Seguidores

Buscar este blog

Vistas de página en total

jueves, 1 de febrero de 2018

Crónica del Tiempo: Los huracanes y octubre

autor: Dr. José Rubiera,  
Publicado en: Crónicas del Tiempo, 8 octubre 2014)


Comenzó octubre y, si estuviéramos viviendo en la primera mitad del pasado siglo XX, nuestros coterráneos seguramente estuvieran más que asustados. Sin embargo, octubre de 2014 nos muestra un inicio muy tranquilo hasta ahora, meteorológicamente hablando.

Parecería que no nos encontráramos en la zona tropical, a no ser por algún que otro sistema meteorológico local, alguna tormenta eléctrica de verano como la del pasado jueves 2 en La Habana, que asombró a algunos, pero que es algo que normalmente ocurre en cualquier día de verano en alguna parte del país, añadiendo además, el calor, todavía reinante.
En el Atlántico tropical, con un aire estable, relativamente seco, y temperatura superficial oceánica algo inferior a la normal, junto a una notable irrupción de polvo del Sahara que acaba de tener lugar, algo inusual ya en esta época del año, se puede aventurar la idea de que es muy poco probable que se genere algún otro ciclón tropical en la región de generación atlántica en lo que resta de la actual temporada de huracanes o ciclónica, aunque por encima de los 20 °N, y próximo a la costa oriental de los EE.UU., todavía algún sistema podría ocurrir.
No puede decirse todavía lo mismo del mar Caribe. A pesar de su tranquilidad aparente, octubre en el Caribe a veces nos asombra. Crucemos los dedos…. Ojala que no pase nada y todo continúe tranquilo… Este octubre de 2014 hay humedad en el Caribe, aunque la temperatura superficial en el mar no está demasiado cálida. Por el continente norteamericano y el golfo de México ya se ha visto avanzando algún frente frío.
Hay personas que piensan que cuando se aparece un frente frío se acabaron los ciclones en el Caribe. No es así, a veces un frente, o el sistema transformado en vaguada frontal, ya sin contrastes térmicos, penetra en el mar Caribe occidental y encuentra condiciones que hacen que se convierta en un “gatillo” para la generación de un ciclón tropical.
Los huracanes que se forman en octubre en el Caribe occidental surgen de áreas de nublados, como los que hay ahora en el golfo de los Mosquitos, cerca de la isla de San Andrés. A veces no ocurre nada más que lluvias fuertes en zonas de América Central, como Costa Rica, Nicaragua y Honduras. Pero otras veces, esas áreas de chubascos y lluvias, que muchas veces inundan a Centroamérica, se mueven al norte, lento primero, ganan paulatinamente en fuerza, y ya convertidos en tormentas tropicales o huracanes, a veces intensos, siguen al norte o nortenordeste, usualmente impulsados por los vientos en altura del sector delanteros de una vaguada frontal proveniente del continente o de la porción suroeste de un anticiclón atlántico.
Ojalá que nada de eso ocurra en el 2014, pero no puede descartarse totalmente hasta que no termine la actual temporada ciclónica.
Algo como lo descrito, fue precisamente la génesis del tristemente célebre ¨ciclón del 26 (1926), que irrumpió en la capital cubana con grandes destrozos y la pérdida de 600 vidas el 20 de octubre de ese año. Y también lo que ocurrió, aunque no exactamente igual, con el otro grande del siglo XX, y el huracán más intenso de ese siglo en Cuba, del cual pronto se cumplirán 70 años.
Me refiero al huracán del 18 de octubre de 1944. Sobre este cabe decir que le precedió un frente frío que llegó a La Habana el día 11 de ese mes, hizo frío y se cuenta que los habaneros sacaron los abrigos…. Y unos días después… llegó con sus estragos y muertes el intensísimo huracán del día 18.
Precisamente por lo que aconteció en La Habana en este huracán de 1944, me opongo al nombre de “Tormenta del Siglo” que le dieron los medios norteamericanos (y repitieron los cubanos) a la Tormenta Invernal (por una baja extratropical y una vaguada frontal; siendo la vaguada la que afectó a Cuba), que en la madrugada del 13 de marzo de 1993 hizo que el cielo se tornara blanco por los frecuentes relámpagos, lloviera intensamente, aunque sólo por unos 15 a 20 minutos, y los vientos alcanzaran rachas de hasta 160 km/h.
Todo eso pasó muy rápido, pues la vaguada se movió sobre Cuba de oeste a este, casi a unos 100 km/h. Llegó a la medianoche al Cabo de San Antonio y a las 8 am del día 14 estaba , ya muy debilitada, sobre Ciego de Ávila. Precisamente ese día 14 se produjo una tremenda inundación costera en La Habana y las zonas bajas del litoral norte occidental, ocasionadas por la mar de leva producida por la baja extratropical, a la cual se asociaba la vaguada y que fue lo que se llamó Tormenta del Siglo en los medios norteamericanos. Y fue así, porque esa baja produjo vientos fuertes en toda la costa oriental de los EE.UU. y también grandes nevadas, me parece recordar que hasta 15 pulgadas de nieve fueron reportadas en Nueva York. Para los EE.UU., por tanto sí pudiera llamársele ¨Tormenta del Siglo¨ (pero más propiamente “Tormenta Invernal del Siglo”, pues también tuvieron grandes huracanes en el siglo XX.
Pero para mostrar mi punto de vista, hagamos la comparación con el huracán que azotó a La Habana hace 70 años, casi en la mitad del siglo XX. El huracán del 18 de octubre de 1944 produjo en la capital cubana vientos con fuerza de huracán durante 14 horas, y de ellas 7 horas fueron con rachas superiores a 200 km/h.
La racha máxima fue registrada en el antiguo Observatorio Nacional, con un instrumento que aún se conserva funcionando en el mismo sitio, ahora Instituto de Meteorología, un anemómetro ¨Dines¨, de gran precisión para las rachas de huracán. Cabe destacar que la moderna tecnología no ha podido desplazar a este preciado instrumento. La racha medida fue de 262 km/h y fue un record sólo superado por la racha de 340 km/h del huracán Gustav en Paso Real de San Diego en el 2008 registrada con un instrumento igual. En el de 1944 en La Habana hubo que lamentar una gran destrucción y 300 muertes relacionadas con este huracán, que sin embargo fue relativamente seco. Solo 200 mm en 24 horas, y digo seco comparado con los 510 mm en 12 horas dejados caer por el ciclón de 1926 en La Habana. Creo que para Cuba, el de 1944 fue la verdadera ¨Tormenta del Siglo (XX)¨.
Pero volvamos a octubre y por qué se le llama el mes de los ciclones, aunque afortunadamente lo hayamos olvidado un tanto debido a que no hemos tenido los monstruosos huracanes que en ese mes azotaron a Cuba en siglos anteriores. Aunque cabe recordar que, aunque atípico, porque ocurrió no en el occidente, sino en el oriente del País, el huracán ¨Sandy¨ tuvo lugar precisamente en octubre.
Las personas mayores que yo escuchaba hablar cuando niño, tenían razón en eso del mes de los ciclones. Las estadísticas actuales siguen señalando a octubre como el mes más peligroso para Cuba. Casi todos los huracanes intensos que han azotado a Cuba ocurrieron en este mes; y la mayoría lo hicieron en los primeros 20 días de dicho mes. El listado que les ofrezco más abajo lo demuestra.   También les brindo breves descripciones, aunque muchos de estos huracanes merecerían, por sí solos, un mayor tratamiento en CRÓNICA aparte.
Lo que ha ocurrido en el pasado con huracanes intensos es muy importante recordarlo por lo que contribuye a la educación y la preparación de lo que en algún infortunado momento podría volver a ocurrir. Por ello, acompaño al final una galería con fotografías de AFECTACIONES OCASIONADAS EN Cuba por algunos huracanes de octubre.

Segunda parte sale Febrero 15.

No hay comentarios:

Publicar un comentario