late sin cesar
Porque el Amor le manda; y late y late
Con ritmo siempre igual.

Y un día parará como la rueda;
no querrá latir más;
aunque el amor le mande, nunca el triste,
su ritmo impulsará.

Canción de los siglos

Alfredo Leiseca (†) (Cuba)

Más allá del dolor,
más allá del vivir
está el mensaje de los siglos
que permanece inmutable en el tiempo,
en todos los lapsos del infinito,
esperando el día verdadero
de todo manifiesto revelado
a los que vemos el porqué de todo lo venidero
que se acerca por montes y praderas
siguiendo el vivir de los designios,
esperando el porqué de la sangre
que clama por el vivir de lo eterno
para vivir la razón de los deseos,
para desear la raíz de nuestra esencia
que nos lleva por todo el universo,
dándonos el fruto de nuestra angustia
de vivir los siglos venideros
esperando la esencia de nuestra meta.

UNA FLOR ROJA



   Según una de las tantas leyendas antiguas que existen de los tiempos de la Mitología Griega o Árabe, dice:
  “Cuando una joven o mujer es ofendida o abandonada por un pretendiente o enamorado, sin justificación. La ofendida debe buscar una ROSA ROJA, y dejarla que se le vayan secando los pétalos, los pone en un pergamino, o una hoja, y busca una pequeña vasija (en aquellas tiempos se usaba eso, hoy en día en un sobre). Cuando los pétalos se segan significa que el amor y la ilusión no existe. Cada vez que se vuelva a enamorar y no este segura, debe mirar el sobre con los pétalos secos y pensar lo que va a decidir.
   René León


Sobre el “Sucu-Sucu” los Majases no tienen Cueva

Emilio J. León ( †) Cuba


El siguiente trabajo salió publicado en mi libro Los hijos de las tinieblas, con el título de “Paseo por la Isla de Pinos”. Al final de la historia hago una aclaración sobre el origen de la palabra “MAJASES”.

MAJASES: El plural de Majá, es Majaes. El autor de dicho “Sucu-Sucu” fue Eliseo Grenet, para dar mas facilidad a la fonética de dicha palabra (pronunciada así por el pueblo) y que tuviera más cadencia en el estribillo de la letra de la canción, no la alteró, conociendo que gramaticalmente no estaba correcta:

“…Los Majases no tienen cueva
Felipe Blanco se las tapo
se las tapo, se las tapo…
que lo vide yo…”

Como vemos, no es lo mismo pronunciar “Majaes” que “Majases”, en la estrofa resalta con suave armonía. Dos versiones hay, contradictorias entre sí, del nacimiento del “Sucu-Sucu” a que hago referencias. Una, de carácter histórico local acaecido en las guerras de Independencia contra España. El otro, leyenda o realidad de cada pueblo, para demostrar la potencia viril (machismo) de uno de sus hombres, en este caso Isla de Pinos, como lo fue Don Juan Tenorio en España: Casanovas en Italia: Rubirosa en Santo Domingo y Yarini en la ciudad e La Habana.

Las mujeres, a imitación del hombre en la fogosidad sexual, no podían pasar al ostracismo si consideramos han luchado por igual derecho dentro de la sociedad humana, para emular y sobrepujar al hombre. Lucrecia Borgia en Italia: Rachel en La Habana: Adelita en México. En fin, ambos sexos hay sus lobos y vampiras.

Bien, pasemos al “Sucu-Sucu”. Cuenta la historia que un cubano llamado Felipe Blanco, natural de Isla de Pinos, era colaborador de los españoles, a cuyas autoridades radicadas en Gerona informaba, más bien delataba a todo insurrecto u opositor al régimen, perseguido por sus ideales libertarios y que se ocultaban en cuevas de Isla de Pinos y que los españoles motejaban de “Majases”.

La leyenda nos informa de lo siguiente: “…Felipe Blanco era muy aficionado a las mujeres. Tanto, que los demás pineros no podían hacerse de una hembra porque ya Felicito la había poseído. Por ello nace el chiste de “…los majaes no tienen cueva Felipe Blanco se las tapó”.

Como es natural la primera versión me imagino debe ser la verdadera. La segunda, es el chispazo egocéntrico del hombre, por no querer admitir su decadencia sexual, como de todo otro género.

Como en la historia de toda nación hay hombres que poseen su carácter ambivalente: ayer Felipe Blanco era un “informante” de los españoles.

Eliseo Grenet, de visita en Isla de Pinos, al oír el ritmo “Sucu-Sucu”, baile propio de ese lugar, se inspiró para crear dos canciones con esa cadencia. Murió, según creo recordar, del 47 al 50, relativamente joven, unos 42 años.

Sobre el año 1972, una hermana de Miguel Bosque, gran amigo de nuestra familia desde mi niñez, la única, en una competencia celebrada en Isla de Pinos para escoger la mejor pareja del baile “Sucu-Sucu”, ella y su esposo fueron seleccionados como el Rey y la Reina. Cuando recibieron el galardón ambos contaban 72 años de edad. Ambos fallecieron ya. Se llamaba Julia y él Gustavo. Yo la conocía desde mis (ya bastante lejanos) 10 de edad.

Y, hasta aquí, mi historia… 



Tu Ausencia



Miguel de Varona Navarro (†) Cuba


Si en esta bella tarde tuviera tu presencia
toda llena de paz, de luz y de armonía,
esta herida de amor, abierta por tu ausencia,
quizás se cerraría.
Pero aún sigues ausente
y, aunque tu hermosa imagen se eterniza en mi mente,
se aumenta mi neurosis -romántico pesar-
y siento en esta tarde
el deseo cobarde
de llorar...

Arsenio Rodríguez: por los caminos del son

Radamés Giro • La Habana
Foto: Cortesía del Museo de la Música
I
A partir de la década del 40, Arsenio Rodríguez (1911-1970) se convirtió en una de las figuras clave de la música popular cubana. Lamentablemente, casi siempre se le menciona como el genial tresero que fue, rara vez como compositor, autor de sones emblemáticos de la música cubana como “Bruca manigua” o “Fuego en el 23”. Su impronta musical ha dejado una huella indeleble en el desarrollo  no solo de la música popular cubana, sino también de la música bailable de América Latina, el Caribe y EE.UU., en particular de la salsa. 

La trayectoria vital y artística de este virtuoso músico cubano tuvo un impacto en los diversos públicos para los que actuó en distintos momentos de su carrera, e influyó en la eclosión de la salsa en Nueva York, influencia que se mantiene hoy tanto allá, como en Cuba. Esto parece una paradoja si tenemos en cuenta que a Arsenio Rodríguez no le fue fácil penetrar el mundo del espectáculo y de la industria internacional del disco, no obstante la importancia que ya se observaba en su música por entonces.
Por otra parte, hay que tener en cuenta que la aceptación de la música popular cubana en los EE.UU. y en otras zonas de América Latina y el Caribe, fue un proceso complejo, en que lo racial, económico y político, tuvieron cierto peso. La música de Arsenio es tributaria de la herencia africana, y está fuera de duda su acendrada cubanía. Nieto de esclavos congos, nacido en el seno de una humilde familia campesina en Güira de Macurijes, y desde su infancia conviviendo en Güines con las tradiciones musicales de ascendencia africana, como los toques de santería y Palo Monte, e incluso la rumba; todo fue reelaborado y asimilado por Arsenio.
Pero en la búsqueda de una identidad nacional, Arsenio no estaba solo. Baste recordar el movimiento afrocubanista que se desarrolló en la década de los 20, que abarcó no solo la música bailable, sino la sinfónica, encabezado por Alejandro García Caturla y Amadeo Roldán, la literatura, con Nicolás Guillén, y la pintura con Wifredo Lam, entre otros, que le permitió decir a Don Fernando Ortiz, en feliz metáfora: “Cuba es un ajiaco”.
En “Bruca manigua”, creada bajo la rúbrica de lo afrocubano, Arsenio incorporó formas expresivas que le aportaba este movimiento, particularmente el léxico utilizado en creencias  y prácticas religiosas, generalmente incomprensibles para los seguidores de su música, que no conocían el significado de muchas de estas expresiones.
II
Desde el punto de vista musical, Arsenio Rodríguez hizo innovaciones estilísticas que se introdujeron en el son tradicional a fines de la década de los 30 para adaptarlo a una formación instrumental novedosa en aquel momento: el conjunto, y en el desarrollo del mambo, que determinaron el impacto social de su música, particularmente en la masa de trabajadores, principalmente negros.
La estructura concebida para las distintas partes instrumentales del conjunto es rasgo definitorio del estilo musical de Arsenio, cristalizado en el son-montuno. Mención aparte merece otra de sus innovaciones, el “diablo”, nombre que se dio a la sección que cierra el son-montuno, y que se caracteriza por una cierta anarquía rítmica. La importancia de esta innovación es significativa, por cuanto el clímax sonoro que representa el “diablo”, se convirtió en un aspecto esencial del mambo primero, y después de la salsa.
Arsenio explica así los cambios que él introduce en el son: “Comencé a trabajar en mi música nueva en 1934, y ya en 1936 lograba mis frutos. Pero la consolidación de mis ideas novedosas dentro del género del son vino en 1938”. Y añade: “Organicé un nuevo sistema de conjunto. Pensé que el antiguo formato de septeto, con la trompeta, la guitarra y el tres no tenía la armonía necesaria y le agregué un piano y tres trompetas. También le incorporé la tumbadora […]”.1
Pero no fue solo la ampliación del formato instrumental lo que aporta, sino también —y esto quizá sea lo más importante— un nuevo repertorio y una mayor variedad de ritmos y conceptos armónicos que enriquecieron no solo al son, sino también al bolero, la guaracha y algunas combinaciones como el bolero-mambo y el bolero-cha, y además, fue uno de los precursores del mambo.




III
Es importante destacar el impacto de Arsenio y su música en Nueva York durante la eclosión y popularización del mambo en la década del 50, al punto que consiguió eclipsar otras expresiones contemporáneas de la música popular que se escuchaban y bailaban en esa ciudad.
Por otra parte, es necesario repasar las actividades de Arsenio y su conjunto entre los años 1950 y 1955, centrándose especialmente en los puntos de intersección del mambo en Nueva York y San Juan, Puerto Rico. Pese a los esfuerzos que realizó el músico cubano para alinearse con el sonido establecido por el mambo y otras manifestaciones musicales, llama la atención a cualquier atento observador, la poca relevancia que tuvo Arsenio en dicha escena. En realidad, la audiencia de Arsenio era las comunidades de cubanos y puertorriqueños de Harlem y el Bronx, para quienes su música, típicamente cubana, representaba una alternativa.
Pero hay otras razones: su música ocupa un espacio destacado en el repertorio de los grupos salseros, que han creado y grabado sones-montunos y guaguancós al estilo de  Arsenio; y algunos de los rasgos definitorios como el son-montuno, la densidad sonora y los solos instrumentales, se han mantenido a lo largo del tiempo como valores propios de la salsa, y de la música que hoy se hace en Cuba, cuyo ejemplo más significativo es Adalberto Álvarez.


 
Nota:
1- Helio Orovio. “Arsenio Rodríguez y el son”. Revolución y Cultura (La Habana), No. 7, 1985.
Tomado de:  La Jiribilla #540 La Habana Año X: septiembre 2011

Tiempo sin verte…….para Alexandra (†)



René León (Cuba)

Hace tanto tiempo
que no te veo,
que me parece
que han pasado
días, semanas y meses
sin poder ver tu
lindo rostro, tu sonrisa,
y tus ojos.

Si pudiera hablarte,
te volvería a decir
cuánto te quiero,
y me iría contigo
a compartir inquietudes,
y nuestros labios se unirían
en un beso ardiente
de un amor que crece.

Me iría contigo en un andar,
andar sin rumbo,
y olvidarnos de las auroras,
y de los días tristes.
Esperando el nacer de 
un nuevo día
y vivir las horas de nuestro
amor ardiente.

Feliz 4 de julio


Calle L y 23


Restaurante El Barracon, Vedado, La Habana, Cuba

Zilia Laje

     Una intersección importante del área en que yo vivía últimamente en La Habana era L y 23 en el Vedado. Yo viví a cuatro cuadras y ½ de allí, en la Calle 27, por cuatro años y ¼. Recuerdo cuando inauguraron el hotel Habana Hilton en la Calle L # 401, en la esquina sureste, en el 1958, obra del ingeniero Manuel Ray Rivero, con un mural de azulejos azules y blancos en la fachada, y el portero lucía sombrero con penacho de plumas. En el último piso estaba el Sugar Bar con ventanas o paredes grandes de cristal por tres costados y una vista lindísima. En los bajos por 23 estaban los restaurantes Trader Vic’s, estilo marino, decorado con sogas, redes y boyas, especializándose en mariscos, y Polinesio y en la esquina de M, una sucursal del Banco Pedroso, en la que tenía yo mi cuenta corriente. Ahí empezaba "La Rampa" hacia el este, cinco cuadras hasta el mar. Por la calle M estaba el restaurante español La Cibeles. Cruzando la calle 25 en dirección sur había en la esquina de L una sucursal del Banco Godoy-Sayán.
     El edificio Radiocentro de la emisora y el Canal 6 del circuito CMQ, de los hermanos Abel y Goar Mestre, se inauguró alrededor del año 1948. Las guías que conducían los recorridos de los estudios usaban uniforme sobrio de chaqueta, y el creyón de labios y el esmalte de uñas del mismo color. El cine en la esquina noreste se llamó originalmente Warner, donde exhibieron después Cinerama y vi cantar a los Chavales de España, con Luisito Tamayo y José Lara. En los bajos estaba Radio Reloj CMCB, cuyos dos locutores de turno se podían ver por la vidriera desde el corredor. A mí me llevaban a la transmisión de La Comedia los domingos a las 9 con Marta Casañas, José de San Antón, y a ver otros programas con Luis Echegoyen, Jesús Alvariño, Luis Carbonell, José Bohr. En la entrada por M conocí y les pedí su autógrafo a Gina Cabrera, Lupe Suárez, Carlos Badía, Obdulia Breijo, Alberto Insua, Cascarita, el Senador Eduardo Chibás, que se suicidó el domingo 5 de agosto de 1950. Había un café concurrido y una farmacia de turno los martes. Por 23 quedaba la joyería L’Art Mondial, con sus relojes en la vidriera con manilla de oro "martillada", la sastrería Azor y había una sucursal del Trust Company of Cuba. En los altos estaba el restaurante chino Mandarín, donde cantaba Alba Marina, con escalera ancha, piano, barra, puerco agridulce y una vista de la Calle M, con la Asociación de Ganaderos con la baranda de su portal de balaustres de madera barnizada, y el edificio Alaska. Al lado del cine por L quedaban la farmacia de la Dra. Isabel Rico y la cafetería Kimboo, y había una sucursal del Banco de Nueva Escocia en los bajos del edificio del Retiro Odontológico, donde estaban las salas teatro Talía e Idal.
u Por allí pasaban las rutas # 32, 26, 27, 2, 57, 10 y 20 de los ómnibus, color crema con franja verde, y los autobuses V-7 y V-5, blancos con franja azul prusia, que habían sustituido en 1954 a los tranvías de la antigua Havana Electric Railway. u
     En la esquina suroeste estaba el establecimiento de equipos quirúrgicos de Saúl Díaz, en 23 # 301. Había en la azotea un anuncio lumínico del cabaret Tropicana con la popular ballerina. Por L había varios edificios de dos plantas muy bonitos con jardincitos y cuatro apartamentos cada uno con balcones, que en el año 1957 tenían un alquiler mensual de $125., y más al sur quedaba el Café d’Artists, que en un tiempo fue empresa de Otto Sirgo, mas tarde la pizzería Embers de Paxton, y esa calle pasaba cuatro cuadras al sur frente a la escalinata de la Universidad. Por 23 estaba el laboratorio J. Márquez, en el que me hicieron el análisis de sangre en 1960 para la solicitud de visa de residencia aquí, y varios otros comercios y más al oeste hasta la esquina de la calle K estaba la furnia. Se podía ver restos de unos escalones de lajas que bajaban al fondo. Me intrigaba si habría existido alguna estructura abajo.

     De la acera de enfrente estaba Tropicream, en 23 # 302, en la esquina noroeste, establecimiento de helados, con mostrador, mesitas al aire libre, unos toldos con aire parisino, graciosos postes inclinados rojos y blancos al estilo de los canales de Venecia y una hilera de astas de banderas alrededor del parqueo, donde servían sabores variados y no había que hacer cola alguna. Recuerdo que mi tío materno mayor nos invitó allí en marzo de 1957. Ahí había estado antiguamente el hospital municipal Reina Mercedes donde un ortopédico me reconoció la columna vertebral cuando tendría unos diez años, y como hasta 1953, que se mudó después para C y Zapata. A mucha gente se le ha confundido la memoria sobre ese local y una amiga me porfía que en esa esquina estaba Coppelia, con su cola y los dos sabores de fresa y chocolate, y antes había sido el parqueo del hospital, con "unas casuchas de madera" (yo salí de Cuba en julio de 1961 y nunca vi Coppelia). Al lado, por L hacia el norte estuvo después "el parque del INIT", que recuerdo inauguraron en el 1960 con una exposición de fotografías. Aquí estoy pasándome de los límites de la cuadra, recordando que al cruzar la calle 21 en dirección norte estaba el restaurante "Las Delicias de Medina", antiguo, fresco, alto sobre unas rocas en la esquina de L, que recuerdo con simpatía. Esa calle L nacía en el Malecón, nueve cuadras al norte.

Zilia L. Laje

Autor del libro

Escritora cubana, novelista, traductora. Nació en La Habana, febrero de 1941. Vivió en New York en la adolescencia, de diciembre de 1951 a marzo de 1957. Es graduada del Miami-Dade Community College in Arts en Business Administration.
Ha viajado por paises de América y Europa. Su primera novela "La Cortina de Bagazo" 1965, gano el Primer premio del I Concurso Internacional de Biografías Octavio Paz del Club Cultural "Atenea" de Miami, en noviembre de 2005 por su biografía de Antonio Maceo. Gano el 3er premio de fotografía del Writers' Journal en noviembre de 2002.
Libros publicados "La Cortina de Bagazo" , "100 recetas de cocina tradicionales" , "Cartas son Cartas.

Rosario de la Peña y José Martí

Roberto Soto Santana

Rosario de la Peña
Manuel Acuña 

Este amor temprano de Martí por Rosario de la Peña, la que en 1875 tenía 28 años de edad, se le despertó cuando él tenía apenas 22 años cumplidos.
 
Rosario de la Peña ya habia sido causa de que el poeta mexicano Manuel Acuña,. con solo 24 años de edad, se hubiese suicidado el 6 de diciembre de 1873.
 
En el blog http://teconrosa.blogspot.com.es/ aparecen estas notas sobre Rosario de la Peña:
"...una musa mexicana de carne y hueso que fue muy popular entre los escritores, periodistas y políticos mexicanos del siglo XIX, su nombre sale a la luz pública luego de ser considerada la causa principal de suicidio del poeta Manuel Acuña. Nacida en la Ciudad de México el 24 de Abril de 1847, hija de un rico hacendado de nombre Juan de la Peña y de Margarita Llerena, Rosario y su familia estuvieron ligados al escritor español Pedro Gómez de la Serna y de ahí su contacto con el círculo literario de la época. La presencia de su imagen en los sonetos de los poetas más populares del siglo XIX, hace reflexionar sobre los hechos que rodearon la vida de esta insigne mujer, que sin ser escritora figura en la historia de la literatura mexicana. No sólo aparecía en los sueños de Manuel Acuña, también José Martí, le escribió varias cartas en las que le declaraba amor y fue pretendida por el poeta Manuel Flores con quien supuestamente mantuvo una relación por 11 años".
 
 
Por otro lado, en la siguiente página Web puede encontrarse material informativo adicional sobre Rosario de la Peña, como "musa oficial" de los ambientes literarios de la época:
que desmiente la imagen de "mujer fatal" que persiguió a Rosario de la Peña el resto de su vida:


La admiran los nocturnos luminares
Le sonríen los montes y los mares
Y es un rival del sol,
La huella de su pie, fosforescente,
Fuera guirnalda en la soberbia frente
No de un ángel, de un dios.

Así describía en 1874 el sabio Ignacio Ramírez a aquella mujer en torno de la cual se agrupaba entonces lo mejor de la intelectualidad mexicana decimonónica: poetas, prosistas, periodistas y oradores que la había elegido como la “musa oficial” del rico movimiento literario de esos años, el mismo que hoy reconocemos dentro de la historia literaria nacional como el periodo posromántico.
Pero ¿quién fue realmente Rosario de la Peña y Llerena, y qué virtudes y circunstancias personales le permitieron convertirse en el eje de una agrupación literaria masculina y-aún más-eminentemente patriarcal, de acuerdo con los cánones sociales y morales en uso?
Se sabe que nació en una casa de la calle Santa Isabel, número 10, de la ciudad de México, el 24 de abril de 1847, y que era hija de don Juan de Ia Peña, rico hacendado, y de doña Margarita Llerena, quienes la educaron junto a sus hermanos y hermanas en un ambiente de roce social y de actualización literaria, ya que estaban emparentados por diversas vías con personalidades de Ia literatura y Ia política de la época, tales como el escritor español Pedro Gómez de la Serna y el Mariscal Bazaine, deI Imperio de Maximiliano.
AsÍ también, cuando volvemos a las páginas escritas en México durante el último tercio deI pasado siglo, sorprende encontrar la frecuencia -hoy diríase desmesurada- con que aparece la figura de Rosario en la obra de los mejores poetas nacionales de entonces, siempre proclamada "no sólo como el símbolo de Io femenino, sino como la esencia químicamente pura de la belleza".
Sin duda, Rosario debe haber sido una mujer muy bella, mas si a esto unimos las dotes de talento, buen gusto, instrucción cuidadosa, trato delicado y bondad personal que le reconocieron admiradores y amigos, así como el dato acerca de la posición socioeconómica relevante de su família, todo ello, no obstante, resultaría aún insuficiente, en tanto no excepcional, para justificar Ia fama de esta joven cuyo nombre, sin haber sido jamás escritora, está unido indisolublemente a Ia historia de Ias letras patrias deI siglo XIX.
"....en el contexto posromántico (y aún en nuestros días), alcanzaba más fácil difusión una tragedia de traiciones y culpas femeninas, que la explicación de un suicidio por causa de una hiperestesia patológica; de manera que aquellas voces que, según el peruano Carlos Amézaga, se alzaron en defensa de la joven y, sobre todo, el testimonio de la misma en favor de su inocencia, quedaron ocultos bajo las voces anatemizadoras de los otros, ya fuesen éstos los ilustres miembros del Liceo Hidalgo -quienes la condenaron públicamente en la primera sesión celebrada al efecto tras el suicidio de Acuña- o algunos de sus pretendidos admiradores, quienes continuaron cimentando con sus obras poéticas la imagen sombría, incluso demoniaca, de Rosario hasta fines del siglo.
Cuando advertimos esto, podemos suponer en qué medida ese poema póstumo de Acuña y el crédito de sus congéneres, causaron daño moral y psíquico a la verdadera Rosario, una de las tantas mujeres reales silenciadas por la historia, imposibilitadas para construirse su propia imagen pública. No sorprende entonces saber que a pesar de su clara inteligencia, se convirtió en una mujer triste, desconfiada, ansiosa e insegura, como la describió Martí: "usted en todas sus dudas y todas sus vacilaciones y todas sus esperanzas ante mí". Ni extraña tampoco su soltería definitiva -a pesar de sus tantos pretendientes- tras un prolongado noviazgo de más de once anos con el poeta Manuel M. Flores, así mismo truncado por la enfermedad y muerte de él.
EI falso espejo de luz y sombra sobrepuesto a su figura real, dejó oculto hasta hoy otros datos que hubieran iluminado las múltiples razones que condujeron a Acuña hacia el suicidio, entre las cuales su pasión no correspondida -y probablemente desconocida- por Rosario, fue sólo una causa más. Mucho debió pesar en la fatal decisión del hipersensible joven su prolongada separación del hogar natal y la muerte del padre durante su ausencia -como se aprecia de manera repetida en su obra-, así como la infidelidad de la poetisa Laura Méndez, con quien sí había sostenido por esos años una relación amorosa efectiva, al punto de tener un hijo con ella dos meses antes de su suicidio.
...Próxima ya a cumplir los 50 años, Rosario de la Peña continuaba empeñada en demostrarle su inocencia a los pocos que Ia quisiesen oír, de ahí que, dando muestras de un juicio reflexivo y, a pesar de todo, sereno, expresara a Amézaga, en entrevista privada, más tarde dada a conocer por él: "Si fuese una de tantas vanidosas mujeres, me empeñaría por el contrario, con fingidas muestras de pena, en dar pábulo a esa novela de la que resulto heroína. Yo sé que para los corazones románticos no existe mayor atractivo que una pasión de trágicos efectos cual la que atribuyen muchos a Acuña; yo sé que renuncio, incondicionalmente, con mi franqueza, a la admiración de los tontos, pero no puedo ser cómplice de un engaño que lleva trazas de perpetuarse en México y otros puntos. Es verdad que Acuña me dedicó su Nocturno antes de matarse [...] pero es verdad también, que ese Nocturno ha sido un pretexto nada más de Acuña para justificar su muerte; uno de tantos caprichos que tienen al final de su vida algunos artistas [...] ¿Sería yo en su última noche una fantasía de poeta, una de esas idealidades que en algo participan de lo cierto, pero que más tienen del sueño arrebatado y de los vagos humores de aquel delirio? ¡Tal vez esa Rosario de Acuña, no tanga nada mío fuera del nombre! [...] Acuña con poseer una inteligencia de primer orden, con ser tan gran poeta, Ilevaba escondida en lo más íntimo de su ser aquelIa desesperación muda, aquel profundo disgusto de Ia vida que precipita ordinariamente al suicidio, cuando se ponen determinados sentimientos en conjunto.
Este testimonio es la única huella que hemos encontrado de su voz, de su ser real siempre entrevisto a través de la mirada de los otros. No obstante, la objetividad que trasciende aún de estas palabras -dichas hace más de 100 años- y la prolongación hasta nuestros días de esa imagen suya fraudulenta, nos dicen que la historia de Rosario de la Peña no está terminada, y que la tarea de iluminar su verdadero rostro tras el espejo sigue siendo mucho más que un mero ejercicio contra el olvido.


PROMESA


Eliana Onetti
 (La Habana, Cuba,1944- Murcia, España, 2008)

Vamos juntos por la senda, de la mano,
nuestras sombras precediéndonos, unidas.
En mi mano está el consuelo de tu mano;
tu mirada en mi mirada está sumida.

Vamos juntos, compañero de destierro,
compartiendo nuestras penas y alegrías,
Cuantas veces tropezamos y caemos,
restañamos mutuamente las heridas.

Juntos siempre hasta el final, sencillamente,
tú y yo iremos, compañero, por la vida.
Y aún estaremos tras la muerte
siempre juntos en la sombra indefinida.

Última Rima


Juana Borrero (†) (Cuba)

Yo he soñado en mis lúgubres noches,
en mis noches tristes de penas y lágrimas,
con un beso de amor imposible,
sin sed y sin fuego, sin fiebre y sin ansias.

Yo no quiero el deleite que enerva,
el deleite jadeante que abrasa,
y me causan hastío infinito
los labios sensuales que besan y manchan.

¡Oh  mi amado, mi amado imposible;
mi novio soñado de dulce mirada,
cuando tú con tus labios me beses,
bésame sin fuego, sin fiebre y sin ansias!

¡Dame el beso soñado en mis noches,
en mis noches tristes de penas y lágrimas,
que me deje una estrella en los labios
y un tenue perfume de nardo en el alma!

La Vieja Habana, Cuba



El Camino de la Mancha

El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha

El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha

René  León

  Mi amigo Joaquín me fue a buscar temprano en la mañana al hotel, para llevarme a la tierra del Quijote, su querida Castilla. Con el venían Consuelo y su amiga Estrella, mujer de piel trigueña, pelo castaño y ojos azules, muy bonitos. El viaje en su compañía fue muy agradable, nos alegró a todos, con su salero y gracia.
  En España se maneja demasiado rápido, las carreteras desde temprano en la mañana se encuentran congestionadas de tráfico. Hicimos nuestra primera parada en uno d los tantos lugares típicos. Al llegar a Consuegra, Estrella me habló de los molinos de viento con nombres Cervantinos: Rucio, Caballero del Verde Gabán y otros. 
  Pasamos por Madrilejos y Alcázar de San Juan, y fuimos a comer un almuerzo ligero al restaurante “Sancho Panza”. A través de la ruta del Quijote se encuentra uno con los nombres de las aventuras del Quijote y Sancho. En los parques, las figuras del Quijote y Sancho, hoteles con sus nombres, restaurantes con el menú de nombres cervantinos y regionales. La comida manchega, pimientos rojos, pimentón y azafrán. Carne de cerdo, carnero, gallina, tocino y embutidos, y, como es natural, su buen vino. Es una comida fuerte, y después de tantas carnes, la presión arterial se va a las nubes, pero gracias a Dios, Estrella me mantenía la mía a nivel.
  Ellos pidieron una “Gacha de Matanza” parecido a un tamal de maíz. Mi plato fue “Duelos” y “Quebrantos”, combinación de jamón y chorizo y tocineta revueltos con huevos (Mi colesterol se fue del límite). Pedimos “Guiso de las Bodas de Camacho” (una de las aventuras quijotescas), que es carne de gallina, con almendras y nuez moscada. 
  Un joven cura se encontraba con un grupo de estudiantes hablando del Quijote y le explicaba los diferentes nombres de las comidas, mientras se empinaba la bota de vino, con bastante regularidad. Una joven estudiante  prestaba más atención al joven cura que a las historias Quijotescas. Sus ojos, con un brillo especial que en mis tiempos de joven se llamaba “locamente enamorada”, en aquel momento me hacían desear haber tenido menos años, pero al mirar a Estrella me quedaba tranquilo.
  Creo que el mejor que ha descrito a La Mancha y la ruta del Quijote y Sancho, lo fue Azorín, ese gran escritor de la Generación del 98. Él dice: “ Hay un placer íntimo, profundo, en ir recorriendo un pueblo desconocido entre las sombras; las puertas, los balcones, los esquinazos, los ábsides de las iglesias, las torres, las ventanas de los pasos lejanos, los ladridos plañideros  de los perros, las lamparillas de los retablos, todo nos va sugestionando poco a poco, enervándonos, desatando nuestra fantasía, haciéndonos correr por las regiones del ensueño”.
  Lo que mejor pueden hacer hoy en día todos los países  de tradiciones, como son los hispanos, es tratar de mantener ese pasado inolvidable, lleno de recuerdos que las generaciones de hoy no toman en serio, no le dan importancia, con tanta basura que ven y leen.
  En el recorrido por La Mancha hay mucho que ver, cosas muy interesantes, y en esa travesía se encuentran personajes vestidos como en los viejos tiempos pasados. En los pequeños pueblos, nada turba su silencio, y las horas pasan lentas; a lo lejos se oye una campana triste, melancólica, con su “tam,tam,tam”, llamando a misa o al rosario. Ha habido muchos cambios políticos y sociales en el país, pero las viejas costumbres y tradiciones en estos pueblos, siguen igual que antes. Azorín, dice: “Hay un viejo paseo desde el que se descubre en un mirador, por encima de las murallas, como en Avila, como en Pamplona, un panorama noble, severo, austero, de sembrados fuertecillos y alamedas, hay en la estación un andén , a donde los domingos, los días de fiesta, van las muchachas y ven pasar el tren, soñadoramente, con una sensación de nostalgia”.
  Esos días pasados fueron extraordinarios,  me hubiera quedado más tiempo, pero Consuelo y Estrella tenían que trabajar. El regreso a Madrid, lo hicimos callado, recordando lo visto, y los fugaces momentos de felicidad. La Ruta del Quijote ha quedado muy dentro de mí.
  Llegamos de noche a nuestro destino; en el cielo no se descubría nube alguna, estaba adornada de brillantes estrellas.

Masonería e Independencia en Cuba


 Filiberto J. R. Henderson

  Uno de los Congresos de Historia celebrados en Cuba durante la década de los cuarenta, declaró a la Masonería como la institución que más coadyuvó a la independencia de la Isla. La hermandad masónica fue introducida durante la dominación británica que siguió a la “Toma de La Habana por los ingleses”, en 1762. Este hecho histórico ha sido considerado, por nuestros más distinguidos historiadores, como uno de los más transcendentales en nuestra evolución hacia el concepto de nacionalidad. Las razones que se aducen para tal valorización son tanto de órden económico (Libre comercio), así como también  de conciencia (Libertad de culto y expresión). Es en este momento histórico que aparece en el escenario de nuestra historia la institución masónica, aunque en manos del “enemigo”.
  Medio siglo después, como las ideas independentistas florecen en conspiraciones concretas, aunque fracasadas (Rayos y Soles de Bolívar, Legión del Aguila Negra, etc,) (Nota del editor R.L.:”La conspiración inicial separatista formada por Román de la Luz,Luis F. Basabe, Manuel Ramírez y Joaquín Infante, en 1809-1810.Infante fue el que preparó la primera constitución de Cuba, escrita en Venezuela), éstas se fraguan en las logias masónicas y siguen una organización similar. Al parecer, es de nuevo una influencia británica a través de las distintas legiones inglesas, escocesas e irlandesas que se suman a las luchas patrióticas de la América del Sur. En la segunda mitad del siglo pasado, López, Martí, Gómez, Maceo, etc. trabajan a la sombra de la escuadra y el compás, por, la libertad de Cuba. Nuestra gloriosa bandera nacional claramente proclama su simbolismo masónico.
  Como se verá una vez más, los patriotas cubanos seguían trabajando por su “patria” y su “bandera” hasta la víspera del 95, en las logias. Aquí publicamos la lista de miembros  de la logia “Libertad”, establecida en la ciudad de Matanzas y relativa al año de 1892. Dicha lista contiene los nombres de muchos distinguidos patriotas de nuestra provincia, que sirvieron a la patria de mil modos. Entre otros, dos coroneles del Ejército Libertador: Cosme de la Torriente y Julián Gallo y Garcilazo de la Vega. Diego Marchena, patriota y filántropo matancero, cuyo nombre honra una de las calles de la ciudad; Domingo Lecuona y Madam, médico, patriota y primer alcalde electo en la ciudad después de la Independencia. Domingo Russinyol, otro patriota que igualmente ayudó a la educación de su pueblo desde la dirección del Instituto de Segunda Enseñanza. Pío D. Campuzano, conspirador incansable y padre del Capitán del Ejército Libertador, Eduardo Mateo Fiol, patriota, filósofo y catedrático del Instituto Provincial; Valdés Anciano, médico eminente, Bernardo del Junco, Antonio de Casas, Juan Galup, etc. todos incluídos en la lista de patriotas matanceros de Carlos M. Trelles, el distinguido erudito y bibliógrafo matancero. (Archivo del autor)
Lista de Masones de la Logía “Libertad”
Juan Peña y Delgado, Nicólas Martínez, Pedro Duarte y Dguez, Juan Pasan y Frau, Ramón F. Comesañas, Florencio Balmaña y Hdez, Cándido Montoso y Vargas, Valeriano Guirola, José Anell Peñate, Francisco Hurtado, Pedro Ruiz y Díaz, Felipe T. Bataller, Enrique Piña, Sabino Pastor Moinelo, Tomás Santamarina, Eusebio L. Terrier, Hipólito Rey Barreau, Luis M. Bonnefoi, Francisco Freire y Granado, José Valdés Anciano, Felicito Pérez, Juan Bta. Hernández, Manuel López Guerrero, José Lequerica García, Juan Pasn y Frau, Antonio de Casas y V, Julián Gallo y Gracilazo, Valeriano Guirola, Agustín Daroca, Juan Andricaín, José Narciso de Santos, Guillermo Sevajanes, José Maury Espinosa, Ramón Varela y Novoa,Antonio de Casas, Cosme J. de la Torriente, Ramón Avalos y Santoyo, José Anell Peñate, Gabriel Ferrer y Oliva, Ramón Manguart y Btcourt, Carlos A. Clark y Knight, Luis D. Argüelles, José Mauri y Espinosa, Juan Peña y Delgado, Francisco Hurtado, Romualdo Duque de H. Manuel Gordillo, Rafael V. Cervantes, Cecilio Marín, Guillermo R. Mac Beath, Mateo I. Fiol, Abelardo Valladares, José R. Montero, Arturo Casanova, Enrique Pereda y Tahalyo, Domingo Valdés Jiménez, Plácido Guerrero H, Miguel R. Muñoz, José Peñate, Pastor Echevarría, Eligio C. Montoso, Bernardo J. Junco, Manuel Gutiérrez Jordan, José Gambe y Brito, José Meléndez Mora, Felipe Rdguez García, Ramón Manguart, José Fco. Pla. Gabriel Ferrer y Oliva, Nicólas Martínez, José D. Amieva, José González Ramos, Luis D. Argüelles, Florencio Balmaña, Enrique L. Gallejas, Diego, R. Marchena.

  La lista continua, pero muchos de los nombres no están muy claros. La dirección del local en los primeros años fue: Río 143, Del Templo, Salones del Teatro Esteban, altos (Sauto).

Te digo hermano

Por Antonio A. Acosta


Te digo hermano,
aunque no lo seas de mi sangre,
pero nos une una hermandad
que compromete y estimula
y tenemos la obligación de defenderla,
porque eres hermano en Cuba esclava
y compartimos angustias y quebrantos.
Hermano de caminos y de huellas,
hermano de mil sueños patria adentro,
en el borde de un calendario equivocado.
Hermano de nostalgia en otra orilla,
donde el rumbo ha perdido su distancia
y la brújula ya no marca derroteros.
La lágrima trunca se quedó sin gemidos
y el mar iracundo se ensañó con los nuestros.
Hoy las calles del tiempo me resultan extrañas
y el derecho al regreso se alejó de mi horario.
Las olas insistentes no saben de respuestas,
no saben de tragedias ni miserias humanas,
y elevan sus crestas en son de madrigales.
La palabra carece de euforia y entusiasmo
y no es la misma de los años de aurora;
sólo le queda nobleza en su afán quijotesco
y un susurro de palmas y algarrobos
orquestando el pentagrama de los vientos.
Pero no todo está perdido en la isla del silencio,
pues hay pinos nuevos en pos de nuestra lucha,
crecidos de coraje y de vergüenza,
para lograr una patria sin cadenas,

cubana y martiana para siempre.

La Ayuda de los Cubanos a la Independencia de Estados Unidos:


Las Damas de la Habana


René  León

  Por mucho tiempo se ha discutido si fue verdad la ayuda de Las Damas de la Habana, a la independencia de los Estados Unidos. Como es natural nadie va a encontrar en los libros de historia  nada referente a la ayuda económica  a la Revolución Norteamericana, primero porque los historiadores, son olvidadizos y al reconocerlo nos darían un mérito que ellos creen no nos lo merecemos. De que son MALAGRADECIDOS, lo son. Y es como dice el ya desaparecido Dr. Herminio Portell Vilá, en su libro Los Otros Extranjeros en la Revolución Norteamericana, Ediciones Universal, Miami, 1978 : “Y es que todavía en los Estados Unidos los historiadores prefieren o ignorar o restar importancia al aporte español e hispanoamericano a la independencia norteamericana, como si creyesen que el reconocimiento de esa verdad pudiera rebajar importancia a la obra grandiosa y memorable del general Jorge Washington y de su Ejército Libertador, así como del Congreso Continental”.
  Portell Vilá venía preparando desde hacía años en Cuba un texto donde ampliamente iba a explicar sobre la ayuda a norteamérica, pero los cambios políticos, le impidieron terminarla, y no sólo eso, el perder toda esa documentación en el año de 1960.
  Pero vayamos a lo de la ayuda, pues hay mucho material sobre ello, y no podemos extendernos, iremos a los datos principales. El gobierno de Washington no tenía crédito, nadie le facilitaba dinero para pagar a los soldados y comprar suministros. Francia se había comprometido en enviar una fuerza naval nunca antes vista, compuesta de 23 naves y 3,200 soldados. Al mando de DeGrasse, sale con rumbo a las islas del caribe y luego para Haití, al llegar se encuentra con la situación de que no pudo recibir ningún tipo de ayuda, e hipotecó sus propiedades, con la esperanza de que en Cuba podía recibir el dinero que necesitaba, para pagarle a sus tropas y a las norteamericanas. Se necesitaban 1,200,000 libras tornesas. Al llegar a La Habana recibe la ayuda del coronel Francisco de Miranda, ayudante del general Cajigal y nacido en Venezuela. Miranda era muy apreciado en la sociedad de La Habana y Matanzas. El fue quien con su manera  de ser y caballerosidad, pudo reunir a las familias pudientes en especial a las Damas de la Habana, y la familia Menocal, la cual tenía una hacienda en Ceiba Mocha. Se vendieron las joyas, y objetos de arte, se dio una fiesta para colectar dinero, más familia que abonaron grandes cantidades y se pudo reunir, las 1,200.000 libras tornesas. La escuadra francesa se hizo a la mar, en la fragata “L’Aigrette” embarcó el valioso cargamento.
  Stephen Bonsal, en su libro When the French Were Here, Ford Washington, N.Y., 1945, pp.119-120, dice:”…el millón 200 mil que se le dio a St. Simon por las señoras de La Habana para pagar a las tropas americanas, puede con verdad ser considerado como los cimientos sobre los cuales se erigió el edificio de la independencia Norteamérica”.
   José Agustín Balseiro, en su libro Presencia Hispana en la Florida: Ayer y Hoy: 1513-1976, dice: “ El profesor cubano de la Old Dominion University de Norfolk, Virginia, José Simón, publicó desde el 13 de diciembre de 1974, un documentado artículo donde se destacan los nombres de Miranda y Cajigal”.
  El profesor José Simón, en su artículo “Los cubanos salvamos a George Washington”, Miami, 13 de diciembre de 1974, en el Diario Las Américas.. Según se habrá comprobado, no fue sólo ese hecho aislado, sino varios que señalamos y otros que señalaremos, evidencia de la serie de aportaciones hispánicas a la victoria de las Trece Colonias Pero, en efecto, la contribución de las Damas de La Habana, cuando las arcas de Washington y las de Rochambeau estaban casi exhaustas, fue muy importante para vencer terminantemente a Cornwallis


René  León