Seguidores

Buscar este blog

Vistas de página en total

jueves, 1 de diciembre de 2016

Recordando al Dr.Rowland J. Bosch

Foto tomada de: UCCB


René  León

  Conocía a Rowland desde joven en La Habana. Los días de clase subía con su  madre y hermano por la calle de Gervasio a coger el tranvía en la calle de Neptuno para ir al colegio. Ellos vivían en la calle de San Lázaro y Gervasio, en una casa de planta alta. Al lado de la casa de Socorros. Su madre era muy estricta. Lo esperaba cuando venía del colegio. Ella le inculco que aprendiera la carrera de farmacia.  Tenía dos farmacias que le daban buen dinero. Una de ella la trabajaba un señor que se llamaba Chalú, muy buena persona.
  Rowland era muy enamorado, en la universidad conoció a la que años después iba ser su esposa, estudiante de farmacia. Cuando iba a la piquera de auto de la calle de Gervasio me lo encontraba ahí de vez en cuando, y nos poníamos hablar. Rowland era muy tranquilo, también la madre no dejaba que anduviera por la calle. El deseaba ser cantante de ópera, pero la madre le decía “que eso no daba dinero”.
  Pasaron los años, Rowland se casó, lo mismo que yo. Nuestras vidas cogieron rumbos diferentes. Lo vi antes de caer preso cerca de nuestra casa. No nos volvimos a ver hasta octubre de 1993 en el Congreso del Círculo de Cultura Panamericano, que di una conferencia. Rowland estaba sentado solo en una mesa y le dije si podía sentarme para comer. Cuando me dijo su nombre lo recordé. Nuestra amistad volvió a renacer. Lo embulle para que me mandara sus poemas y escritos, cosa que hizo. Salió su primer libro que se publicó en Charlotte, N.C. Albores, poemas que trajo de Cuba, escritos en 1950. Después salieron Nuevos Albores (1996), Nuevos Albores II (1997).  En 1998 publica un libro de artículos y conferencias extractadas, que habían salido publicadas en periódicos, con el título de Destellos y Elucubraciones. Después lo ayude y se publicaron otros libros, en Charlotte, N.C. Empezó a participar en numerosos eventos y se fue dando a conocer.
  Rowland fue una bella persona. Servicial y honesto, muy buen amigo. En Nueva York y New Jersey iba a todas las actividades culturales, y más cuando se referían a Cuba.

  Ha muerto un hombre y amigo que sólo hizo el bien toda su vida. Q.E.P.D.

1 comentario:

  1. Saludos, necesito info sobre ALBORES de Bosch. Su anho exacto de publicacion, editorial, y si tiene prologo de otro autor??? muchas gracias, jbarquet@gmail.com

    ResponderEliminar