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miércoles, 1 de noviembre de 2017

Bienvenidos a Pensamiento


This man who missed his train helping this older lady with her bags.

Este hombre que perdió su tren ayudando a esta anciana con sus maletas.


Himno Nacional de Estados Unidos (América)

 Nuestra Colaboradora Barbara González,
21 de octubre 2017
En Doak Campbell Stadium, Tallahassee Florida


Colaboradora de Pensamiento Recibirá Medalla de Oro.





CON LA MAGIA DEL VERSO (2015), DE HORTENSIA MUNILLA TAULER



Lola Benítez Molina
Málaga (España)

Llegó a mis manos, como lo hacen las grandes sorpresas, de manera inesperada y, de repente, sabes que su lectura magnificará tu día a día.
            Hermoso poemario, que encierra toda una lección de vida. Hortensia Munilla Tauler maneja el soneto con maestría, como pocos saben hacerlo.
            “Con la magia del verso” no te deja indiferente. Tan sólo con ver su portada, toda llena de la hermosa flor de la hortensia, ya te sumerge en su magia interior, pues no se puede dejar de leer hasta llegar al final. Son minutos placenteros, que detienen el reloj, puesto que sus versos elevan al paraíso, donde se pierde la noción del tiempo.
            “Con la magia del verso” es un canto a la vida, a la esperanza, así lo expresa en el poema “Mi verdad”. En dicho libro refleja la añoranza y el amor por la hermosa tierra que la vio nacer: Cuba, lo cual honra a esta gran poeta.

Un tiempo más para seguir amando
o comprobar que vibro todavía
al escuchar el himno de patria…
¡Isla que traje al corazón prendida!

            Poemario exquisito para las más selectas mentes. Su poesía es puro sentimiento plagado de reminiscencias de su niñez. “Ante el recuerdo de unas manos” es una forma preciosa de rememorar a una madre.
            “Con la magia del verso” Hortensia Munilla expresa también la sensación de desarraigo ante el inmenso dolor de tener que dejar la hermosa tierra que la vio nacer y en la que uno echa sus raíces imperecederas, con el siempre presente anhelo de volver a pisarla.

¡Y es que allá yo dejé la rica esencia
de la pura raíz de mi descendencia
y aún su aroma me embriaga desde allí!

            En “Tres edades” o “El tiempo” expresa con lozana gallardía la sabiduría que se adquiere con los años.
            No puedo por más que felicitar a esta insigne poeta, reconocida en muchos países del mundo, y agradecer que haya dado luz a mis días, impregnándolos de la brisa de su tierra y del aroma de las bellas flores de su jardín, explosión de color y de dulces fragancias, como tan bien recoge en este genial y admirable poemario.

¡Felicidades y gracias por tan sublime deleite!

Wonder World / en ingles


GRACIAS, A MI HERMANO JOSÉ


Magaly Cabrales 

Mientras que el sepulcro de Amelia Goyri de la Hoz? La Milagrosa del · Cementerio de Colón, situado casi a la entrada del camposanto en el cuartel Noroeste, evidencia la presencia de la religión católica por la cruz latina y la mujer con un niño en brazos semejando a la virgen María, allá a lo lejos, en el cuartel Sudeste cuadro dieciocho de la propia Necrópolis, se rinde culto, con su acostumbrada humildad, a la religión yoruba. 
  Ciertamente podría pasar ésta por una tumba más del montón que conforman las cientos de miles construidas utilizando como material el terrazo. Sin embargo, la diversidad de ofrendas que aparecen sobre la losa luctuosa le dan un carácter exclusivo, haciéndola única en toda la Ciudad Funeraria. Allí pueden observarse tabacos de distintas marcas a medio consumir, acompañados casi siempre por jícaras con ron y cocos cerrados o abiertos exhibiendo su blanca corteza. No faltan tampoco las frutas en sus más variadas clases y tamaños. Pululando también las velas, las lámparas de aceite, cazuelitas de barro conteniendo distintas sustancias y objetos, así como tiras de tela de diversos colores y longitudes. Los mazos de hierbas como la albahca, el rompezaraguey, el abrecamino, la sigüaraya, la dormiera y flores blancas, rojas y amarillas conforman una especie de tupido jardín. Y, con toda la fuerza y devoción de quienes la prometieron como pago a un favor concedido, pueden contarse por decenas las tarjas y dedicatorias hechas a golpe de cincel sobre mármol. Ellas expresan las más sentidas gracias de los devotos a aquel hermano venido de África que concedió la dicha de un buen empleo, de un veredicto penal favorable, de una vivienda al fin lograda, de un saludable heredero, de un viaje largamente soñado, de una mejor salud. Y... Para conocerlo realmente hay que remontarse en el tiempo y detenerse allá en la época del trapiche, el látigo y el barracón. 
  Por aquellos años iban de la mano el enriquecimiento de los dueños de ingenios y el incremento de la Trata. Cientos de miles negros esclavos fueron cazados en África para ser introducidos en Cuba, sacándolos preferentemente de la Costa de Marfil, de la Costa de Oro, del Congo, de Angola, del sudeste de Nigeria, de Dahomey y de Togo. Las tres últimas regiones formaban la etnia yoruba, cuya religión, adoradora de dioses negros de la paz y la guerra, del nacimiento y la muerte, del viento y del fuego, fue la más avanzada de todas las que llegaron a Cuba. 
  Justamente por ser la más avanzada y sólida, la yoruba fue ¿después de la católica, por supuesto, reconocida como religión oficial y por tanto la única autorizada a practicar? la de más arraigo en la Isla, generalizándose primero entre los propios negros, más tarde entre los criollos y finalmente entre los cubanos hasta llegar a nuestros días, donde ha encontrado fieles seguidores. En uno de los tantos Libros de Entierros que se conservan' en el Archivo de la Necrópolis de Colón, en el número 227, está registrado el fallecimiento de la señora Leocadia Pérez Herrera. La defunción de la misma ocurrió el 3 de junio de 1963, siendo inhumada en el Cuartel Sudeste, cuadro dieciocho de campo común. Esta señora era natural de Güines y sus padres se llamaban Germán y Petrona y murió a consecuencia de Neo gástrica. Pero Leocadia poseía otras señas que no se consignan en el Libro de Entierros: era negra. Y por esta razón, precisamente, el espíritu de un negro ¿ciertamente venido de África y practicante de la religión yoruba?, cansado de deambular encontró refugio en el cuerpo de esta mujer; negra de piel y de sangre, haciendo de ella una de las santeras más codiciadas de la Habana y un poco más allá, dentro y fuera del territorio nacional.
  Desde muy joven, quizás siendo todavía una niña, Leocadia sintió en su cuerpo la presencia de este espíritu, que hablaba una lengua extraña y se presentaba como Tá José. Cuando la poseía la hacía trotar como un caballo y decir grandes verdades a quienes se encontraban presentes en la sesión espiritual. Nunca se conoció el verdadero nombre de aquel espíritu, pero fuera quien fuera, lo cierto es que Tá José, por boca de Leocadia, realizó grandes obras de caridad según afinnan sus devotos. Los que continúan admirándole y rindiéndole culto aun cuando a conciencia saben que debajo de aquella lápida, profundamente adornada, sólo se encuentra los restos mortales de una santera, pues Tá José, obtenida su libertad una vez muerto, no volverá a ser jamás enclaustrado y andará nuevamente, libre como el viento, por las tierras nigerianas o encarnado en alguna materia viva cubana.

Nota: Tomada de "La Jiribilla"



¡EL BANDOLEÓN. !

Tomada de: Wikipedia


  Hubo una vez... hace muchos años que sufrí mi primera pena, era tan inocente que no sabia que hacer con ella, no deseaba exponerla a los demás ni recordarla constantemente, los momentos difíciles no se sufren solo cuando ocurren, se llevan como una herida abierta al Sol y si bien es verdad que algunas logramos que sanen siempre queda la cicatriz. Decidí hacer con ella un pliegue en mi alma y guardarla dentro tratando de olvidarla.
  Amo el mar, su belleza, misterio e inmensidad, pero en el mar no puedo guardar mis vivencias aunque en su mayoría estén relacionadas con él, se irían al fondo y si las escribo en la arena el agua las borraría. A veces es necesario conservar las experiencias sean de cualquier índole porque los momentos vacíos hay que llenarlos de recuerdos para saber que vivimos con vino o con pan, con penas o con Glorias. “Claro que esto lo aprendí cuando llego el tiempo de la soledad”.
En ocasiones pienso en el campo a pesar de mi inmenso amor al mar y de que el campo me agrada tan solo en unas horas de paseo sin esperar que llegue la noche. Pero como el pensamiento es lo más libre que existe a veces me pongo a pensar que si viviera en el campo tal vez su verdor podría revivir mis esperanzas, en el río lavaría mis tristezas solo porque se endulzaran, pondría a secar al Sol mis lagrimas indiscretas y a la Luna tan coqueta le regalaría un danzon para que sepa lo que es bailar con elegante sensualidad. En la rama de un gran árbol seguro hallaría un nido que arropara con amor mi corazón destruido, me gustaría tanto rodar por la hierba fina para que me acariciara, ya no tengo quien lo haga... Tal vez entre las matas de plátanos hallaría una hoja lo suficientemente grande para cubrir las cicatrices de mi alma. Pudiera deleitarme tratando de descifrar los matices en los cantos de las aves.
  Todo ese conjunto de placidez me relaja cuando lo visualizo pero en realidad no cambio mi mar por todo el campo florido, seria algo así como tener a un Delfín en un río. De todas formas dejo a mi mente que continúe libremente buscando bálsamos...
  Seguro que tendría un perro aunque parezca ermitaña hace falta un buen amigo, un gallo le aceptaría solamente si no me canta al amanecer, de esas bellezas que ofrece la naturaleza me gustan los atardeceres ¡El amanecer, solo en el mar! ¿Un gato? Pues no lo sé, me recuerdan a los hombres. ¡SÍ!.
Estoy segura que los gatos se parecen más a los hombres que a los tigres aunque no se note a simple vista. EJ: Les encanta escaparse de noche, hacerse los indiferentes pero si los ignoramos vienen mansitos reclamando nuestra atención y quieren hasta acariciarnos las piernas con su nariz, son infieles, no saben perder y siempre caen de pie. Si nos llenamos de ternura al verlos y muy dulcemente los acariciamos ellos cambian la intención y ya se sabe lo que sucede...
  Si por sus felonías agotan nuestra paciencia y los botamos dejan de disfrutar sus travesuras nocturnas y se dedican a acecharnos pues no quieren que nos ronde nadie. ¿Alguien se ha dado cuenta lo celosos que son los gatos? Se ponen flacos al grado de hacernos sentir culpables y se les olvida tanto a los gatos como a los hombres que en sus escapadas nocturnales nos rompieron el mejor jarrón ¡O EL ALMA! así que decididamente “NO” no quiero otro gato, lo que si no estoy segura es de si no quiero otro hombre...
  Regresando a mis penas, continué con la costumbre de esconderlas en pliegues de mi ser, hay quien guarda sus recuerdos en un baúl y si pasado los años algún intruso lo abre quizás se queje que huele a viejo como dijo alguien sobre el tonto que cuando el sabio señala el Sol, él ve el dedo, posiblemente si lo abre quien lo llenó, sentirá el aroma de sueños idos, de ilusiones, la dulzura de momentos felices...
  Yo de  penas forme tantos pliegues que parecen un bandoleón, si, el bandoleón de mi vida, si un día me lleno de valor y lo abro totalmente estoy segura que en su mezcla de lagrimas secas, de gestos de complicidad,  miradas como caricias y fragmentos de mí, podría percibir las notas de un tango, fuerte, sensual y triste como mi vida, llena de amor y desgarramientos y si agudizo mi percepción tal ves logre sentir brotar de sus pliegues el aleteo de coloridas y hermosas mariposas de corta vida como mi felicidad pero algo muy positivo me traerá el mensaje de  música de ese especial bandoleón aunque no sea una Cumbia como hubiera preferido y continué escuchando la queja dolorida de un Tango, podré descifrar con certeza: No existí como ahora ¡VIVI!.
Alguien dijo: Vivir es un arte.
  En mi caso es una proeza, me gustaría unir esa proeza con arte y lograr un equilibrio entre tristezas y alegrías, el fugaz aleteo de mariposas impregnado del aroma de las flores, sonrisas y salitre...
  Si pudiera lograrlo tal vez comience mi próximo relato con la conocida frase: Había una vez... Que el ambiente se impregnaba con el especial sonido de una rara y hermosa melodía  que brotaba ¡DEL BANDOLEÓN DE UN ALMA!...

BLANCA M SEGARRA.
Premiado:Tercer lugar L’Art Internacional. 2007  (Kasandra) Pembrock  Pine

Nuestra Colaboradora

Barbara González (U.S.A)

Colaboradora de las publicaciones literarias e histórica Pensamiento”, “Nuevas Páginas”, “Minerva”, y coordinadora de la publicación Pensamiento Digital. Encargada del montaje de los libros de Publicaciones Culturales René León. Editora de Troubadour.
Barbara comenzó a escribir desde su niñez, antes de entrar en el High School. Después dio comienzo a sus escritos acerca de la vida alrededor de ella y engrandeció su altitud sobre los seres humanos sin importarle sus padecimientos, Spina Bifida y Fibromaylgia. Su amor en Dios la hace ver el mundo que la rodea con más fe.

Garcia Lorca: genio y voz


Introducción:  Antonio A. Acosta 
 
García Lorca y su universo 

"Gota que quiso ser fuente, manantial, cascada y se creció de ríos en olas y resacas". 

Así fue el granadino inmortal Federico García Lorca. Su inspiración gitana se hizo eco de justicia en las alas del viento cuando una bala amarilla destrozó su corazón de nardos. 
"Los balcones de Granada se pintaron de lamentos: ya Federico está muerto". 

Sí, García Lorca ya se halla distante en otras dimensiones siderales, pero su canto está vívo musicalizado por toda la España mora. En las cuevas de Sacromonte guitarras etéreas entonan melodías del poeta andaluz y las campanas granadinas tocan un réquiem de alon­dra. 

García Lorca fue un poeta auténtico. Le cantó a su terruño, llevando por toda España en su teatro las necesidades e injusticias que sufría su pueblo. Su poesía fue un verdadero reflejo de su alma sensible.  Le cantó a su gente desde el hondón de su pecho atribulado por el dolor, la incomprensión y el sufrimiento. 

De una manera formal y académica no lo podemos en­casillar pasivamente en ninguna escuela literaria. Tuvo rasgos modernistas, vanguardistas y de la poesía popular de su época, pero su decir poético es único; to­cado con perfumes eternos. El poeta nacido en Fuente Vaqueros fue destinado a la inmortalidad. Federico nació poeta y ahora lo imaginamos pincelando sus poemas en su balcón de infinitos, porque García Lorca fue y será todo un universo . 

Cuando la brutal soldadesca cercenó la vida del poeta granadino, estaban clavando un dardo de deshonor en el corazón de España''. La España de la sangre tomando esta frase del excelso poeta León Felipe. La poesía en sí es más fuerte que la violencia asesina. La obra poética de García Lorca sigue vigente y ya nadie recuerda el estallido de las balas homicidas que hicieron eco de luto en tierras andaluzas, ni a los autores materiales e intelectuales del horrendo crimen. 

Federico ya prentía su muerte, cuando dice: "La muerte me está mirando desde las torres de Córdoba. 
¡Ay que camino tan largo! ¡Ay mi jaca valerosa! ¡Ay que la muerte me espera antes de llegar a Córdoba!". García Lorca fue un quijote sin espada ni escudero. Federico fue un poeta que sorprendió al mundo entero. La poesía es más magia, nostalgia, misterio que conteo silábico. No debe ser analizada, sino sentida; no lleva conclusiones como una ecuación matemática. 

La poesía te toca, penetra en lo más recóndito de la sen­sibilidad humana y te eleva a otras dimensiones en un éxtasis que te envuelve y te subyuga . 

A veces sin comprender qué quiso decir el poeta en un verso determinado, el lector lo toma para sí, lo interpre­ta a su manera y lo hace suyo. 

Veamos los siguientes versos, cuando Garciá Larca nos dice: "un cielo grande y sin gente monta en su globo a los pájaros, y el sol, capitán redondo lleva un chaleco de raso". 

Nadie como Federico ha jugado con figuras geométri­cas y colores como él lo hizo. "En la luna negra de los bandoleros cantan las espuelas. En la luna negra san­graba el costado de la Sierra Morena. En la luna negra, ¡un grito! y el cuerno largo de la hoguera ". Por tu amor me duele el aire, el corazón y el sombrero". El poeta tiene una tristeza de hilo blanco, para hacer pañuelos y siente que de la ciudad de los gitanos la Guardia Civil se aleja por un tunel de silencio.

García Lorca fue un bardo singular y sú obra ha pene­trado con caracteres eternos en el alma de su pueblo. El es un símbolo de una España que síente orgullo de sus grandes poetas. Para Federico "el mar sonríe con labios de cielo y dientes de espumas".

La imaginación de García Lorca penetra en el lector como un dardo invisible y lo contagia de su magia abra­sadora. No hay límites en el decir poético de Federico. Para él, el mar tiene expresión humana y le roba al cielo labios y le coloca dientes a las olas marinas. "Y heridas por el viento lloran las hojas secas". En la Casa­da Infiel expresa: "un horizonte de perros ladra muy lejos del río".

Yo no me atrevería a aseverar que García Lorca fue el mejor poeta español de su época. No sería serio ni profesional, ya que la poesía no se puede medir como se hace con una figura geométrica. España ha sido pródi­ga en su producción literaria. Y si abordarnos este tema, a grandes rasgos tenemos que mencionar a Gón­gora, Antonio y Manuel Machado, Unamuno, Alberti, José Jurado Morales, Rafael de León, León Felipe, Miguel Hernández, Vicente Alexandre, Juan Ramón Jiménez, por mencionar algunos prominentes poetas de esa época, y más recientemente Juan Ruiz de Torres, Angeles Amber, José Quintana, etc.

Pero volviendo al poeta granadino, es justo destacar el es tilo de García Lorca-atrevido, desgarrador, y en muchas ocasiones rebelde a las estructuras poéticas a la usanza.- Como hemos mencionado anteriormente, él no marcó una escuela literaria en sí, porque su poesía didácticamente no señala normas ni parámetros a seguir, pero cuando se le lee mucho, el escritor se contagia de forma tal que es difícil evitar escribir poemas sin influencia "lorquiana" . 

Para terminar esta breve introducción, sólo me resta decir que para mí ha sido una gran satisfacción la publicación de este poemario. García Lorca ha resistido el embate de los tiempos y su obra única reclama cada día el espacio destinado a los grandes poetas de la historia. 

El Autor

Los escorpiones en la mitología de los pueblos

Foto tomada de: Cielo Sur
Sección de una de las estelas de las tablillas babilónicas (kudurrus) donde vemos la representación de el hombre-escorpión, guardián del inframundo.
Por: 
Josefina Cao 

Como elemento simbólico muy común en gran parte de las civilizaciones antiguas aparece el escorpión. En muchos ritos y creencias se considera un animal beneficioso que puede proteger al ser humano frente a los desastres naturales o ayudarlo a vencer plagas de insectos, sin embargo, también puede ser considerado un ente maligno, quizás un "demonio", por ser un animal agresivo que constituía un peligro directo debido a sus hábitos de caza por contacto directo. Probablemente esta consideración de maligno también se debió a que se asociaba con lugares inhóspitos, oscuros, peligrosos, simbolizando la sequía y el desierto. Un ejemplo de esta dualidad del escorpión es el personaje Pazuzu, un importante "demonio" mesopotámico representado por una criatura de cabeza deformada, con alas de águila, dientes y garras de león y cola de escorpión. Era un habitante de los desiertos y con el personificaban las tormentas que causan desastres, pero además era el protector de las plagas y de otras fuerzas del mal. Aquí es muy evidente que los sumerios y asirios temían a los escorpiones por las razones anteriormente indicadas, pero al mismo tiempo, percibían el servicio ecológico que brindaban en su lucha contra las plagas. Pero también los pobladores de Mesopotamia, hace más de 4,000 años, le pusieron Escorpión a una de las 12 constelaciones del zodiaco. No hay dudas de la enorme importancia que para este pueblo tenían los escorpiones en el desempeño de la sociedad humana.
  La ambivalencia del escorpión entre los sumerios se ve ratificada además, en lo que se relaciona directamente con a diosa Inanna, una divinidad creadora, madre de los dioses, diosa de la fertilidad, ella aparece frecuentemente relacionada con los escorpiones probablemente esto tenga un sentido que pretende enfrentar los símbolos de la vida y la muerte como un todo.
  En Egipto, la diosa Selket se representaba como una mujer con cabeza de
escorpión, o bien como un escorpión con la cabeza de mujer, ella era la protectora contra las picaduras de este artrópodo.
  En América, la gran civilización Maya divinizó también a muchos artrópodos, entre éstos a los escorpiones que aparecen en antiguos códices. El alacrán es el "Dios de la caza", su nombre significa "Signo de Dios Muerte". Los aztecas lo dedicaban al "Dios de los Infiernos" y lo representaban por el fuego, ya que su picadura era como una quemadura. Se conocen varias divinidades aztecas antropomorfas que llevan a su espalda una cola de escorpión.
  Las culturas nativas norteamericanas tampoco escaparon a la divinización de muchos artrópodos, practicaban el Totenismo, es decir, religiones que convertían a animales o plantas en divinidades. Estas zoolatrías servían además como elemento de unión del clan o tribu. El tótem une al hombre y sacraliza al animal. Los miembros no pueden matar al tótem ni mucho menos comerlo.
  ¿Por qué los escorpiones han estado siempre tan cerca del ser humano? Porque la dolorosa experiencia que significa su picadura, muy difícilmente se puede olvidar, junto al enorme poder letal que posee el veneno de algunas especies, debieron de impresionar muy vivamente al hombre primitivo.