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sábado, 1 de septiembre de 2018

Imperfecciones

   
Por Barbara González
Traducido del inglés por Dr. Roberto Soto Santana

Todos tenemos imperfecciones. ¿Por qué gastamos tanto tiempo en ocultarlas a los demás? Usamos maquillaje, vestimentas, incluso técnicas quirúrgicas a fin de esconder lo que percibimos como defectos. Estoy muy versada en el arte de "esconder mis imperfecciones". He pasado una buena parte de mi vida mostrando una fachada fuerte. Cada vez que he sido elogiada por mi "fortaleza", he hecho un mayor esfuerzo para disimular todo lo que he considerado una debilidad. Entonces, mis "debilidades" empezaban a ser todavía mayores. Llegaron a un punto en el que ya no podía esconderlas. Déjenme decirles que yo pensaba que era la persona más rota y desgarrada sobre la faz de la Tierra cuando tuve que trasladarme a una silla de ruedas. Dejé de hablarle a la gente. Me preguntaba, "¿Por qué motivo nadie va a escuchar lo que yo tenga que decir?" Veía mis "deficiencias" como enormes. Sabía que otras personas también veían mis "deficiencias" así de grandes. ¿Cómo no lo iban a apreciar así?¡Por Dios Santo, si estoy sentada sobre ello! Por razón de estar en una silla de ruedas otras "deficiencias" comenzaron a aparecer. Gané peso corporal y perdí fuerzas debido a permanecer sentada todo el día, cada día. Me debilité tanto mental como físicamente. Aún así, amigos y extraños me decían: "¡Tú eres una gran inspiración! Admiro tu fortaleza. Tú me motivas para seguir adelante". Realmente, amigos, estaba muy confusa. ¿Es que están ciegos? ¿No pueden ver lo rota que estoy? ¿No se dan cuenta de que no puedo hacer las cosas que solía poder llevar a cabo? No puedo caminar ni subir escaleras. Por Dios Santo, tengo que usar el cuarto de baño para discapacitados, al que nunca he recurrido sino cuando todos los demás están ocupados. Ahora tengo que esperar por una plaza de servicio sanitario libre, por una plaza de aparcamiento para discapacitados, y por el ascensor. Lo que me ha resultado más difícil ha sido pedir ayuda. Me enorgullece hacer cosas sin ayuda de nadie. Mis amigos me decían, "Estás siendo muy terca". ¡No lo era! Sencillamente yo estaba siendo yo. Me enorgullecía mi independencia. Era lo que me definía. Estoy segura de que no me hubieran considerado tan fuerte si hubieran visto cuánto esfuerzo me costaba salir de la cama por las mañanas. Todo el mundo veía mi "grandeza" mientras yo solo veía mis "deficiencias". Hasta que me di cuenta de que mis "deficiencias" eran una parte de lo que me hace extraordinaria.Me levanto de la cama a pesar del dolor físico, aunque ahora me cueste el doble de esfuerzo y de tiempo llevar a cabo cualquier cosa. Pero esa es la parte de la fortaleza. A pesar de todas las razones para permanecer en la cama, me levanto. ¡Me incorporo! Por mí y por mis amigos. ¡ESTOY PRESENTE!
No oculte sus "imperfecciones". El mismo aspecto que Vd. cree que "lo hace aparecer mal" está siendo usado para ministrar a las inquietudes de otros. Sus "imperfecciones" son parte de su ministerio. Están siendo utilizadas con arreglo a un designio Divino de su Poder Superior a fin de tender la mano a personas a las que de otra manera no le sería posible alcanzar. ¡Me emociona pensar en esto! Que yo, no obstante la silla de ruedas, estoy siendo utilizada por Dios a fin de tocar otras vidas. Amigos, esto es un hecho muy poderoso. No sé de qué manera esta "revelación" afectará al día de hoy, al de mañana o al próximo pero si sé que yo podré tocar otras vidas. ¡Vengan, únanse a mí! ¡Salgan de sus sillas!


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