lunes, 1 de abril de 2013
QUIMERA
Mario Andino
Tuvieran palabras
cadencia de lluvia
en atardeceres,
tener de sus gotas
aquel muelle volar,
compás de lluvias
en aquel grácil fluir.
Tuvieran palabras
el mágico rapto
de su tintinear.
gozar el efluvio
en ritmos sutiles,
captar en versos
su arcano confín
Gabriela Mistral
Por:
Mario Andino
Gabriela
Mistral (Lucila Godoy Alcayaga) 1899-1957 usó el nombre del Arcángel Gabriel y
del poeta francés Frederic Mistral, para sus obras. De familia modesta y tímida
por su pobreza ganó, muy joven, concursos poéticos en el norte de Chile.
Con sus
primeros libros publicados y auspiciada por el Presidente de Chile, entonces
don Pedro Aguirre Cerda, logró destacarse por sus poemas acerca de niños
desvalidos, la maternidad y la tristeza amorosa y ganó la difusión mundial de sus libros, en especial,
después de haber ganado el Premio Nobel de Literatura en 1945. De presencia
hombruna y hablar directo, se hizo de críticos que la criticaron por su
poesía básicamente sencilla aunque conmovedora. Fue nombrada profesora primaria
por la vastedad de sus lecturas y por una expresión educada en vista de una
cultura lograda personalmente. Sus poemas se hicieron conocidos en América del
Sur y España y sus libros fueron publicados en diversos volúmenes y traducidos
a varios idiomas extranjeros. Fue embajadora en varios países del mundo al
representar a Chile. Su obra fue difundida por medio de la inclusión de sus
poemas en los libros escolares de lectura, revistas literarias y antologías.
Viajó por casi todos los países del mundo para dar a conocer la literatura Hispanoamericana y sus libros también editados en Estados Unidos, incluyendo también traducciones al inglés. Sus campañas cerca de difundir la literatura nativa marcaron un avance notable al dar a conocer a escritores hispanohablantes y sus obras. Existen diversos libros acerca de su obra literaria y su personalidad cultural, la nombraron profesora de literatura en universidades de la América hispana, Estados Unidos, Puerto Rico y Europa. Gabriela Mistral se ausentó de Chile por varios años, especialmente por críticos que la acusaron de lesbianismo y por su apariencia varonil. Gabriela no se casó y adoptó a un sobrino a quien bautizó de "Yin-Yin'". Su obra aún se publica y es incluida en antologías de hoy, Su éxito literario abrió las puertas para la consagración de varias otras poetisas hispanoamericanas. Su poética fue conservada en grabaciones electrónicas realizadas por ella misma y hasta existen volúmenes literarios con sus conferencias y lecturas poemáticas, con su propia voz. Su fama alcanzó hitos mundiales y es considerada una de las escritoras más ilustres de nuestra cultura. Sus libros incluyen "Desolación", "Ternura", "Tala" y "Lagar". Escribió, además, poemas en prosa, ensayos y correspondencia variada.
Viajó por casi todos los países del mundo para dar a conocer la literatura Hispanoamericana y sus libros también editados en Estados Unidos, incluyendo también traducciones al inglés. Sus campañas cerca de difundir la literatura nativa marcaron un avance notable al dar a conocer a escritores hispanohablantes y sus obras. Existen diversos libros acerca de su obra literaria y su personalidad cultural, la nombraron profesora de literatura en universidades de la América hispana, Estados Unidos, Puerto Rico y Europa. Gabriela Mistral se ausentó de Chile por varios años, especialmente por críticos que la acusaron de lesbianismo y por su apariencia varonil. Gabriela no se casó y adoptó a un sobrino a quien bautizó de "Yin-Yin'". Su obra aún se publica y es incluida en antologías de hoy, Su éxito literario abrió las puertas para la consagración de varias otras poetisas hispanoamericanas. Su poética fue conservada en grabaciones electrónicas realizadas por ella misma y hasta existen volúmenes literarios con sus conferencias y lecturas poemáticas, con su propia voz. Su fama alcanzó hitos mundiales y es considerada una de las escritoras más ilustres de nuestra cultura. Sus libros incluyen "Desolación", "Ternura", "Tala" y "Lagar". Escribió, además, poemas en prosa, ensayos y correspondencia variada.
YO NO TENGO
SOLEDAD:
"Es la noche desamparo/ de las tierras hasta el
mar/ Pero yo la que te mece /¡ya no tengo soledad! / Es el cielo desamparo/
pues la luna cae al mar/ Pero yo la que te estrecha, ¡ya no tengo soledad/ Es
el mundo desamparo/ toda carne triste va/ Pero yo la que te oprime, ¡ya no
tengo soledad!"
miércoles, 13 de marzo de 2013
AMOR UNIVERSAL
Por:
Leonora Acuña de Marmolejo
Lenguaje del alma, lenguaje intangible,
lenguaje elocuente que va por el cosmos
con alas
celestes, alas de Pegaso
pregonando al cielo su mágica voz,
de fuerza
invencible: su nombre es AMOR!
Es un dios latente, críptico, arbitrario,
feraz,
invasivo, loco, omnipresente;
mas salvando al
hombre, omnímodo va,
borrando
fronteras, abriendo senderos
y olvidando
ofensas para dar perdón
uniendo a los
hombres en una divina,
global
convivencia, fraterna y feliz.
¡Amor es la fuerza que
llama a igualdad,
fuerza omnipotente que invoca justicia
que invoca armonía, libertad y paz
en una sagrada unidad mundial!
Se quedó sin plumas y cacareando

La ciudad de Morón, en la costa Norte de la
provincia de Ciego de Ávila, es representada por la escultura de un enorme
gallo. Pero otros muchos valores guarda este lugar de Cuba. La arquitectura es
una mezcla de ayer y de hoy, la elegancia de sus coches tirados por caballos,
sus joyas naturales, y por supuesto, su historia y su gente.
Este asentamiento echó sus raíces hacia 1543,
cuando en un cabildo celebrado en la entonces villa de Sancti Spíritus, el Hato
de Morón fue mercedado a Don Luis de Almeida y se levantó un villorrio sobre un
montecito de tierras que recibió el muy adecuado nombre de Morón.
De esta ciudad central parte en la actualidad
el pedraplén que lleva a los cayos Coco y Guillermo, en el archipiélago
Jardines del Rey; uno de los más importantes polos turísticos del país. También
desde Morón se llega a la isla de Turiguanó, conocida por su ganadería. También
se encuentra la Laguna de la Leche, la reserva natural de agua más grande de
Cuba; así como la laguna La Redonda, donde se ubica un centro internacional de
pesca de trucha.
En cuanto al gallo, símbolo de la ciudad, sus
orígenes vienen de tierra sevillana, de Morón de la Frontera. Se cuenta que a
finales del siglo XVI era aquel un pueblo de rivalidades políticas por el
nombramiento de las autoridades municipales. Un día llegó un funcionario con el
propósito de calmar los ánimos y proclamó a viva voz desafiante: “Aquí no hay
más gallo que yo’. Algunos vecinos tras escucharlo se miraron y sonrieron de
labios para dentro. Muy poco después, un grupo de desconocidos, cobijados por
la oscuridad de la noche, sorprendió al atrevido intruso y le propinó una
paliza inolvidable. El equivocado tipejo quedó humillado e inmortalizado en un
verso que decía así:
“Anda
que te vas quedando como el gallo de Morón:
sin
plumas y cacareando
en la
mejor ocasión”.
Los españoles que fundaron el Morón cubano
trajeron el verso y allí lo sembraron, por lo que hoy algunos le atribuyen,
incluso, doble nacionalidad al gallo de Morón. Al cual se le erigió aquí un
monumento en la mitad de la década de los 50 del pasado siglo, que fuera
inaugurado personalmente por el propio presidente de la república en aquel
entonces, Fulgencio Batista, quien fuera declarado hijo adoptivo de la ciudad.
(Al principio de la revolución de 1959, algunos ignorantes lo arrancaron de su
lugar y lo tiraron en la calle. Otros vecinos lo volvieron a poner en su lugar.
Pero vinieron otros vecinos de otra localidad tumbaron el gallo de bronce, y lo
ultimaron de un tiro. Hay que ser BRUTO
E IRESPONSABLE.
Por suerte para los moronenses el gallo había
quedado demasiado dentro del pueblo, y volvió a cantar el 2 de mayo de 1982,
cuando lo pusieron en su antiguo lugar, gracias a Rita Longa y Armando Alonso.
(Tomado de la publicación “La Jiribilla” Cuba)
San Cristóbal de la Habana
Importancia en el Tráfico Marítimo y
sus Construcciones Navales en Tiempo de la
Colonia
René León
San Cristóbal de la Habana fue fundada en la costa
Sur de Cuba, el 25 de julio de 1515, cerca de Batabanó, según José Martín Félix
de Arrate, al referirse a la localización del poblado, dice: “es muy posible
fuere el que ahora llaman de la Bija, que desemboca en ella un paraje más
oriental que el Batabanó, y en donde estoy informado se divisan algunas señales
de que hubo antiguamente embargadero”. (1) Al pasar los años, los vecinos se
van mudando para la costa Norte, en la ya conocida Bahía de Carenas, dando los
historiadores por oficial el traslado en el año de 1519.
En el año
de 1508, el Adelantado Nicolás de Obando, quien era el gobernador de la
Española, mandaría a completar el bojeo y exploración de Cuba. Sería enviado el
capitán Sebastían de Ocampo con dos carabelas. Según Jacobo de la Pezuela:
“…llego a fondear en el puerto más extenso, cómodo y seguro que se encontrase
hasta entonces en las nuevas regiones descubiertas. Reconociendo Ocampo con
prolijidad los surgideros interiores de su vasta bahía, junto á un riachuelo
que desembocaba en su más interna parte, descubrió un manantial de petróleo ó
betún líquido que podía sustituir á la brea muy ventajosamente para las
reparaciones de las naves. Animáronle este hallazgo y la hermosura del paisaje
á carenar allí las naves, y apellidóle por esto en su diario Puerto de
Carenas”. (2)
La
importancia del puerto de la Habana va aumentando a través de los años. Irene
A. Wright, dice sobre los primeros años: “La Habana era humilde. No fue, en
efecto, en las dos primeras décadas de su vida, más que un núcleo de bohíos
esparcidos a lo largo de la orilla de la bahía. Entonces, y hasta mucho tiempo,
era su centro la plaza de armas, donde se levantaban las modestas moradas de
sus principales vecinos, hombres diligentes y trabajadores y no menos
testarudos y soberbios.” (3)
Hernán
Cortés en su Carta de Relación al rey después de haber estado en la villa, le
informa que “…está en el paraje de la navegación de la Nueva España y de las
otras tierras de islas descubiertas y donde se proveen y contratan todas las
personas que van a ellas, de mantenimientos, caballos y yeguas y otros ganados y
cosas por su abundancia y fertilidad…” (4). Esto sucedía el 3 de septiembre de
1526.
En el año
de 1522, por una Real Orden se establecía una armada para guardar los mares del
poniente contra los corsarios franceses. Pero no sería hasta el año de 1526 que
se dispuso que, para ir a las Indias o volver, se debía tomar una flota, para
proteger los navíos. Todas tenían que llegar a la Habana por “Buena derrota del
Canal de Bahamas”. Desde 1537 fue escala obligada de todos los navíos que regresaban a España. También serviría de
pretexto para ser atacada varias veces por los corsarios, y destruida por el
capitán corsario francés Jacques de Sores en julio de 1554.
Sería
nombrado un nuevo gobernador, Diego de Mazariegos. Siendo el primero que
recibió ayuda pecuniaria para el sostenimiento de la plaza, conocido por
“Situados”. Se empezaría a construir otra fortaleza para mejor protección de la
villa, pues la última había sido destruida por los corsarios.
Las
primeras informaciones que se tienen sobre reparaciones de navíos nos viene de
pasado el 1550. Se reparaban y se hacían pequeñas embarcaciones para el
trasiego de las villas, en especial chalupas. Debido a la fundición de cañones
que se necesitaban para las fortalezas, empezaría coger importancia la construcción de navíos de gran
tonelaje. El historiador fallecido Leví Marrero, dice “Las posibilidades de La Habana para aportar a la navegación
española embarcaciones de primer orden
se materia-
lizaron primero con los doce galeones agalerados
con remos que fabricó en Cuba el Adelantado de la Florida don Pedro Menéndez de
Avilés y que integraron con 8 fabricados en Viscayas, la primera Armada de
Galeones.” (5)
Sería
Pedro Menéndez de Avilés el que reformaría las reglas de las flotas en sus
viajes de España a América y a su
regreso. También se cambiaría la forma de construcción de los navíos. Pezuela
sobre el particular, dice: “…convirtiendo las antiguas galeras y carabelas en
los famosos galeones, que durante siglo y medio, se ocuparon de aquel
servicio…”(6)
Por lo que
vemos, la importancia de La Habana fue grande en la navegación a las colonias
de América y el regreso de las flotas a España. Fue considerada Llave del Nuevo Mundo: Antemural de las
Indias Occidentales. La construcción de las fortificaciones serviría para
ofrecer a la ciudad un aspecto de más seguridad. La primera fortificación de
importancia sería la llamada de la Fuerza Vieja, siendo su alcalde Mateo
Aceituno, y destruida cuando el ataque del corsario Jacques de Sores. Por orden
de la corona se empieza a construir otra fortificación conocida por La Real
Fuerza en 1556, no se empezaría hasta el 1562, que no se completaría hasta el
1577. Al pasar los años, se decide construir el Castillo del Morro y el de La
Punta, para que la ciudad estuviera mejor protegida. Se hizo necesaria la
introducción de negros esclavos, como jornaleros. Sus dueños recibían el
importe de su trabajo. Más todos los prisioneros tomados de los barcos
enemigos.
La ciudad
podía contar con el suministro del agua que se traía por la Zanja Real, desde
La Chorrera. Se vendía carne salada y casabe a los navíos que llegaban al
puerto. Se contaba con su cabildo, aduana, hospital, cárcel, y carnicería.
Había un camino que iba a Matanzas. El de La Chorrera, que pasaba por la caleta
de Juan Guillén (San Lázaro), y otro que iba a Batabanó.
Por
consejo de Pedro Menéndez de Avilés y de su sobrino Pedro Menéndez Márquez, se
da auge a la construcción de navíos de gran tonelaje. En 1590 se termina la nao
“Nuestra Señora del Rosario” de 180 toneladas, propiedad de Bartolomé Bernal.
En 1595 el “Espíritu Santo” galeón de 350
toneladas, propiedad de Domingo Leoqui de Guizpúzcoa, y otros. En el arsenal o
artillero como fue llamado, se trabajaba todos los días. De lo único que se
quejaba la Corte, era del costo. Pero sobre su calidad, nadie lo hacía, pues su
construcción superaba a los navíos de Vizcaya.
Hubo
quejas a la Corona de que se habían efectuado extensas talas de árboles en los
alrededores de la ciudad. Unos para usarlos en la construcción de navíos, y
otros para ser enviados a España por su calidad. También se hacía espacio para
los cañaverales de la futura industria del azúcar.
La ciudad
ofrecía al que llegaba suministro de provisiones de boca y alojamiento a las
flotas. Cosa esta que dejaba una gran fuente de ingreso a los habaneros.
La
investigadora Irene A. Wright, dice sobre la construcción de buques: “La
construcción de buques había llegado a ser una industria importante en Cuba.
Los cedros y la caoba de la Isla (maderas muy fuertes e incorruptibles) se
hicieron famosos, junto con el ébano. Por mandato Real se exportaron a España
para adornar con ellas palacios como el Escorial, y como por experiencia se
había comprobado que la caoba era muy duradera y por consiguiente especialmente
adecuada para ello, se empleaba mucho en la fabricación de cureñas”.(6) Se
emitieron varias cédulas prohibiendo que se cortase cierto tipo de madera.
Uno de los
que más importancia le dio a la construcción de navíos, fue don Juan Pérez de
Oporto, quien protestaría por estas cédulas. Se le encomendaría a Juan Enrique
de Borja la construcción de galeones, llegando a la ciudad el 15 de diciembre
de 1608. El 16 de abril de 1610, notificaba a la Corona que ya tenía terminados
cinco de ellos, siendo llevados a España, el 14 de junio de ese año. Serían
llamados “San Esteban”, “San Pablo”, “San Pedro”, “San Martí”. El “Nuestra
Señora del Rosario”, no podía salir por no estar terminado. Estos galeones
reemplazarían otros de la armada de la “Carrera de Indias”. Pero como eran las
cosas en aquellos años, se limitaría su construcción.
El
historiador José Félix de Arrate, dice sobre el particular: “Expusiénrose
varias razones que hacían ver claramente la utilidad de esta idea en beneficio
de la Corona, por ser considerable la ventaja que hacían los barcos construídos
en esta parte a los que se fabricaban en las de Europa, no sólo por la duración
que tenían los unos respecto a los otros, como también porque en los combates
de guerra, por la diferencia de maderas de que eran labrados, se experimentaba
en los de estas regiones ser mucho menos el daño de los astillazos, que matan e
inutilizan en ellos a la gente de la tripulación”.(7)
El
comercio fue floreciendo por la importancia del puerto a través de los años. La
llegada de las flotas mantenía en constante movimiento a los comerciantes. Siendo
importante en el siglo XVI y XVII el comercio ilegal que se realizaba con los
corsarios.
San
Cristóbal de la Habana, fue el puerto más activo de la “Carrera de las Indias’,
por su situación, y por las facilidades que se le ofrecían a los navíos que
fondeaban en la bahía. Hay que esperar a partir de 1720, para que tome un auge
importante, que aumentaría el poder económico de la ciudad.
Notas:
José Martín Félix de Arrate, Llave del Nuevo Mundo. Antemural de las Indias. Fondo de Cultura
Económica, México, 1949
Jacobo de la Pezuela, Historia de la Isla de Cuba, Madrid, 1868
Irene A. Wright. Historia documentada de San Cristóbal de la Habana en el siglo XVI,
La Habana, Imprenta el Siglo XX, 1930.
Hernán Cortés.
Cartas de Relación, Edit. Porrúa, México, 1985
Leví Marrero. Cuba, economía y sociedad. T.4.Edit
Playor, Madrid, 1975
Antonio José Valdés, Historia de la Isla de Cuba y en especial de la Habana.
Oficina de la Cena, Habana, 1813
Comentario del Dr. Mario Andino, Miembro de la Academia de la Lengua Española en Estados Unidos
Sí, lo recibí y te felicito una vez más por tu ascendrado trabajo por nuestro amado idioma y su cultura.Tú me inspiras con tu obra por nuestras letras y el cariño con que la sientes. Ya estoy trabajando en un artículo sobre Lucila Godoy Alcayaga(Gabriela Mistral) para mandártelo en cuanto lo termine. Es un tema apasionante sobre todo porque su vida privada ha hecho sombra a la importancia de su obra y por ser ella el primer Premio Nobel de Chile. Su apariencia hombruna y una actitud decidida y sin temores llevaron, desafortunadamente, su presencia literaria a nublarse por las envidias varoniles, entre críticos y otros escritores. Hay que considerar que en los años de su producción literaria el concepto machista del latino medio se convirtió en dudas acerca del valor literario de Gabriela Mistral, básicamente por el hecho de haber nacido mujer y porque superó el prestigio de autores sudamericanos que se sintieron postergados por el talento de ella. Entré al periodismo, en Chile, a los 19 años (ahora tengo 80) y tuve la oportunidad de ir al pueblo donde ella nació y entrevistar a parientes, vecinas, colegas, alumnas y de gente que la conoció bien y desde muy tierna edad. Bueno, paro para no escribir AQUI el artículo de marras.
Gracias por esta oportunidad y recibe el cariño y la admiración de to Hno. literario, El Pelao Andino
La canción que oyó en sueños el viejo
Rosalia de Castro
A la luz de esa aurora primaveral, tu pecho
vuelve a agitarse ansioso de glorias y de amor.
¡Loco...!, corre a esconderte en el asilo oscuro
donde ya no penetra la viva luz del sol.
Aquí tu sangre torna a circular activa,
y tus pasiones tornan a rejuvenecer...
huye hacia el antro en donde aguarda resignada
por la infalible muerte la implacable vejez.
Sonrisa en labio enjuto hiela y repele a un tiempo;
flores sobre un cadáver causan al alma espanto;
ni flores, ni sonrisas, ni sol de primavera
busques cuando tu vida llegó triste a su ocaso.
vuelve a agitarse ansioso de glorias y de amor.
¡Loco...!, corre a esconderte en el asilo oscuro
donde ya no penetra la viva luz del sol.
Aquí tu sangre torna a circular activa,
y tus pasiones tornan a rejuvenecer...
huye hacia el antro en donde aguarda resignada
por la infalible muerte la implacable vejez.
Sonrisa en labio enjuto hiela y repele a un tiempo;
flores sobre un cadáver causan al alma espanto;
ni flores, ni sonrisas, ni sol de primavera
busques cuando tu vida llegó triste a su ocaso.
Arbolé, arbolé
Federico García Lorca
Arbolé, Arbolé
seco y verdé
La niña del bello rostro
está cogiendo aceituna.
El viento, galán de torres,
la prende por la cintura.
Pasaron cuatro jinetes,
sobre jacas andaluzas
con trajes de azul y verde,
con largas capas oscuras.
"Vente a Córdoba, muchacha."
La niña no los escucha.
Pasaron tres torerillos
delgaditos de cintura,
con trajes color naranja
y espadas de plata antigua.
"Vente a Sevilla, muchacha."
La niña no los escucha.
Cuando la tarde se puso morada,
con luz difusa,
pasó un joven que llevaba
rosas y mirtos de luna.
"Vente a Granada, muchacha."
Y la niña no lo escucha.
La niña del bello rostro
sigue cogiendo aceituna,
con el brazo gris del viento
ceñido por la cintura.
Arbolé Arbolé
seco y verdé.
ERRATA
Carmen Hebe Tanco
En devoción
exclusiva
te preservó
mi adentro.
-Me faltó-
la melódica
valerosidad
de llamarte.
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