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miércoles, 6 de diciembre de 2017

ACTO DEL PEN CLUB



 En conmemoración del Día de los Derechos Humanos, el PEN Club de Escritores Cubanos en el Exilio ha preparado el panel Cuba: en defensa de una literatura ultrajada, con la participación de tres figuras prominentes de las artes, Ángel Cuadra, Ana Olema y Luis Felipe Rojas. La mesa estará moderada por el periodista Álvaro Alba.
El poeta y ex preso político Ángel Cuadra, expondrá la ponencia Cárcel y poesía, la literatura censurada en 50 años de dictadura. Por su parte, la artista plástica Ana Olema tendrá como tema de su disertación La censura en el arte cubano. Para el cierre, el poeta Luis Felipe Rojas se referirá a laLiteratura censurada en la isla.
La invitación es para el sábado 9, a las 10 a.m., en la West Dade Regional Library, 9445 Coral Way. Entrada gratis.  
Zona de los archivos adjuntos

viernes, 1 de diciembre de 2017

Bienvenido a Pensamiento


Nuestra Colaboradora

 Iliana Fleites-La Salle (Cuba)

Nació en Santa Clara, Las Villas, Cuba, vivió en España y reside en Estados Unidos desde 1972. Desde muy temprana edad se destacó en la escuela por sus escritos y composiciones. Sigue cultivando su afición literaria a través de las diferentes etapas por las que ha pasado. Enseña español, francés e italiano. La mayor parte de sus trabajos literarios son poemas, que han salido publicados en diferentes antologías en Estados Unidos, Argentina y España,  periódicos y revistas. En 1998 resultó ganadora del Primer Premio "Enrique José Varona" en la categoría de Estampas Costumbristas. Se ha destacado como prologuista en libros de renombrados poetas.
Libros publicados en España: Cuando llegue la hora, poemas, cuentos El mono en la azotea.




Acuarelas de Pinturas





Sublime Madeira Beach Florida














Puente al más álla










Paisaje cubano. Este se encuentra decorando la pared de Buenavista Coffee House en Greenwood, SC - regalo de la pintora a los propietarios del establecimiento.

Recordando al Titán de Bronce

Foto tomada de: granma.cu
Antonio Maceo
7 diciembre  de 1896

René León

  Llega el 7 de diciembre, otro aniversario de la muerte del General Antonio Maceo. Cayó el héroe de más de 500 combates,  habiendo participado directamente en 250 de ellos; en esos lances es herido 27 veces, y seguía peleando por su Cuba Libre. Es un día para recordarlo, por sus hazañas, su amor a la patria.
  Hay hombres que nunca se olvidan. El este caso, por el ímpetu y el coraje que siempre demostró ante el enemigo. En la guerra que da comienzo en 1868 y se extiende hasta  1878, recibe 21 heridas; tenía en su cuerpo 26 cicatrices. ¿Se puede olvidar un hombre así?  ! Nunca!
  Antonio de la Caridad Maceo Grajales nace el 14 de junio de 1845, en Majaguabo, San Luis, Santiago de Cuba, hijo de Marcos Maceo y Mariana Grajales Coello. Su niñez la pasa en la finca “La Delicia”, en Majaguabo, San Luis, donde aprende con su padre los secreto del cultivo y el sentido moral de la vida. Su padre también le enseña en el uso de las armas. Aprende las primeras letras en Santiago de Cuba, donde su padre le pagaba clases privadas, ya que,  aunque éste no era rico, poseía  nueve caballerías de tierra. En 1862 con su hermano Justo Regüeiferos administra un pequeño negocio de las cosechas de la finca.
  El 16 de febrero de 1866 se casa en la parroquial de San Luis, con María Magdalena Cabrales y Fernández. En noviembre de 1866, nace su primera hija, María de la Caridad en la finca “La Esperanza”.
  Al dar inicio la guerra de los Diez Años, el 12 de octubre de 1868 se incorpora con su hermano José M. Maceo a un grupo comandado por el capitán Rondón. Los dos hermanos desde el principio de la guerra dan muestra de valor, ganando sus galones combatiendo al ejército español. José muere el 5 de julio de 1896, en el combate de Loma de Gato, cuando ya ostentaba el grado de Mayor General. De los otros hermanos, Miguel Maceo muere en abril de 1874, en el combate a Cascorro. Julio Maceo,  de 16 años cae, en combate el 12 de diciembre de 1870
 Enrique Collazo, en su libro Cuba Heroica, describe a Maceo: “figura atrayente; fornido y bien proporcionado; fisonomía simpática y sonriente, facciones regulares, manos y pies chicos…acostumbraba a hablar bajo y despacio; su trato afable…de joven tuvo sus vicios, el juego y las mujeres; el primero lo perdió, el segundo lo conservó toda la vida; era para con ellas afable y respetuoso”. Así era Antonio Maceo.
  Después de 10 años de duro bregar por la independencia de Cuba, un grupo de seudo revolucionarios decide hacer un pacto con el gobierno español y emprenden negociaciones con las autoridades, en las cuales no se incluían la libertad de Cuba, y la libertad de los esclavos. La Cámara de Representantes, con la protesta de sus miembros, se disuelve. Renuncia el presidente Vicente García, mientras que los generales Máximo Gómez y Gabriel González se excusan. Este grupo se llamó Comité del Centro, que llegó a un acuerdo con el general Martínez Campos el 10 de febrero de 1878, para las condiciones de paz  Este pacto se llamó Convenio de Zanjón.
  El 15 de marzo de 1878 se produce un encuentro en los Mangos de Baraguá: por la parte española, Martínez Campos y su comitiva, de la parte cubana, Antonio Maceo, y sus oficiales. Éstos no podían aceptar las reformas ofrecidas por la parte española, porque en ellas no se reconocía la libertad de los esclavos y la independencia de Cuba. Maceo le informa a Martínez Campos que seguiría batallando por la libertad de Cuba. José L. Franco, en su libro Ruta de Antonio Maceo en el Caribe, dice: “La Protesta de Baraguá tuvo resonancia universal. Los hombres  progresistas de todos los matices comprendieron la enorme significación  histórica de amplia proyección revolucionaria y popular que encerraba el gesto singular de Maceo. La Verdad, periódico cubano de New York, en su edición de 6 de abril de 1878, insertaba, destacándola, una carta comentando la digna insurgencia oriental: “El héroe del día es Maceo, y parece que está reservado a él volver a levantar a Cuba al pináculo de su gloria: esto no lo cree ninguno de los presentados…”
  En carta de Estrada Palma a José Antonio Echeverría, le decía: “La bandera arrojada en el Camagüey a los pies de Martínez Campos  ha sido recogida, antes de ser hollada por el general Maceo”.
  Emilio Roig de Leuchsenring, en su libro La Guerra Libertadora Cubana  de los Treinta Años, dice: “Bien puede afirmarse justamente que en la Revolución de 1868 se funden los dos grandes elementos étnicos que han de integrar la nacionalidad cubana. En ella desaparecen las fronteras que dividían y oponían a cubanos blancos y cubanos negros. Ella los acerca, une e identifica, para siempre ya, en el común ideal de la independencia. Ella los iguala en la lucha contra el despotismo español. El enemigo de blancos y negros es ya uno solo: España”. Y más adelante dice: “La Revolución del 68 es la primera y admirable oportunidad que el cubano de color encuentra para el libre y justo desarrollo de sus capacidades y actividades. Y no solo el de color, también el blanco perteneciente a los estratos más explotados de la sociedad: el pequeño propietario, el sitiero, el guajiro, el arriero, el peón de ganado. Las clases sociales de Cuba, en esa contienda, se acercan y rompen las infranqueables barreras que las separaban y dividían”.   
  Desde el momento de la conclusión de  la guerra en 1878, se dedicó de corazón a la reanudación de los esfuerzos para conseguir la libertad de Cuba. Juntos Antonio Maceo,  Máximo Gómez y José Martí, organizaron la gesta maravillosa de la guerra final contra España.
   Maceo regresa a Cuba, con un grupo de patriotas, en total 22 hombres, en la goleta “Honor”, el 31 de marzo de 1895. Flor Crombet fungía como jefe de la expedición. Desembarcan en Duaba, Baracoa. La goleta “Honor” queda destruida en la costa, y los expedicionarios son perseguidos por las fuerzas españolas durante varios días, hasta llegar a lo que se llamaba territorio cubano. Así prosigue  Maceo su lucha por liberar a Cuba del colonialismo español.
  Se reúne con José Martí, Máximo Gómez y Calixto García, a fin de  preparar los planes de la guerra y organizar la invasión de Oriente a Occidente y llevar la guerra hasta el otro extremo de la isla.
  Cae en combate José Martí en “Dos Ríos”, Oriente. Pero la guerra sigue su curso, nada la detiene. Da comienzo la invasión. Gómez y Maceo le dan al ejército español muestra de una habilidad  en las batallas, que nunca éste pensó encontrar en aquéllos. La invasión va avanzando, hasta que llega a Pinar del Río. Maceo mantiene al ejército español en estado de emergencia; los combates tienen lugar casi a diario. Maceo decide salir de la provincia e ir a La Habana, la que amenaza.
  En la mañana del 7 de diciembre de 1896, Maceo y un grupo de sus compañeros de armas descansaban, y fueron sorprendidos por la guerrilla de Peral, que era una vanguardia de la columna española al mando del comandante Cirujeda, cuando se sintieron unas descargas de fusilerías. El ataque encolerizó a Maceo, Según el Dr. Zertucha (su médico),  en carta al general Máximo Gómez, fechada el 12 de septiembre de 1899. “… ensilló su caballo,  tarea que nunca confió a nadie, y ordenó que buscasen a un corneta que llamara a las fuerzas cubanas a concentrarse para el contraataque. Pero el corneta no apareció y arengó a la tropa diciendo: “!Muchachos, vamos a la carga , que les voy a enseñar a dar machete!”, dirigiéndose con un grupo de oficiales y soldados a repeler el ataque de los españoles. Al tratar de cruzar una cerca de alambre que detenía su avance que se interponía entre ellos, cae Maceo, derribado del caballo por un proyectil que le había penetrado por el lado derecho de la cara, saliendo por la parte izquierda del cuello. Se desplomó del caballo por el lado izquierdo, como herido por un rayo, lanzando su machete hacia delante. El coronel Miró le dijo al coronel Nodarse, “venga a ver esta desgracia”. Zertucha, que era el médico de Maceo, se encontraba a su lado, manchado de sangre, le dijo a Nodarse “!Ay Nodarse! Se acabó la guerra. ¡Vea ese cuadro! ¡Muerto!  (se refería a Maceo). Panchito Gómez Toro, que era su ayudante, hijo del general Máximo Gómez, que no había combatido por encontrarse herido, al conocer la suerte de Maceo, partió solo, con un brazo en cabestrillo y desarmado donde se encontraba el cuerpo de Maceo, resultando blanco fácil del enemigo, siendo herido dos veces y macheteado por los soldados españoles.
  El comandante español Cirujeda nunca sospechó siguiera que Maceo había muerto en San Pedro. Después saldría el Asesino de Weyler, diciendo que había preparado una emboscada a Maceo.
  Al terminar la guerra fueron exhumados los restos de Maceo el 17 de septiembre de 1899. Se nombró una comisión encargada del estudio antropológico de su esqueleto, formada por tres médicos eminentes: los doctores Luis Montané Dardé, Carlos de la Torre Huerta y José R. Montalvo Covarrubias, todos ellos fundadores de la Sociedad Antropológica de la Isla de Cuba. El informe que emitió la comisión sobre la observación del cráneo de Maceo destacó, en primer lugar, los caracteres antropológicos que integran a Maceo como el arquetipo de negro, en particular las  proporciones de los huesos largos del esqueleto. En segundo lugar, que sin embargo se aproxima más a la raza blanca, la iguala, y aún la supera por la conformación general de la cabeza, por el peso probable del encéfalo, por la capacidad craneana, dictamen puede emitirse en nombre definitivamente  en nombre de la Antropología. Finalmente,  que dada la raza a que pertenecía y el medio en el cual ejercitó y desarrollo sus actividades, Antonio Maceo, puede con perfecto derecho ser considerado como un Hombre Realmente Superior.
  Tenemos que recordar al General Antonio Maceo y Grajales, el TITÁN DE BRONCE, ES UN DEBER DE TODOS LOS CUBANOS.


Nino Show ( Sr. Javier Guevara Cabanillas ) nos presenta en su voz, el poema de amor ¨Como me duele tu ausencia¨


Kitten Attack!!!


MALECON DE LA HABANA – OBRAS DE DRENAJE

17JuevesEne 2013


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Zona Catedral de La Habana y Paseo de Valdés.
Lo prometido es deuda y les publico unas imágenes en que se puede percibir la complejidad de las obras de drenaje y toda la tecnología constructiva aplicada en el tramo de la “Catedral “y el “Paseo de Valdés” para la ampliación del terreno y la construcción del Malecón. Sorprendente si sabemos que su ejecución comenzó en 1927…
En las fotos inferiores a la derecha puede observarse la magnitud y la escala de las piezas, fundidas en hormigón, utilizadas para el drenaje y cimentación del área robada al mar. Si han visto las publicaciones anteriores, reconocerán, en el fondo, el comienzo de la calle Empedrado y alguno de los edificios que aún permanecen en la zona.

Hoy, más de 90 años después, aún permanece firme la autopista que bordea el Malecón. Los fuertes huracanes han podido dañar parte de sus muros, pero la vía nunca se ha visto estructuralmente afectada.
Lo hicieron muy bien. ¡con ganas!
Zilia


CUBA en la memoria

~ por Derubín Jácome       

CUBA en la memoria

HABANA – MAPA 1743

Publicado por Derubín Jácome
En esta publicación no les haré comentarios sobre La Habana de esta época. Solamente les publico este curioso mapa de 1743, que resulta interesante pues podemos observar e imaginarnos cómo fue nuestra capital a mediados del siglo XVIII. De muchas de las construcciones que aparecen ya les he comentado, aunque no de todas, pero les prometo que lo haré.
HABANA –MAPA 1743


Si son interesados y curiosos, utilizando la misma “leyenda” que incluyo y ampliando el mapa, podrán encontrar muchas de las edificaciones que conocen y que aún permanecen luchando contra el tiempo, conformándose de este modo una mejor idea de lo que fue esta Habana Intramuros.

Si disponen de algún tiempo para hacerlo, les aseguro que resulta entretenido. Es casi como un juego, con la ventaja de que también se aprende algo. Que lo disfruten.
CUBA EN LA MEMORIA 21/12/2014      


EL MALECÓN – ANTES Y DESPUES

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Aunque las fotos no tienen buena calidad, en la superior se puede observar lo que era la costa del litoral habanero antes de realizarse las obras del Malecón. Tenía razón Eduardo Tella cuando las describía como “Una costa rocosa, llena de inmundicias, con un sin número de zanjas abiertas en las rocas“…etc.
La foto es de 1900 y la inferior es posterior a la realización de las primeras obras del Malecón. En ambas también podemos observar que el Vedado aún no era la ciudad que todos conocimos.
La comparación es suficiente…

MALECON DE LA HABANA Comienzo de la callle Empedrado.. la “pescadería”


Posted by  in CUBA EN LA MEMORIAUrbanismo y Arquitectura 
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Antes de salir del tema de estas últimas publicaciones y para tener una idea más completa de cómo fue la zona de los márgenes de la bahía cercanos a la Catedral de la Habana, les ilustro con algunas imágenes del comienzo de la calle Empedrado a finales del siglo XIX, posiblemente de 1898, donde existió una de las primeras pescaderías de La Habana, la que posteriormente desapareció en una primera remodelación de la zona a comienzos del siglo XX.
La “pescadería” es la construcción de portal con columnas cuadradas que aparece a la derecha de la primera foto superior. Como es de suponer, los barcos con la pesca podían llegar hasta muy cerca de la misma, como se evidencia el mapa de La Habana, de comienzos del XX.

En la foto superior derecha, de 1909, vemos el mismo punto de vista pero sin la “pescadería”.
En la foto inferior derecha, observamos la “pescadería” desde una calle lateral y mirando hacia Empedrado (edificios al fondo). Esta foto fue obsequio de un gran amigo, coleccionista y buen conocedor de nuestra historia.
En la próxima publicación, como ya prometí, algunas imágenes de la ingeniería aplicada para la transformación y ampliación de esta zona hacia los márgenes de la bahía. Valen la pena.

EL MALECON DE LA HABANA


Posted by  in CUBA EN LA MEMORIACuriosidadesUrbanismo y Arquitectura
La curiosidad del cubano.
La construcción del Malecón habanero requiere de una o varias publicaciones especiales, pero llevo varios días agotándoles la paciencia con textos extensos y llenos de información, que aunque interesante y resumida, puede cansar…
Así que esta publicación es solo para destacar algo de nuestro carácter: la curiosidad del cubano. Aunque la foto superior no es de muy buena calidad (1901), se puede observar como los habaneros caminaban por el muro construido aún sin haberse rellenado la parte robada a la bahía. Todos querían ver por sus propios ojos lo que estaba sucediendo en la ciudad, el mapa estaba cambiando y querían ser testigos.. Lo que también sentaba precedente. El malecón se convertía en un lugar social de paseos, encuentros, romances…. lo que perdura hasta la actualidad.
La fotos inferiores son del año 1928 y se puede observar toda el área que se rellenó para poder tener ese maravilloso y único malecón que nos llena de orgullo y nos trae tantos y tantos recuerdos. En evidente la magnitud de la obra. Pero de eso ya les comentaré en otro momento…
Solo unos datos para ubicarla en el tiempo..
El comienzo de su construcción se remonta a los inicios mismos del siglo XX, en 1901 durante el gobierno provisional norteamericano en la isla.

El primer trayecto 1901-1902 abarcó desde el Paseo del Prado hasta la calle Crespo.
El segundo tramo 1902-1921 y se extendía hasta el Monumento al Maine.
El tercer tramo que duró hasta los años 30 terminaba en la Avenida de los Presidentes, y el cuarto tramo y final 1948–1952 culminaba el malecón en la desembocadura del río Almendares.

Su construcción se fue realizando por etapas sucesivas y duró cerca de cincuenta años. Ya cumplió 110 años y ahí está

MALECON DE LA HABANA – 1928 -NUEVO ALINEAMIENTO




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Continúo sobre el Malecón de La Habana, en la zona del Castillo de la Real Fuerza y la Catedral. El interés mostrado por los asiduos a la página, me lleva a romper mi “tradición” de variar de tema, en cada publicación, para hacerla más atractiva a sus lectores.
Pero es que, esta obra realizada en 1928, merece que nos detengamos un poco más sobre ella. No niego que el material fotográfico del que dispongo también me provoca a hacerlo. Por sus notas y correos soy consciente de que tampoco son del conocimiento de la mayoría. Es justo mi interés con esta página de que no olvidemos el gran país que tenemos, porque es y continuará siendo nuestro… y está por siempre en nuestra memoria.
Sólo dos imágenes que nos evidencian la magnitud del proyecto realizado. En la imagen superior se puede observar el nuevo alineamiento del malecón y que fue realizado a partir de 1927. Se destaca la zona de La Catedral y el Paseo de Valdés.

Happy Family

CARDENAS, CIUDAD BANDERA

Tomada de:  TodoColección

Por:   Don Jorge Méndez Jener

[Resulta posible difundir la siguiente disquisición sobre la ciudad de Cárdenas gracias al conocimiento que de la misma hemos tenido por cortesía de Don Jorge Méndez Jener, distinguido y culto profesional cubano radicado desde hace muchos años en España, el mejor ornato de cuya personalidad es su natural modestia complementada por un carácter abierto y un trato afectuoso –derivados de su ejemplar formación humana revelada en su ejecutoria personal y social como cristiano practicante-]

CARDENAS, CIUDAD BANDERA [El 19 de mayo de 1850, el general venezolano Narciso López desembarcó en Cardenas con 600 expedicionarios, esperando lograr la independencia de Cuba, portando la que sería tomada en la Asamblea de Guáimaro del 10 de abril de 1869 como la enseña nacional de Cuba, por lo que a Cárdenas se le conoce también con el nombre de Ciudad Bandera]


El territorio que actualmente ocupa el municipio de Cárdenas no constituyó uno de los puntos de interés inmediato para los conquistadores europeos, llegados a Cuba en las primeras décadas del siglo XVI. No obstante, la costa cardenense fue recorrida y reconocida durante el bojeo realizado por Sebastián de Ocampo, en 1509, y como parte de la empresa colonizadora de la Isla, emprendida entre 1511 y 1513 por Diego Velásquez con la ayuda de Pánfilo de Narváez.

Las primeras haciendas notables en esta jurisdicción se establecieron en Guamutas, cerca de Hato Nuevo (hoy Martí) y en San Antón de la Anegada, dedicadas especialmente al corte de maderas para los galeones de la marina española. La madera era abundante y de superior calidad. En ella se labraron los delicadísimos trabajos de ebanistería que se admiran en el monasterio, templo y palacio de “El Escorial”, cerca de Madrid, una de las obras cumbres de la arquitectura mundial.

El territorio que comprende la ciudad de Cárdenas y sus próximos alrededores fue otorgado a Don Diego de Sotolongo el 14 de Junio de 1709 por el Cabildo de La Habana debido a las influencias de su Procurador General Don Mateo de Cárdenas, y se le denominó oficialmente “Corral de San Juan de las Ciegas y Cárdenas”.

La petición al Gobernador General de la Isla, Don Dionisio Vives para la fundación del pueblo de Cárdenas, fuertemente respaldada por el cubano Don Claudio Martínez de Pinillos Conde de Villanueva, y por el Exmo. Sr. Don José María Calvo O’Farril, Marqués de Villalba, más tarde Regidor de La Habana, fué favorablemente despachada, el 17 de Enero de l827, a pesar de una pequeña oposición de algunos elementos interesados por Matanzas.

Vencidas las dificultades y cumplidos los expedientes de trámite se reunieron el 8 de Marzo del año 1828. En aquella reunión quedaron aprobados los planos de las calles rectiníneas, las manzanas y solares respectivos, la ubicación de los edificios públicos, iglesia y ayuntamiento. Al fundarse el pueblo de Cárdenas se le bautizó simplemente “San Juan de Dios de Cárdenas”.

La primera calle se llamó CALVO por el propietario José María Calvo; la segunda RUIZ por el hacendado Miguel Ruiz; la tercera AYLLÓN por el Gobernador de Matanzas Cecilio Ayllón; la cuarta VIVES por el Gobernador General Dionisio Vives; la quinta LABORDE por el Jefe de la zona marítima Angel Laborde; y las otras como Jénez, Cossío, Pinillos, Aranguren, Jerez, Franceses o Princesa, Obispo Espada, en recuerdo de otros tantos personajes de la época.

La plaza principal recibió el nombre de “Fernando Séptimo” por así llamarse el monarca reinante; más tarde se la bautizó con el nombre de “Parque de Colón”, así como la calle de Vives se llamó “Calle Real”, más tarde “Avenida de la Independencia” y “Avenida de Céspedes”, en recuerdo del padre de la patria Carlos Manuel de Céspedes.. pero todos le llaman Calle Real.

No se comienzan las gestiones para la construcción de la Parroquia de Cárdenas hasta el 1835. En 1843 la Junta de Fomento de la Habana rechaza unos planos presentados para la fabricación del templo, por creerlo pequeño en vista de la grandeza que iba alcanzando Cárdenas. Reunida gran parte de los materiales y del dinero necesario, se procedió a la bendición y colocación de la primera piedra el 6 de Junio, 1844.

A Cárdenas se le conoce también con el nombre de “Ciudad Bandera”, ya que en mayo de 1851 desembarcó el general Narciso López portando la que sería tomada en la Asamblea de Guáimaro del 10 de abril de 1869 como la enseña nacional de Cuba.

E1 17 de Febrero de 1867 publicaba la Gaceta Oficial de La Habana una Real Orden en que se eleva a la enaltecedora categoría de “Ciudad” a la que hasta entonces era la Villa de Cárdenas. En 1899 era Cárdenas la sexta ciudad de Cuba, con una población de cerca de 22,000 habitantes, pero su crecimiento durante el periodo republicano fue más lento. En 1953 era de 44 000 habitantes. Durante los últimos años de la república, Cárdenas retuvo su posición como ciudad industrial y comercial y fue puerto de embarque de veinte centrales.

Llamada también “Capital de las Primicias” cuenta dentro de su historia con la existencia de más de cien primicias, entre las cuales destacamos:

1585. Se funda por la familia Recio, con varios hatos y corrales ubicados en la zona de Cárdenas, el primer Mayorazgo Cubano y hasta donde se sabe, el primero de América Latina.
1847. Se funda por el sabio naturalista alemán Juan Cristóbal Gundlach, en las inmediaciones de Cárdenas, el primer Museo de Historia Natural de Cuba.
1850, 19 de mayo. Se iza por el General Narciso López y sus hombres, por primera vez en Cuba, en el Edificio La Dominica, la Bandera Cubana.
1862, 26 de diciembre. Se inaugura por Gertrudis Gómez de Avellaneda, su esposo y otras autoridades coloniales la primera estatua al Almirante Cristóbal Colón develada, pública y solemnemente, en América Latina.
1882. Se funda en la Ciudad el primer colegio Médico – Farmacéutico de la Isla.
1889, 7 de septiembre. Se inaugura el primer servicio público de alumbrado eléctrico de Cuba.
1884, Mayo. Comienza a funcionar en Cárdenas la primera Refinería de Azúcar que funcionó en el país.
1894, 25 de noviembre. Se establece en la Ciudad por el Dr. Fernando Méndez Capote la primera Clínica Ginecológica cubana.
1900, 22 de abril. Se inaugura en Cárdenas el primer Mausoleo dedicado a los Mártires de la Guerra de Independencia construido en Cuba en una plaza pública.
1918, 20 de mayo. Se inaugura en Cárdenas, para albergar las colecciones del Museo y Biblioteca Pública de la ciudad, el primer edificio construido para Museo en el país.
1936. La cardenense Rosa Amelia Toledo se convierte en la primera mujer en ocupar un cargo de concejal en Cuba.
1945 se realizan todas las pruebas requeridas para la obtención de la certificación y licencia otorgada por la Federación de Aeronáutica de Cuba al primer Planeador diseñado y construido en Cuba.

Cardenenses destacados son muchos, pero baste mencionar nombres como los doctores Domingo y Fernando Méndez Capote, el historiador Oscar M. de Rojas, los intelectuales Emilio Bobadilla (el famoso Fray Candil de Las polémicas), en el arte Conrado Massaguer o Armando Maribona o Carlos Miguel de Céspedes que llegó a vicepresidente de la República.

Imposible resumir en un publicación toda la grandeza que guarda la historia de esta ciudad, por algunos llamada: la Barcelona de Cuba.

Algunas medidas del bando del "buen gobierno" de La Habana de 1792, durante el gobernador don Luis de Las Casas


René León

El bando del "buen gobierno" que organizó el gobernador don Luis de Las Casas en 1792, fue motivado especialmente para mantener limpieza y orden en la ciudad que cada día crecía más. Mantener buenas costumbres, religión , distinción racial y social; multas para las personas transgresores. Las personas que se declaraban insolventes fueron obligados a trabajar en las construcciones públicas. Las medidas tenían diferentes regulaciones para su mantenimiento. Algunas de ellas eran:
  Respeto a la religión. Obligaban a todos los habitantes a arrodillarse en la calle al paso del Santísimo Sacramento, a los dueños de negros bozales a instruirlos en el conocimiento de Dios, condenaban la blasfemia y prohibían el trabajo y la venta de mercancías los domingos y días festivos.
  Regulaciones a las manifestaciones "africanas" de los negros y mulatos libres. Cinco artículos ordeno sobre las prácticas de los negros agrupados en "cabildos", o grupo separado para evitar las peleas de grupo o nacionalidad. Prohibió terminantemente a los negros de Guinea erigir altares a los santos católicos, para evitar su profanación. Prohibición de trasladar los cadáveres de sus miembros a sus locales, para bailar en torno de ellos, profiriendo lamentaciones según la costumbres de sus tierras. Se limitaban los bailes en los cabildos de los días festivos, de 10 a 12 y de 15 a 20 horas, prohibición de vender comida y bebida, y de salir por las calles como se llamaban "en cuerpo de nación con bandera" Prohibición el divertirse tocando sus instrumentos.

  Para evitar la mendicidad en las calles, se prohibía terminantemente, sólo a aquellos que tuvieran una licencia firmada por el propio gobernador. A las mujeres de 7 a 25 años "a fin de hacerlas recoger en casas de personas honestas donde sirvan y se eduquen mientras se forma en la ciudad un hospicio o casa pública de recolección". Se prohibía las casas de prostitutas. Se anima a los padres de enseñar los hijos un oficio honesto. Otra de las medidas, conforme a la Real Cédula de vagos, era destinar a los jóvenes sin oficio al servicio de las Armas o al del Arsenal.
  Sobre el juego fueron preparados siete artículos, entre ellos uno que multaba a todos aquellos que mantuvieron juego oculto en las casas. Sólo se permitía el juego de truco y billar, donde aparte de jugar se divertían las damas que iban a ellos.
  Se limitaron las armas de fuego, puñales, griferos, navajas, daga, cuchillo de punta y otras. El decía era la mejor manera de mantener el orden en la ciudad.
Estos y muchos más fueron preparados en el gobierno de don Luis de Las Casas, en su conocido bando de buen gobierno de 1792.