El autotitulado: Mensaje a García y el Teniente Andrew S. Rowan


Por: René  León

  El autotitulado “Mensaje a García” fue una creación de Elbert Hubbard (1856-1915) más conocido por “Era Elbertus”. Tenía una imprenta y publicaba una gaceta que se llamaba “Phillistine”, que fue donde se publicó por primera vez dicho “Mensaje a García”, que después de más de 113 años sigue de moda. Donde el autor relata el viaje de Rowan para conseguir hablar con el Lugarteniente General Calixto García. Como es natural, este relato más bien parece tomado de una novela, donde el autor presenta la perseverancia y el valor de Rowan en su misión. Pero omite como se pudieron encontrar los dos hombres, ni la ayuda que las fuerzas cubanas le prestaron. El valor de Rowan fue cuando el Presidente McKinley lo manda a buscar y le encarga la misión, no hizo pregunta y dio comienzo a la misión encargada.

  Vamos a ver quien era Rowan. Oficial del ejército de los Estados Unidos, graduado de West Point en 1881. Declarado héroe durante la guerra Hispano-Cubana-Americana, por sus servicios prestados. Era miembro de la Oficina de Inteligencia del Ejército, donde sólo en aquellos momentos trabajaban cinco oficiales. Su misión en su viaje a Cuba consistía en entregar al general Calixto García el mensaje del Presidente McKinley, que le fue entregado por el Secretario de Guerra americano, Alger, donde se solicitaba la cooperación y ayuda del ejército cubano, lo cual accede García. En su expediente aparece día de la acción , Mayo 1898. Pero para llegar a Cuba Rowan necesito la ayuda de oficiales cubanos fuera de Cuba,  sólo menciona el nombre de varios oficiales que lo ayudaron llegar a las costas cubanas, olvidando muchas referencias de su viaje. Lo que más duele es que los miembros de la Delegación Cubana en Nueva York, no lo desmintieron y omitieron decir de la ayuda de oficiales cubanos en su entrada y salida de Cuba. Eso fue una bajeza por parte de ellos de no reconocer la ayuda de nuestros oficiales en la manigua, mientras ellos estaban de lo más tranquilo en Nueva York.

El General Calixto Garía Iñiguez 
a la derecha del General William Ludlow
  Rowan desembarca en Jamaica, donde se encuentra con Gervasio Savio, comandante del ejército cubano, y se compromete llevarlo a Cuba, siempre y cuando Estrada Palma de un salvoconducto y se le exige el pago del viaje para constancia, esta parte no la menciona Rowan al llegar de regreso a Estados Unidos. Savio deja a Rowan en la Ensenada de Mora, donde le aguardan oficiales mambises y tropas del general Salvador Hernández Río, jefe de la división de Manzanillo, y lo conduce a la Sierra Maestra, se encuentra con la tropa de Eugenio Leopoldo Fernández Barrot, quién lo escolta hasta Bayamo, que había sido tomada por García. En ese momento la colaboración entre los norteamericanos y fuerzas cubanas estaba firmada.  El general García se reúne con Rowan  le explica  la necesidad  de armamentos y municiones del ejército y le sugiere que sería de gran ayuda para ellos tener equipos militares americanos. También participan en la reunión el general Collazo,  coronel Hernández y el doctor Vieta, y le explican otras necesidades para las fuerzas mambisas. García lo invita esa noche a una fiesta organizada por las familias criollas para celebrar la toma de Bayamo. Como es natural él no menciona nada de esto.  Enrique Collazo, en su libro Cuba Heroica, dice: “Ocupado Bayamo el 27 de abril de 1898 el General (Calixto García) pone allí su Cuartel General, y el primero de mayo recibe al teniente Rowan, del Ejército americano, enviado por el Secretario de la Guerra de los Estados Unidos y por el general Miles, general en jefe del Ejército americano. Sale por Manatí el oficial americano, acompañado del general Enrique Collazo, comisionado por el general García.” Regresa el 2 de mayo junto con él lo acompañan el general Enrique Collazo, el coronel Carlos Hernández, y el teniente coronel Gonzalo García Vieta a los Estados Unidos. Según Collazo en el mismo libro, dice: “El 6 de julio se recibía en Bijarú la contestación  del general Miles, que trajo el teniente coronel Charles Hernández, quedaba hecha la combinación con las fuerzas americanas que debían llegar.”

  Ante de dar comienzo la guerra de Estados Unidos contra España, el gobierno americano hizo caso omiso de las fuerzas cubanas, pero cuando necesitó sus servicios evito comprometerse con los cubanos, eso si trato de sembrar la discordia entre Máximo Gómez y Calixto García y los otros jefes. Emilio Roig de Leuchsenring, dice al respecto: “Muy de lamentar es que el desconocimiento de nuestra historia o la incomprensión de la misma, produzca el encumbramiento de figuras incoloras, como la de Rowan, cuyo viaje a Cuba está muy lejos de merecer el calificativo de hazaña, ya que no ofreció para él peligros ni contratiempos, pues lo llevó a cabo porque dispuso de la compañía y custodia de miembros del Ejército Libertador quienes diariamente hacían idéntico recorrido que el que hizo el mensajero de McKinley”.

  El que hoy muchos cubanos crean la historia del “Mensaje a García” de Rowan como verdadera, da muestra de falta de conocimiento de nuestra historia, y de nuestros valores. Herminio Portell Vilá, dice: “el propósito disolvente y perturbador de la misión de Rowan no se logró, porque tanto el Gobierno cubano como los generales Gómez y García procedieron con exquisito tacto y elevado patriotismo”. Otra muestra de tratar de dividir a los cubanos fue que el Almirante Sampson se puso en contacto con el mayor general Máximo Gómez, con la sola idea de desconocer oficialmente al Gobierno de la República de Cuba en Armas.

Teniente Andrew S. Rowan
Foto tomado de Latin American Studies.org
  El caos y la anarquía fueron los que llevaron la entrada de Estados Unidos en guerra contra España y así robarle a nuestras fuerzas la victoria final.  Los mismos españoles fueron los responsables de lo pasado. Los desórdenes en las calles de La Habana el 12 de enero de 1898, provocados por los cobardes voluntarios y elementos reaccionarios españoles que protestaron por la partida del Asesino de Valeriano Weyler y que se oponían a los autonomistas. El envío del acorazado norteamericano Maine al puerto de La Habana, en cuyo puerto ancló el 25 de enero de 1898.  La publicación en el “New York Journal” , el 8 de febrero, y en otros periódicos de Estados Unidos de una carta del ministro de España en Washington, Dupuy de Lome, a José Canaleja, escrita en diciembre de 1897 y que le fue sustraída en el hotel “Inglaterra” de La Habana, durante su estancia en la ciudad, por el joven cubano Gustavo Escoto, quien la entregó a la Delegación Cubana en Nueva York, siendo enviado el original al presidente McKinley, donde se le ridiculizaba. La voladura del Maine, el 15 de febrero, ocasionando 260 muertos, más heridos, del que fueron acusados los cubanos, según Portell Vilá, los responsables de estas acusaciones fue  Edwin F. Atkins, “calumniador, malvado, ejemplar típico del hombre dominado por las malas pasiones del odio, la avaricia y la falta de gratitud”. Al grito de Remember the Maine se inicia la guerra contra España. El ministro norteamericano en Madrid, Woodford  hace entrega de una nota de protesta, donde dice: “que la pérdida  del Maine no fue debida a la culpa o descuido de sus oficiales o tripulantes sino a la explosión de una mina submarina debajo del fondo del buque”.   

  El “Mensaje a García” ha sobrepasado más de 100 millones de publicaciones desde aquellos días hasta la fecha, traducido a más de 20 idiomas. Una película donde aparecía Rowan en Cuba, por los años 30 o 40, donde aparecían como participantes, John Boles, como Rowan, Wallace Berry y Barbara Stanwyck.

Así es la vida.
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6 comentarios:

  1. La Historia esta llena de mentiras y falsedad que pintan personas como el americano periodista que escribio la aevntura de Rowan, como si fuera un heroe, como es natural era americano. Pero no mencionan la verdad de lo que hicieron los rebeldes cubanos. Pero lo que es triste que los principales hombres del gobierno de Cuba en New York, no dijeran nada, eso es cobardia, para quedar bien con Estados unidos. Lo que pasa es que siempre es asi.
    Felicito al senor Leon por esta historia.

    Felix Ramos Garcia
    Greensboro, NC

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  2. En la Internet se vende lo escrito por el periodista americxano, creo en $15.oo, contando el heroismo de Rowan.Pero buen senor no dice nada de que Rowan con cubanos que operaban en Cayo Hueso, vajo a Jamaica, y alli li llevaron a las costas cubanas. Alli las patrullas mambises lo llevaron a Garcia, sin que el senor Rowan, se enfrentara con los espanoles, porque Oriente el ejercito cubano lo controlaba. Hablo con el General Garcia, y al regresar los mismos cubanos lo embarcaron en un bote a Nassau, y de alli los mismos cubanos lo dejaron en Estados Unidos. Apareciendo como un heroe sin mencionar la ayuda militar de los cubanos. Esos es una Cobardia. Al pasar los anos, ya retirado conto su version donde hablo de la ayuda de los cubanos. Ya habian pasado mas de 25 anos. La verdad es dura saberla y mas al pasar los anos. Fue una traicion y cobardia del gobierno provicional en New York cubano, de no decir la verdad. Como se vio despues de la Republica, todos se volvieron unos huele fondillo de los Americanos. Mi familiares fueron a la guerra de 1868-1878, y mas tarde los que quedaban vivos, pelearon del 1895-1898. Ellos si hicieron la palabra de honor "Patria y Libertad" Murieron muchos , el padre de mi padre peleo, perdio la mano derecha, mi padre volvio a trabajar trabajar lo que con trabajo fue levantando mi abuelo, peleo por una Cuba libre. Es bueno leer estas cosas y ver la maldad de los hombres.

    Antonio (el Martiano)
    Miami, Fl.

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  3. Muy interesante este articulo. Lei en la internet el mensaje original a Garcia, y el viaje de Rowan. Era imposible para el oficial americano haber dado el viaje sin ayuda por las montanas de Cuba. Los americanos lo creen todo, cuando se lo pintan del color de que quieren ver las cosas. Por eso se cometen tantos errores.

    Susan Garcia
    Hialeah,Fl

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  4. Muy interesante este escrito del senor Leon, cada dia uno aprende mas. Las mentiras que siempre le dicen a uno cuando es pequeno, hay que esperar ser viejo, para saber la verdad. Los americanos le robaron el triunfo a los mambises en su guerra contra Espana. El que lee lo escrito por el autor americano, lleno de falsedades.

    Urbano Garcia
    Miami, Florida

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  5. He leido con atencion el Mensaje a Garcia, de que tanto se hablo, pero como fue de verdad. Pero la historia siempre la cuenta el que gana. Los que representaban al gobierno cubano en New York, no dijeron nada, para no ofender al gobierno americano, y dejaron que la historia escrita por el periodista americano corriera por el mundo. Al pasar los anos Rowan la conto a su manera, pero alejandose de la verdad. Los gobiernos de Cuba desde 1902, nunca dijeron como fue. Ahora este historiador Rene Leon, no las cuenta tal como fue, cosa que nos alegra saber la valentia de nuestros oficiales y soldados en la manigua de llevar al oficial RowaN a ver a Garcia. Yo en mi nombre le doy las gracias por escribirla, es tarde pero no importa.

    Heriberto Garcia
    Atlanta, Ga.










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  6. Más allá de la polémica y de las opiniones llenas de patriótica indignación, me parece que quienes así piensan, o no han leído bien el artículo de Hubbard, o han leído una mala traducción o de plano, no entienden su contexto. Como primer punto, se trata de un ensayo, no de un reportaje; en otras palabras, es un texto DE OPINIÓN, no tanto periodístico. Dos: Desde los primeros párrafos, Hubbard establece claramente "No es objeto de este artículo la narración detallada del episodio..." el énfasis del autor no está en el "heroísmo" de Rowan, quien no es un guerrero temerario ni un espía ni nada por el estilo. Pensar que se subraya el cumplimiento de la misión per se, a costa del -ese sí- heroísmo de los cubanos a quienes sin duda recurrió el oficial de marras para entregar el dichoso mensaje es en mi opinión, no comprender la intención ni el alcance del texto. Hubbard recalca la ACTITUD de Rowan, más que cualquier otra cosa: un hombre que no busca pretextos para no cumplir las encomiendas que recibe de sus superiores. Nada más... pero nada menos. ¿O acaso somos tan puntillosos como para decirle a un familiar "qué injusto eres al platicarnos de tu viaje a Roma y no tomar en consideración a todos los italianos que lo hicieron posible, como el taxista que te llevó al hotel, la camarera que limpió tu habitación, el guía de turistas que te acompañó durante tus paseos..." Por favor, es intrínseco para cualquier persona con dos dedos de frente, que hubo multitud de cubanos que coadyuvaron a la misión de Rowan, entiéndase como tal la entrega de la carta porque ya leo entre los comentarios anteriores, que parte de la misión era sembrar la discordia entre cubanos -cosa nada extraña viniendo del gobierno americano- pero en todo caso, tampoco tiene que ver con el propósito del texto de Hubbard. Rowan no es valor, ni heroísmo, ni temeridad, ni patriotismo ni espíritu ni nada de esas cosas. Más que un soldado es un mero empleado diligente y eficaz. Nada más. Pero nada menos.

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