Sobre el “Sucu-Sucu” los Majases no tienen Cueva

Emilio J. León ( †) Cuba


El siguiente trabajo salió publicado en mi libro Los hijos de las tinieblas, con el título de “Paseo por la Isla de Pinos”. Al final de la historia hago una aclaración sobre el origen de la palabra “MAJASES”.

MAJASES: El plural de Majá, es Majaes. El autor de dicho “Sucu-Sucu” fue Eliseo Grenet, para dar mas facilidad a la fonética de dicha palabra (pronunciada así por el pueblo) y que tuviera más cadencia en el estribillo de la letra de la canción, no la alteró, conociendo que gramaticalmente no estaba correcta:

“…Los Majases no tienen cueva
Felipe Blanco se las tapo
se las tapo, se las tapo…
que lo vide yo…”

Como vemos, no es lo mismo pronunciar “Majaes” que “Majases”, en la estrofa resalta con suave armonía. Dos versiones hay, contradictorias entre sí, del nacimiento del “Sucu-Sucu” a que hago referencias. Una, de carácter histórico local acaecido en las guerras de Independencia contra España. El otro, leyenda o realidad de cada pueblo, para demostrar la potencia viril (machismo) de uno de sus hombres, en este caso Isla de Pinos, como lo fue Don Juan Tenorio en España: Casanovas en Italia: Rubirosa en Santo Domingo y Yarini en la ciudad e La Habana.

Las mujeres, a imitación del hombre en la fogosidad sexual, no podían pasar al ostracismo si consideramos han luchado por igual derecho dentro de la sociedad humana, para emular y sobrepujar al hombre. Lucrecia Borgia en Italia: Rachel en La Habana: Adelita en México. En fin, ambos sexos hay sus lobos y vampiras.

Bien, pasemos al “Sucu-Sucu”. Cuenta la historia que un cubano llamado Felipe Blanco, natural de Isla de Pinos, era colaborador de los españoles, a cuyas autoridades radicadas en Gerona informaba, más bien delataba a todo insurrecto u opositor al régimen, perseguido por sus ideales libertarios y que se ocultaban en cuevas de Isla de Pinos y que los españoles motejaban de “Majases”.

La leyenda nos informa de lo siguiente: “…Felipe Blanco era muy aficionado a las mujeres. Tanto, que los demás pineros no podían hacerse de una hembra porque ya Felicito la había poseído. Por ello nace el chiste de “…los majaes no tienen cueva Felipe Blanco se las tapó”.

Como es natural la primera versión me imagino debe ser la verdadera. La segunda, es el chispazo egocéntrico del hombre, por no querer admitir su decadencia sexual, como de todo otro género.

Como en la historia de toda nación hay hombres que poseen su carácter ambivalente: ayer Felipe Blanco era un “informante” de los españoles.

Eliseo Grenet, de visita en Isla de Pinos, al oír el ritmo “Sucu-Sucu”, baile propio de ese lugar, se inspiró para crear dos canciones con esa cadencia. Murió, según creo recordar, del 47 al 50, relativamente joven, unos 42 años.

Sobre el año 1972, una hermana de Miguel Bosque, gran amigo de nuestra familia desde mi niñez, la única, en una competencia celebrada en Isla de Pinos para escoger la mejor pareja del baile “Sucu-Sucu”, ella y su esposo fueron seleccionados como el Rey y la Reina. Cuando recibieron el galardón ambos contaban 72 años de edad. Ambos fallecieron ya. Se llamaba Julia y él Gustavo. Yo la conocía desde mis (ya bastante lejanos) 10 de edad.

Y, hasta aquí, mi historia… 



4 comentarios:

  1. Muy interesante esta historia sobre el Sucu-Sucu. Que baile cantidad de veces en Nueva Gerona


    Jose Rodriguez
    Miami, Florida

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    1. Un Académico de la Historia de Cuba24 de noviembre de 2015, 8:11

      Emilio J. León fue un escritor polifacético. Cultivó con igual inspiración y sensibilidad la poesía, los estudios etnográficos,el cuento (así, su libro LA FERIA DE LOS GLOBOS) y la crónica testimonial (señaladamente, EL GIGANTE DE PIEDRA, sobre la cruda y cruel realidad de la reclusión en calidad de prisionero político en la fortaleza colonial habanera de La Cabaña).
      En esta ilustradora exposición, León diserta sobre el origen pinero del ritmo, como advera Filiberto Ramírez Corría en su libro "Excerta de una isla mágica o biografía de un latifundio" (Editorial Olimpo, 1959), preparado a partir de entrevistas hechas en 1946 a los ancianos de esa Isla (a la que algún día habrá que devolver su nombre original de "Isla de Pinos").
      En la página 360 de ese libro, se dice que "Según el Maestro Eliseo Grenet, el Sucu-sucu es un ritmo de origen mediterráneo y la mayor parte de las composiciones que se bailan y cantan bajo ese nombre son compases de dos por cuatro, muy medidos, casi monótonos, sin las intercalaciones dramáticas del afro, que son la regla en ambos extremos, oriental y occidental de Cuba, donde vivieron, numerosos, los negros lucumíes..."
      El afamado compositor habanero falleció, efectivamente, a la todavía temprana edad de 57 años, en 1950, cuando el trío de guitarristas y cantantes liderado por Servando Díaz preparaba, junto con el Maestro Grenet, su inclusión en una revista musical a estrenar en el Teatro (y sala de cine) América, en la céntrica calle Galiano de La Habana -enfrentando las objeciones de la Comisión de Ética Radial al doble sentido de índole sexual que se le podía achacar a la letra de este sucu-sucu (aunque lo cierto es que la cuestión objetable del doble sentido sea achacable en todo texto, musical o literario, al grado de malicia mental de quien cree constatarla)-.
      El doctor Waldo Medina, juez y escritor matancero nacido en Cidra en 1900 y fallecido en La Habana en 1986, quien fue colaborador de la revista Bohemia y el diario El Mundo, dio en su día fe de la existencia real de Felipe Blanco, de su residencia en la Isla y su defunción el 2 de junio de 1917, a las cinco y treinta de la tarde, a 87 años de edad.



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  2. Fantastico el Sucu-Sucu y con musica, la verdad que esta pagina cada dia es mejor. Los felicito a los de Pensamiento.



    Jose Toledo
    Miami, Fl.

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  3. me gusto mucho este Sucu=Sucu, por lo a uno a bailar.
    Pedro, el isleno

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